Opiniones personales. Opiniones ajenas. Mafalda. Otros

domingo, 2 de febrero de 2014

Historias que hacen pensar

Samuel E. Hernández Fonseca es un joven psicólogo mexicano que hoy aspira a ser religioso en la orden dominica y ha escrito a ReL contando algo de su itinerario espiritual. 

El camino hacia la fe en su caso no fue fácil. Durante muchos años fue un buscador de la verdad en la filosofía, la psicología y las distintas tradiciones religiosas del mundo. 

Era un joven con cultura... pero que había olvidado las sencillas oraciones de su infancia católica. 

Al final, fue una breve frase de la Biblia la que hizo resonar con fuerza su espíritu buscador de la verdad, la confesión del apóstol incrédulo: "Señor mío y Dios mío", las palabras de un judío antiguo que llamaba Dios a quien el mundo creía que era sólo un hombre muerto.

Esta es la historia que Samuel nos remite desde la ciudad de León (Guanajuato, México).

Tenía 27 años y aunque había pasado una tarde muy agradable acompañado de mi novia, esa noche me encontraba en mi cuarto solo, sumamente alicaído, vacío...

Yo siempre me había considerado un buscador de la verdad. Había recorrido desde los 15 años un largo camino entre diferentes creencias religiosas y filosofías. Practicaba la meditación, reflexionaba textos sagrados de diversas creencias. 

Me enorgullecía de ser un libre pensador, un ente espiritual alejado de "las cadenas del fanatismo". 

Pero a pesar de todo estaba triste.

¿Cómo era posible eso? ¿Cómo, a pesar de las técnicas que conocía, de las filosofías que practicaba, podía sentirme tan perdido, desorientado y vacío?

Fue entonces cuando encontré por casualidad un documento de vocación jesuita que me estremeció y derrumbó mis argumentos. 

En el aparecían varias frases tomadas del evangelio de San Juan. Se resaltaban varios diálogos del apóstol Tomás con Jesús. Esos diálogos me cambiaron la vida.

Uno de estos diálogos decía: 

“Tomás le dijo: «Señor, no sabemos a dónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?». Jesús le respondió: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre. Ya desde ahora lo conocen y lo han visto». (Jn 14, 5-7)

Al leerlo, pensé: "yo estoy perdido y Él dice ser el camino... Yo lo conozco, pero hace años que reniego de Él. ¿Será que esta sensación es fruto de que Le he dejado de lado?"

Así que por primera vez en años me dispuse a orar. 

Y no pude. ¡No recordaba las oraciones!

Revolvía el Avemaría, la Salve, el Padrenuestro... Era una verdadera chapuza.  El Credo... no pude más que las primeras afirmaciones. 

Y me comencé a angustiar. La angustia crecía y crecía.

Hasta que algo dentro de mí comenzó a brotar. Era una pequeña oración... ¡el Gloria! Al fin recordaba una oración completa.

Tras rezarla varias veces logré recordar el Padrenuestro.

Me di cuenta de que era verdad que estaba perdido, pero que en esas tinieblas, a pesar de todo, no estaba solo. Cuando sentí que Jesús me abrazaba, me sentí consolado. 

Retomé la lectura del texto y la siguiente cita bíblica decía: “La paz este con ustedes”. Y poco después: “¡Señor mío, Dios mío!”.

Esas dos frases fueron el acabóse para mí. Lloré como un niño cuando al fin encuentra a sus padres después de haberse perdido. Y repetía con voz entrecortada “¡Señor mío, Dios mío!”. Empecé entonces mi acercamiento a Jesús.

En 2013 hice mi confirmacion, ya con 29 años: era con mucho el más grande del grupo. La hice convencido de lo que estaba haciendo. 


Hoy siguiendo las palabras de Jesús y del apóstol Santo Tomás Apostol, digo: «Vayamos también nosotros a morir con él»..

El hambre que tengo de su palabra y la alegría y paz que me inunda a su lado me revitaliza en cada momento. 

