Opiniones personales. Opiniones ajenas. Mafalda. Otros

sábado, 20 de septiembre de 2014

REFLEXIONES

Sufrir no es menos humano que divertirse.

Madurar es, sobre todo, digerir golpes.

La mitad de los sufrimientos se ahorran con solo distraerse.

Es más llevadero no andar con quejas.

Si nos quejamos de muchas penas provocaremos muchas estampidas.


Cuando se es valiente, todo cuesta y duele menos.

(Aforismos. Juan Luis Lorda. Ed. Rialp)

viernes, 19 de septiembre de 2014

Contra la enfermedad

Vivimos en una sociedad que tiene mucho miedo a sufrir; las enfermedades aterran y quizás por eso se va al médico con ocasión y sin ella, por si acaso...; y las Urgencias se salen!. Sin embargo hay otros medios al alcance de todos que te ayudan, ahí van:

Hable de lo que piensa: las emociones  escondidas terminan en enfermedades como: gastritis, úlcera, dolores lumbares, dolor en la columna. Vamos a hablar, a compartir nuestra intimidad, nuestros “secretos”, nuestros errores!... El diálogo, el hablar, la palabra, es un poderoso remedio y una excelente terapia!

Tome Decisiones: La persona indecisa permanece en duda, en la ansiedad, en la angustia. La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones. La historia humana está hecha de decisiones. Para decidir es preciso saber renunciar, saber perder ventajas y valores para ganar otros. Las personas indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas de la piel.

Busque Soluciones: las personas negativas no consiguen soluciones y aumentan los problemas. Prefieren la lamentación, la murmuración, el pesimismo. Mejor es encender un fósforo que lamentar la oscuridad. Una abeja es pequeña, pero produce lo más dulce que existe. Somos lo que pensamos. El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad.

No Viva de Apariencias: quien esconde la realidad finge, hace poses, quiere siempre dar la impresión de estar bien, quiere mostrarse perfecto, bonachón, etc., está acumulando toneladas de peso... Una estatua de bronce con pies de barro. Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas. Son personas con mucho barniz y poca raíz. Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor.

Acéptese: el rechazo de sí mismo, la ausencia de autoestima, hace que nos volvamos ajenos de nosotros mismos. Ser uno mismo es el núcleo de una vida saludable. Quienes no se aceptan a sí mismos, son envidiosos, celosos, imitadores, competitivos, destructivos. Aceptarse, aceptar ser aceptado, aceptar las críticas, es sabiduría, buen sentido y terapia.

Confíe: quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas. Sin confianza, no hay relación. La desconfianza es falta de fe en sí, en los otros y en Dios.

No Viva Siempre Triste: el bueno humor, la risa, el reposo, la alegría, recuperan la salud y traen larga vida. La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente donde vive. “El buen humor nos salva de las manos del doctor”. La alegría es salud y terapia.


miércoles, 17 de septiembre de 2014

El sentido del sufrimiento

Hay quienes, ante el sufrimiento de la vida, se rebelan contra Dios y le echan las culpas de todas sus desgracias: ¿Por qué me has hecho esto? Prefiero morir a vivir. Quiero suicidarme, así no vale la pena vivir. Algunos le exigen la salud, como si fuera un derecho adquirido. Algunos gritan, diciendo: ¿Por qué? Yo soy bueno. ¿Por qué me castigas? Y Dios no responde, y calla y perdona y aguanta con paciencia todos los insultos e incomprensiones.

Pero Dios no se divierte ni se lo pasa en grande viéndote sufrir, como si tu dolor y tu enfermedad fueran caprichos de su entretenimiento para los ratos libres. En cambio, se siente muy contento, cuanto ve que tú te realizas a través del dolor y maduras y llegas a ser mejor y más feliz. La peor desgracia que le puede pasar a un hombre no es estar enfermo, sino ser un inútil que no sirve para "nada". Pero si ama y ofrece su dolor, aunque esté en una silla de ruedas, su vida estará plena de sentido y se realizará como persona y será feliz.

Decía Nicolás Wolterstorff: "Dios es amor y nos ama. Por eso, "sufre" al ver nuestro mundo pecaminoso lleno de sufrimiento. Amar es sufrir...”

Hay una leyenda china que cuenta el caso de una pareja de ancianos, que deseaban ardientemente tener un hijo. Después de varios años de esterilidad, por fin tuvieron un hijo. El día después de su nacimiento, los visitó un ángel de Dios y les dijo que podían pedirle cualquier cosa, que Dios se la concedería. Después de mucho pensarlo, le pidieron para su hijo que nunca tuviera sufrimientos ni enfermedades en la vida. El ángel les dijo que Dios podía concedérselo, pero que lo pensaran bien, porque, en su opinión, no era lo más conveniente para él. Pero ellos insistieron tanto que, al fin, Dios se lo concedió.