He decidido seguir a Jesús, el Camino, y aspiro a entrar en la Orden de Predicadores, empezando a formarme como religioso dominico.  

viernes, 31 de enero de 2014

Frases sobre la vida

Cuando la vida te presente razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones para reír. Anónimo
  
La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa.
Albert Einstein (1879-1955) Científico alemán nacionalizado estadounidense.

 Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años. Abraham Lincoln (1808-1865) Político estadounidense.

Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único. Agatha Christie (1891-1976) Novelista inglesa.

Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida. Arthur Schnitzler (1862-1931) Dramaturgo austríaco.

A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.
Oscar Wilde (1854-1900) Dramaturgo y novelista irlandés.


jueves, 30 de enero de 2014

El arte de vivir juntos

Cuenta una leyenda de los indios sioux que, cierta vez, Toro Bravo y Nube Azul llegaron tomados de la mano a la tienda del viejo hechicero de la tribu y le pidieron:

Nosotros vamos a casarnos. Pero nos amamos tanto que queremos un consejo que nos garantice estar para siempre juntos, que nos asegure estar uno al lado del otro hasta la muerte. Hay algo que podamos hacer?

Y el viejo, emocionado al verlos tan jóvenes, tan apasionados y tan ansiosos por una palabra, les dijo:

Hacer lo que pueda ser hecho, aunque sean tareas muy difíciles. Tú, Nube Azul, debes escalar el monte al norte de la aldea sólo con una red, cazar el halcón más fuerte y traerlo aquí, con vida. Y tú, Toro Bravo, debes escalar la montaña del trueno; allá encima encontrarás a las más brava de todas las águilas.  Solamente con una red deberás agarrarla y traerla para mí, viva!

Los jóvenes partieron para cumplir con la misión.

El día fijado, en frente a la tienda del hechicero, los dos esperaban con las aves.

El viejo las sacó de las bolsas y constató que eran verdaderamente hermosos ejemplares de los animales que él les había pedido.

Y ahora, qué debemos hacer? le preguntaron. Tomen las aves y átenlas una a otra por las patas con esas cintas de cuero. Cuando estén amarradas déjenlas para que vuelen.

Ellos hicieron lo que les fue ordenado y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron volar, pero apenas consiguieron dar pequeños saltos por el terreno.

Minutos después, irritadas por la imposibilidad de volar, las aves comenzaron a agredirse una a otra, picándose hasta lastimarse.
Entonces, el viejo dijo:

Jamás olviden lo que están viendo. Y este es mi consejo: Ustedes son como el águila y el halcón. Si estuvieran amarrados uno al otro, aunque fuera por amor, no sólo vivirán arrastrándose sino también, más tarde o más temprano, comenzarán a lastimarse uno al otro.

Si quieren que el amor entre ustedes perdure, vuelen juntos, pero jamás amarrados. Libera a la persona que amas para que ella pueda volar con sus propias alas.

Esta es una verdad en el matrimonio y también en las relaciones familiares, amistades y profesionales.

Respeta el derecho de las personas de volar rumbo a sus sueños.

La lección principal es saber que solamente libres las personas son capaces de amar.




lunes, 27 de enero de 2014

Frases

La ventaja de los perros es que no son capaces de llevarte la contraria.

Llevar la contraria es uno de los pasatiempos más arraigados de la humanidad.

Los buenos modales son el aceite de la vida social. Si faltan, todo roza y se calienta.

Las fórmulas de cortesía permiten una convivencia de calidad entre personas que no tendrían motivos para confiar mutuamente.

A todo el mundo le gusta que le digan algo amable; y sorprende la poca gente dispuesta a  hacerlo.


(Del libro “Aforismos” Juan Luis Lorda. Ed. Rialp)

domingo, 26 de enero de 2014

Y otra noticia

Se debate en estos momentos en Francia la que se da en llamar, en uno de esos “divertidos” juegos de palabras que tanto gustan al autodenominado progresismo europeo, la “Ley de igualdad hombre-mujer”, en la que lo mismo cabe un roto que un descosío, con el único objeto de introducir a machamartillo y de la manera que sea, tantos conceptos como sea posible de la nueva ideología adoptada, ante el total fracaso de sus postulados marxistas y postmarxistas, por la izquierda europea: la ideología de género.

     Entre los preceptos que se pretenden introducir en la legislación francesa, me ha llamado poderosamente el que constituiría un nuevo delito denominado “obstaculizar el derecho al aborto” 

     Según leo en el diario Le Figaro, el delito se definiría como el hecho “de impedir o intentar impedir una interrupción del embarazo”, “sea perturbando en la manera que sea el acceso a los establecimientos  que efectúan la interrupción voluntaria del embarazo ”, sea “ejerciendo presiones morales o psicológicas, amenazas o cualquier otro tipo de intimidación” [sutil manera de equiparar un simple argumento disuasorio con una agresión] ora sobre el personal médico, ora sobre las mujeres embarazadas, ora sobre su entorno. El texto también propone extender el delito al hecho de impedir a las mujeres “informarse sobre la interrupción voluntaria del embarazo”. 

    Un derecho cuya conculcación viene acompañada, naturalmente, de su correspondiente pena: prisión por dos años. Y lo más interesante de todo, el último gran descubrimiento del progresismo mundial: una suculenta multita para engrosar las arcas del estado y poder seguir subvencionando la legión de borregos, chupópteros y paniaguados que acostumbra a acompañar a todo gobierno “progresista” que se precie, faltaría más. En este caso, la escalofriante cifra de  30.000 euros. ¡¡¡30.000 euros por intentar disuadir a una muchacha de que se destruya a sí misma, y ni que decir tiene, al ser que mantiene en su seno!!!

    Para que luego vayan diciendo algunos por ahí que lo mismo da una ley de aborto que otra. Estar contra el aborto en todos los casos no debería embotarle la mente a nadie tanto como para hacerle incapaz de distinguir que, a cuenta del aborto, y por más que la aberración se dé siempre, unas aberraciones pueden ser, si cabe y permítanme la redundancia, más aberrantes que otras. 

   Aquí tienen Vds. una, sólo una, -por otro lado y aceptada la premisa perversa de la que se parte, perfectamente lógica- de las muchas aberraciones que ha de traer convertir el aborto en algo más que un supuesto despenalizado para convertirlo en un derecho fundamental del ser humano.


Comentario



sábado, 25 de enero de 2014

Noticia de interés

El poeta y cineasta italiano Pier Paolo Pasolini estaba muy lejos de cualquier posición conservadora o clerical pero entre 1973 y 1975, en sus artículos de Il Corriere della Sera, en su columna "Escritos corsarios" se manifestó con contundencia contra la legalización del aborto.

Él era firmemente ateo, declaradamente homosexual y militantemente comunista, pero ninguno de estos colectivos hoy se sentiría a gusto con sus posturas. Era homosexual y promiscuo pero evitaba el submundo gay; era comunista pero heterodoxo y le expulsaron del partido; era ateo, pero como poeta y artista no podía no ver lo sagrado en la vida y la existencia, y su "Pasión según San Mateo" obtuvo premios cinematográficos católicos (por su sensibilidad, no por su teología). 

Comentario: Para estar en contra del aborto es necesario sentido común y no tener intereses económicos en semejante negocio.

jueves, 23 de enero de 2014

Frases para pensar

Alguien dijo que la vida es comedia para los que piensan y tragedia para los que sienten.

A medida que se hacen mayores, los humanos y las ciudades tienen problemas circulatorios.

Para sonreír, solo hace falta estirar las comisuras de los labios: uno se siente bien y los demás mejor.

Casi sin darse cuenta puede uno aprender a ser insoportable.

La amistad que no se riega, se seca.