Y dice la leyenda que, felizmente, estos ancianos esposos no vivieron el tiempo suficiente para ver crecer a su hijo, que llegó a ser el más grande tirano que existió en toda la comarca.

¿Por qué? Porque el sufrimiento nos lleva a Dios, que es amor. Nos hace más sensibles ante el sufrimiento de los demás y nos ayuda a madurar personalmente. El hombre que no ha sufrido, no tendrá la madurez suficiente para amar de verdad y será más duro e insensible ante el dolor de los demás. Por eso, dice un dicho antiguo: "quien no sabe de dolores, no sabe de amores".

El sufrimiento es un tesoro de Dios, un instrumento de Dios para acercarnos más a Él, si sabemos aceptarlo con amor. De otro modo, puede ser un medio de desesperación para el que no tiene fe y sólo piensa en terminar con todo cuanto antes y suicidarse.

Alguien ha dicho que los buenos enfermos son como las estaciones de gasolina, a donde acuden los que quieren llenar su corazón vacío de amor. Hablar con buenos enfermos ayuda a los sanos a ver la vida en otra perspectiva, porque todos, tarde o temprano, pasaremos por la enfermedad.


martes, 16 de septiembre de 2014

REFLEXIÓN

Que todas las personas queremos ser felices es una verdad evidente, la cuestión estriba en dónde se pone la felicidad, cual es el camino que conduce a ella. Y ahí precisamente y con mucha frecuencia confundimos las fórmula; ponemos el acento en el TENER y no en el SER.

Sin embargo lo más importante es SER honrados, gente de bien, trabajadora, fiel a sus principios, leal y un largo etc. El SER nos ocupa toda nuestra vida, sin embargo el tener a veces se puede conseguir fácilmente sobre todo si no tienes escrúpulos, ya se ve el ejemplo entre nuestros políticos.

Pero hay que tener en cuenta que el tener también se puede perder inesperadamente y además no está comprobado que el tener de la felicidad, cuanta gente que tiene y confiesa que no es feliz. ¿Por qué será? Sin embargo el que es, el que se esfuerza cada día por SER sí es feliz, el SER permanece siempre, también en la otra Vida mientras el que tiene no se lleva nada en el ataúd.

El tener con mucha frecuencia nos embota la mente y nos incapacita para ver lo importante.


Lucha por SER y serás feliz. Busca lo permanente, lo eterno, lo que tiene valor. Dios.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Noticias comentadas

Hay días en los que cuando se lee el diario no sabe una muy bien si se trata del periódico serio, con noticias fiables o más bien cuaderno de humor, a veces humor negro. Digo esto porque el periódico del 14 de septiembre recoge tres noticias que quiero comentar brevemente.

 La primera es la frase pronunciada por Stephen Hawking, famoso astrofísico: “Ahora mismo no sé todavía por qué existe el universo”. Me temo que no va a llegar a saberlo nunca, Dios hace lo que quiere y me parece que no le va a dar razones a este señor que se empeña con vehemencia en negar su existencia. ¡Hay tantas cosas que no sabemos!, ya lo decía Sócrates cargado de sentido común, ese sentido que en los tiempos que corren brilla por su ausencia: “Sólo sé que no sé nada”. Pues eso sr. Hawking, que usted, yo y el que va por la calle estamos en las manos de Dios, nos guste o no; yo personalmente prefiero estar en las de Dios que me da más confianza.
    
   Esta proviene de Javier Solano, aunque él se firma Xavier: “Si vence el NO en el SNP no descarto otro referéndum”. Así que ya lo saben todos, a votar hasta que salga lo que yo quiero, ¡Viva la libertad y la democracia!... Me acuerdo de lo que decía mi madre con sorna: Justicia sí pero no por mi casa

    Y la tercera es muy triste e indica la insensibilidad ante el valor de la vida: “El TC lleva más de cuatro años sin resolver el recurso a la ley del aborto”. Pobrecitos cuanto trabajo tienen esos hombres que no les da tiempo para declarar que nunca es lícito quitar la vida a nadie y menos a un inocente indefenso. 

sábado, 13 de septiembre de 2014

MADUREZ


Virtudes morales y madurez humana

El desarrollo armónico de todas las virtudes morales lleva a la persona a la madurez humana que le es propia, “la cual se manifiesta, sobre todo, en cierta estabilidad de ánimo, en la capacidad de tomar decisiones ponderadas y en el modo recto de juzgar los acontecimientos y los hombres”.

Se adquiere en primer lugar, la capacidad de juicio: un hombre maduro conoce el sentido de la vida y el valor de las cosas. A la vez, se considera a sí mismo con realismo y objetividad, ya que es capaz de decidir su actuación siempre de modo coherente, libre y responsable, aceptando las consecuencias de sus actos.