La televisión ha ocupado en muchos el espacio de la amistad; pero es mal amiga porque ni calla ni escucha.


(Del libro “Aforismos”. Juan Luis Lorda- Ed. Rialp)

miércoles, 22 de enero de 2014

martes, 21 de enero de 2014

Sobre la tolerancia

Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio. Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.

Hay un límite en que la tolerancia deja de ser virtud. Edmund Burke (1729-1797) Político y escritor irlandés.

No me gusta la palabra tolerancia, pero no encuentro otra mejor. El amor empuja a tener, hacia la fe de los demás, el mismo respeto que se tiene por la propia. Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio
.
Cuando conozco a alguien no me importa si es blanco, negro, judío o musulmán. Me basta con saber que es un ser humano. Walt Whitman (1819-1892) Poeta estadounidense.

Concede a tu espíritu el hábito de la duda, y a tu corazón, el de la tolerancia. Georg Christoph Lichtenberg (1742-1799) Profesor de física y científico alemán.

Tolerancia significa disculpar los defectos de los demás; tacto, no reparar en ellos. Arthur Schnitzler (1862-1931) Dramaturgo austríaco.
Si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas. John Fitzgerald Kennedy (1917-1963) Político estadounidense.

Todos estamos llenos de debilidades y errores; perdonémonos recíprocamente nuestras tonterías: es ésta la primera ley de la Naturaleza. Voltaire (1694-1778) Filósofo y escritor francés.

Tolerancia es esa sensación molesta de que al final el otro pudiera tener razón. Anónimo



lunes, 20 de enero de 2014

No está de moda pero es muy importante

Dar confianza es una prueba de valentía; ser fiel, una señal de fuerza. Marie Von Ebner-Eschenbach

Dios no pretende de mi que tenga éxito. Sólo me exige que le sea fiel. Beata Madre Teresa de Calcuta

La fidelidad es el esfuerzo de un alma noble para igualarse a otra más grande que ella. Hohann Wolfgang von Geothe

La lealtad constituye el más sagrado bien del corazón humano. Lucio Anneo Séneca

Mantente fiel a tus ideales espirituales aunque sea objeto de burla por parte de aquellos que abandonan los ideales por la aceptación social o la comodidad.Epicteto de Frigia

Sirve a tu Dios con rectitud, séle fiel... y no te preocupes de nada: porque es una gran verdad que "si buscas el reino de Dios y su justicia, El te dará lo demás —lo material, los medios— por añadidura." San Josemaría Escrivá de Balaguer

Sé fiel a ti mismo y así, de la manera como la noche sigue al día, serás consecuente con tus semejantes. Autor desconocido


sábado, 18 de enero de 2014

La tolerancia

Hay palabras que me da la sensación que se usan con mucha frecuencia pero que a veces se distorsiona su significado, me refiero a la palabra tolerancia; ¿Quién no ha oído que hay que ser tolerante?, y pienso que todos estamos de acuerdo, el problema surge cuando el consejo encierra a mi juicio una gran carga de intolerancia por parte de quien lo da que a falta de argumentos para defender sus tesis, ataca al supuesto adversario y como guinda añade el consejo: “hay que ser tolerante” para señalar que quien no está de acuerdo del él es un intolerante.

Por eso hoy quiero aportar un grano de arena sobre el significado de la palabra tolerancia que significa “no impedir algo ilícito, pero tampoco aprobarlo”. Sin embargo en el lenguaje de la calle a veces se aplica para  admitir cualquier cosa porque todo es igual de válido; y eso es admitir que la verdad no existe. Sería una persona tolerante aquella a la que todo le pareciera bien.

En la historia ha habido, hay y habrá posturas intolerantes con la excusa de la defensa de la verdad en todos los bandos, en todas las creencias. Por eso Juan Pablo II pidió perdón, (otros no lo han hecho), pero los cristianos creemos en Dios misericordioso que es Amor y esa es la razón por la que tenemos que procurar siempre que nuestros hechos y palabras vayan de acuerdo con nuestras creencias.

Sin embargo no se consigue la tolerancia porque se niegue la verdad, eso es el germen del Relativismo. Por supuesto que hay variedad de opiniones, y todas dignas de respeto, pero no hay variedad de “verdades”, la verdad para que lo sea tiene que coincidir con lo real.

Todas las personas y por el hecho de ser personas con inteligencia, estamos obligados moralmente a buscar la Verdad y a adherirnos a ella, pero recordando siempre que la verdad no se impone sino en virtud de sí misma.


viernes, 17 de enero de 2014

¡SEAMOS CLAROS!!

            En estos días seguimos asistiendo al debate sobre el aborto, y me llama la atención la ausencia de razones y argumentos de los que se confiesan partidarios, se reducen prácticamente a dos:

  1. Considerarlo como un derecho de la mujer
  2.Considerarlo como una cuestión religiosa.

Empiezo por la segunda: El aborto no es solamente una cuestión religiosa, es una cuestión fundamentalmente científica  que se centra en saber cuando empieza una vida. En el año 460 a. de C. (no existía el Cristianismo), un famoso médico ideó un juramento que entre otras cosas decía: “A nadie daré una droga mortal, aunque me fuera solicitada, ni daré consejo a tal fin. De la misma manera, no daré a ninguna mujer sustancias abortivas; mantendré mi vida y mi arte alejado de culpa”. Ya entonces se sabía que en el vientre de la mujer vivía un sujeto distinto a la madre.

El derecho a la vida es el primer derecho humano aprobado por la ONU y a ese organismo pertenecen países con pueblos de muy distintas creencias.

En segundo lugar, considerarlo como un derecho de la mujer, a mi juicio resulta una argumentación simplista, en primer lugar porque el aborto es matar a un inocente que no tiene posibilidades de defenderse y no me casa que un crimen pueda ser un derecho de nadie.

La nueva vida se desarrolla sí dentro de la mujer pero en su génesis es necesario la aportación del varón y éste también tendrá algo que decir (echo de menos la opinión de los partidarios de la igualdad, ¿o es que esta supuesta igualdad es desigual según convenga?)

Y en tercer lugar quiero aportar lo que a mi juicio está en la base de la virulenta diatriba que ha llegado hasta el Parlamento Europeo en un intento de menoscabar el derecho de cada país para legislarse a sí mismo, el interés económico; hay demasiadas ganancias en el negocio de las clínicas abortivas y mucha  gente empeñadas en él.

¡¡Seamos claros!!.


jueves, 16 de enero de 2014

DIEZ PALABRAS


“YO", EVITÉMOSLA. La palabra de dos letras más egoísta

"EGO", ELIMINÉMOSLA. La palabra de tres letras más venenosa...

“AMOR", PRACTIQUÉMOSLO. la palabra de cuatro letras más usada.

"RUMOR", IGNORÉMOSLO. la palabra de cinco letras más rápida...

“PERDÓN”, APLIQUÉMOSLO. la palabra de seis letras más necesaria…

“NOSOTROS", USÉMOSLA. La palabra de siete letras más satisfactoria...

“HUMILDAD", APRENDÁMOSLA. La palabra de OCHO letras más AGRADABLE…

"CONFIANZA", TENGAMOS FÉ. la palabra de nueve letras más esencial...

“JESUCRISTO", SIGÁMOSLO… la palabra de diez letras del que nunca falla…

“Y”, la palabra de una sola letra que nos recuerda que siempre hay que unir más que crear división.

















lunes, 13 de enero de 2014

Consejos para la vida

La verdadera ciencia de la vida consiste en aprovechar al máximo el día presente, el día de hoy, olvidando el pasado y dejando en paz el futuro.

Hay personas que cargan sobre sus débiles hombros tres sacos a la vez: un saco pequeño, fácil de llevar: es el saco de penas, trabajos y alegrías de un solo día, el día de hoy. Un segundo saco pesado, abrumador, el del pasado: son esas gentes que vuelven y vuelven a recordar las penas pasadas, los fracasos que tuvieron, las heridas que sufrieron. Se empeñan en rascar las heridas y así siempre están sangrando y nunca se curan. Y todavía se empeñan en llevar un tercer saco  pesado,  el del futuro.  Son los que miran al mañana con miedo, esperando siempre lo peor.

Llevar hoy la carga de mañana unida a la de ayer, hace vacilar y tambalearse al más fuerte, pero nadie nos manda vivir así. Nadie nos manda llevar al mismo tiempo los tres sacos. El Señor de la vida hizo las cosas más sencillas y nos dijo: "Bástale a cada día su afán". El creó el día para trabajar, luchar y esforzarnos y creó la noche para dormir, descansar y olvidar.

Así en realidad la vida consta de un solo día. Cada noche podríamos decir que nos morimos por unas horas cuando dormimos, para resucitar nuevamente al despertar por la mañana.

¿Por qué no vivir un solo día por vez? El pasado ya pasó, no volverá; déjalo en paz. Si puedo sacar del pasado alguna buena lección, la saco, pero si no, lo dejo, lo olvido. Nada gano recordando mis problemas y amarguras de ayer. El futuro por otra parte aun no llega, no sé si llegará por lo tanto, ¿por qué me voy a preocupar?

Lo único que tengo, lo único de lo que soy dueño, es de este día de hoy, y lo voy a vivir y disfrutar como si fuera el único día que voy a tener. Un día es una vida entera en miniatura. Tenía razón aquel poeta cuando decía "Mira a este día porque es la vida, la mismísima vida de la vida. En su breve curso están todas las verdades y realidades de tu existencia: la bendición del desarrollo, la gloria de la acción, el esplendor de las realizaciones. Porque el ayer es solo un sueño y el mañana solo una visión, pero el hoy bien vivido hace de todo ayer un sueño de felicidad y de cada mañana una visión de esperanza, mira pues bien a este día.

Ante una ardua tarea solemos pensar en toda la vida, pero ¿sabemos acaso cuanto nos va a durar la vida?

Todo el mundo puede soportar su carga, por pesada que sea, hasta la noche; todo el mundo puede realizar su trabajo, por duro que sea, durante un día. Se puede vivir pacientemente, de modo amable y sano hasta que el sol se ponga y esto es realmente lo que la vida significa.

Tengo un día de vida y nada más. Con él puedo hacer maravillas o destruirlo. Lo que no puedo es vivir una semana, un mes, un año a la vez. Se vive HOY.

No corras por la vida tan rápido que olvides, no solamente donde has estado sino hacia dónde vas.

Y para conseguir vivir el día a día hay que luchar y esforzarse. 




sábado, 11 de enero de 2014

Los cuatro nuevos jinetes del Apocalipsis


En el año 1916 el escritor valenciano Vicente Blasco Ibáñez publicó una novela muy famosa, el título “Los cuatro jinetes del Apocalipsis”; los nombres de estos cuatro jinetes eran: victoria, hambre, guerra y muerte. Se inspiró en el Apocalipsis que es el último libro que compone la Biblia y la escribió a raíz de la primera guerra mundial que tuvo lugar en el 1914, se cumplirá por tanto en este año el primer centenario.

Un siglo después me tomo la libertad de asumir el título para este artículo con una ligera variante: “Los cuatro nuevos jinetes del Apocalipsis”; que a mi juicio campan a sus anchas por esta sociedad nuestra un siglo después del malogrado 1914. Me refiero al Relativismo, el individualismo, la inmadurez y la sensiblería.

La famosa frase del “todo es relativo” ha encontrado adeptos, muchos de ellos pienso que la repiten sin pararse a pensar la carga que tiene detrás; se mira la apariencia de libertad que encierra: todo vale, todo tiene el mismo valor, la verdad como tal no existe, todo es relativo. Hace unos días vi de pasada en TV un programa, debía tratarse de algún concurso y la prueba consistía en atravesar una especie de pequeña piscina que estaba llena de algo parecido a  arenas movedizas, de hecho tiraron una pelota que se hundió pronto; a continuación el concursante tenía que atravesar el estanque sin hundirse. Pienso que algo parecido es el Relativismo, la libertad es sólo aparente y tenemos el peligro de hundirnos en él porque las personas necesitamos pisar terreno firme, necesitamos puntos claros de referencia. El “todo vale” se vuelve contra nosotros. No aspiro a hacer un tratado sobre el Relativismo, en las páginas web que recomiendo en este blog se pueden encontrar artículos muy interesantes, a ellos les remito.

Sobre el individualismo, ¿qué les voy a decir?, estamos soportando día a día las consecuencias de ese ir cada uno a lo suyo y no querer que nadie ni nada nos complique la vida; “pasamos” de los demás, los viejos y los niños porque nos exigen atención y cuidados y no estamos por la labor de sacrificarnos por ellos, pero ¿qué es sacrificio?...; “yo a lo mío y los demás…”, vemos en los demás peldaños que si los tenemos que pisar para subir, pues los pisamos.

Y con estas mimbres tenemos el cesto de la inmadurez; aspiramos a ganar mucho dinero y cuanto antes y por supuesto sin afrontar responsabilidades y pasar malos ratos y por supuesto sin compromisos de por vida, como todo es relativo lo que me sirve hoy, mañana me puede estorbar y llegamos a perder o mejor a no conocer el significado de las palabras fidelidad, lealtad.

Y así llegamos al cuarto jinete, la sensiblería en grado sumo adobada con palabras de telenovela: “cariño, mi amor, tesoro, etc.” Me contaba un día una amiga maestra que cuando estaba en la puerta de su colegio para recibir a sus alumnos, muchos de ellos venían acompañados por sus madres que los despedían con estos calificativos tan cariñosos, pero que a veces cuando el niño se iba ya con sus amigos y no hacían caso a su madre, ésta montaba en cólera y del “cariño…” pasaba a la bofetada sin más preámbulos; reconozco que la anécdota siempre me hacía gracia, pero esto por desgracia es lo que está pasando, ¿se sabe de verdad lo que es el amor?, ¿lo que es el cariño?, ¿lo que es la amistad?, ¿se sabe que todos estos sentimientos exigen mucho sacrificio (volvió a salir la palabreja) para que sean reales?.


Los cuatro nuevos jinetes de finales del s. XX y principios del XXI, podrá añadir algunos más, pero todos son parientes, descendientes del Relativismo. Lo que pretendo con estas líneas es recordar la finalidad de este blog, hacer pensar porque este camino no llega a ninguna parte, tendremos que retroceder en algún momento, no esperemos demasiado tiempo porque cuanto más tardemos en rectificar, más largo será el camino de vuelta con el cansancio que eso conlleva.

jueves, 9 de enero de 2014

Sobre la alegría

No me olvides que a veces hace falta tener al lado caras sonrientes.

Que nadie lea tristeza ni dolor en tu cara, cuando difundes por el ambiente del mundo el aroma de tu sacrificio: los hijos de Dios han de ser siempre sembradores de paz y de alegría.

Propósito sincero: hacer amable y fácil el camino a los demás, que bastantes amarguras trae consigo la vida.

Si cortas de raíz cualquier asomo de envidia, y si te gozas sinceramente con los éxitos de los demás, no perderás la alegría.

La verdadera virtud no es triste y antipática, sino amablemente alegre.


(S. Josemaría Escrivá)

miércoles, 8 de enero de 2014

Receso

Humor

Un padre le hace los deberes a su hijo y le comenta:
“Cualquier día tu profesor se va a dar cuenta de que yo te hago los deberes”
“Creo que ya lo sabe… Ayer me dijo que parecía imposible que yo solo pudiera cometer tantos errores”.

En la consulta del psiquiatra
Y usted, ¿por qué habla tan poco con su mujer?

Por no interrumpirla

domingo, 5 de enero de 2014

La verdadera historia de los tres Reyes Magos

Hoy voy a contaros una historia que puede ayudar a los padres a explicar a sus hijos la verdadera historia de los reyes magos. Me ha llegado por mail, y me parece una buena forma de recuperar la ilusión perdida. Allá vamos con la historia.
Cuando el Niño Dios nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:
- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:
- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme:
- ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas. Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes, no existen tantos.
- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.
- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.
- Sí, claro, eso es fundamental – asistieron los tres Reyes.
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.
- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:
- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les
contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.



sábado, 4 de enero de 2014

Consejos ajenos

Sonríe, muestra lo que eres sin miedo. Las personas necesitan ver caras sonrientes. La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.
Los amigos que tienes y cuya amistad ya has puesto a prueba, engánchalos a tu alma con ganchos de acero. Si sientes que todo perdió su sentido, siempre habrá un amigo; esa persona con la que se puede pensar en voz alta.
Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida.
La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.
Eres algo más que tu cerebro o tu cuerpo, tu verdadera esencia es tu alma, que es eterna.
El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho.
El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad.
No pidas a Dios una carga ligera para tus hombros; pídele unos hombros fuertes para soportar la carga
Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano.
Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.
Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo.
La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea
Sólo cerrando las puertas detrás de uno, se abren ventanas hacia el porvenir.
Compañero, el Dios en Quién yo creo, no nos manda el problema, sino la fuerza para sobrellevarlo.

Mi querido amigo, que ante la adversidad, exista siempre una luz que ilumine tu camino y el de todas las personas que te rodean 

viernes, 3 de enero de 2014

Sentido del humor

He comenzado el Año 2014 en este blog con una “entrada” de humor, porque me parece que el sentido del humor es muy importante, opino que para recorrer con elegancia los años de vida que Dios nos quiera dar, son necesarios tres sentidos: el sentido común que, aunque publiqué días atrás la historia de su necrológica, confío en que cada día sea mayor el número de personas que actúen de acuerdo con él; en segundo lugar pienso que es necesario el sentido sobrenatural, hay muchas cosas, muchos acontecimientos que las personas somos incapaces de darles una explicación satisfactoria y que el hecho de creer en Dios y en su Providencia nos da paz para el día a día. Cuando me encuentro con alguna persona que presume de no creer en Dios, reconozco que no entiendo el motivo de su presunción, me parece que su increencia es una triste desgracia para ella y por el contrario que el creer y confiar en Dios es una inmensa suerte. El tercer sentido que me parece muy necesario, imprescindible para ir por la vida es el sentido del humor. Los tres hay que cultivarlos por igual.

Para cultivar el sentido del humor se me ocurre tres consejos, uno es el empeñarnos cada día en ver los positivo de todas las situaciones, no tomarnos demasiado en serio, reírnos de nosotros mismos y buscar lo cómico de las cosas que nos pasan, nos dicen o  pasan a nuestro alrededor. Sería la actitud contraria a ir “buscando dramas”. 

Me contaba una amiga que su padre cuando alguno de sus hermanos aprovechaba el momento de la comida para contar alguna desgracia acaecida, le cortaba tajantemente diciéndole que aquello se lo contara más tarde, pero no cuando estaban disfrutando de una reunión familiar, y así les hacía ver que hay momentos que son para disfrutar, dar noticias agradables, pasar en definitiva un buen rato.


En este comienzo de año, quizás pueda ser una buena meta la que proponía el padre de mi amiga, vamos a contar siempre que podamos cosas agradables, vamos a tratar de alegrarles la vida a los que nos rodean. No crean que es una actitud simplista, prueben a hacerlo y comprobarán su eficacia.

En sucesivas ocasiones hablaré de los otros tres sentidos que componen la trilogía.