El hombre maduro sabe adaptarse a las circunstancias y resolver sus problemas cediendo y concediendo en todo, cuanto no se oponga al fin último, o al contrario, exigiendo si es preciso.

Sabe encontrar los caminos que conducen a la meta buscada; sabe encontrar el lugar de igualdad, de superioridad o de inferioridad que le corresponde. Participa en la construcción del bien común sin complejos. Es comprensivo y paciente con los demás. Sabe dar a cada uno lo suyo.

La adquisición de virtudes es pues el camino hacia la madurez y plenitud humanas, a las que el hombre ha de tender según su propia naturaleza: madurez de juicio, madurez de la afectividad y madurez en la acción.


viernes, 12 de septiembre de 2014

Y sigo con las virtudes

Adquisición

Las virtudes naturales o humanas se logran con la repetición de actos. No se trata de un simple ejercicio mecánico sino que es necesario poner en juego la voluntad.
Se debe evitar caer en la rutina en la adquisición de una virtud. Esto suele ocurrir cuando transformamos a la virtud en un fin y no en medio. Por ejemplo: no se trata de lograr que los hijos sean ordenados por el orden mismo, sino como medio para lograr una convivencia feliz y armónica.
El desarrollo de una virtud depende de dos factores:

a.       De la intensidad con que se la vive.
b.       De la rectitud de los motivos que tenemos para vivirla.

Por ejemplo: se puede vivir la generosidad con los amigos únicamente, o se la puede vivir con las personas que más necesitan de atención, o también porque nos obligan a dar algo a alguien. Hay diversos matices en estas tres motivaciones.

Para formar a los hijos en el desarrollo de virtudes humanas, los padres deben aprovechar los acontecimientos cotidianos de la vida en familia, más que planificar actividades. Conviene tener en cuenta que el ejemplo que educa no es necesariamente el ejemplo “perfecto”, sino el ejemplo de la persona que está luchando por superarse personalmente por ser más y mejor.

No somos ejemplo por ser perfectos y no equivocarnos nunca, sino que lo somos cuando nos equivocamos y nuestros hijos nos ven luchar por superarnos y nos escuchan pedir perdón, si es necesario. Hay que desterrar la imagen de “papá no se equivoca” o “mamá siempre tiene la razón”. Los hijos también tienen sus motivos y hay que saber escucharlos.

Esta lucha con uno mismo supone autoexigencia respecto a la voluntad y a la inteligencia. En estos dos campos se trata de educar a los hijos. Si los padres aclaran intelectualmente lo que significa cada una de las virtudes que quiere desarrollar en sus hijos, será mucho más fácil aumentar en ellos el grado de intencionalidad; es decir, los haremos más conscientes de lo que tienen que lograr a mediano y largo plazo.


jueves, 11 de septiembre de 2014

Más sobre las virtudes

Las virtudes morales se agrupan en las llamadas Virtudes Cardinales: justicia, prudencia, fortaleza y templanza. Estas virtudes comprenden las cuatro direcciones fundamentales del buen obrar del hombre y perfeccionan sus potencias.

          Prudencia: determina la elección de los medios que se deben emplear para alcanza un fin. Perfecciona el entendimiento.
          Justicia: inclina la voluntad del hombre a dar a cada uno lo que le es debido, regula las relaciones con los demás.
          Fortaleza: Afianza el apetito irascible contra el temor irracional y preserva de la temeridad.
          Templanza: modera el apetito concupiscible y los placeres sensibles, ayuda al hombre a dominar y regular sus propias pasiones.

Necesidad de las virtudes

Deriva de la misma naturaleza humana que es esencialmente perfeccionable, todos podemos a lo largo de nuestra vida mejorar o empeorar.
Sin las virtudes, la vida moral del hombre sería un continuo partir de cero, sin la posibilidad de progreso, ni perfección estable. La acción buena aislada no mantiene por sí sola la orientación hacia el bien de toda la vida.
Es precisamente la virtud la que opera una confirmación moral profunda y permanente de la conducta humana, porque afecta a las raíces mismas del alma, que es fuente y energía de las acciones.
Con la sucesión de sus actos, el hombre va adquiriendo como una segunda naturaleza, a la manera de un tejido de virtudes o vicios, formado por sus buenas o malas acciones.



miércoles, 10 de septiembre de 2014

¿Y qué son los valores o virtudes...?

La virtud es una cualidad permanente o estable del alma para realizar un acto bueno. Es un hábito, es decir, un principio firme.
El ejercicio de cualquier virtud implica necesariamente tres factores: libertad, racionalidad y voluntad por parte del sujeto que desea poserla.
No cualquier disposición del hombre puede ser considerada como un hábito, sino sólo aquellas que han alcanzado en el sujeto una firme estabilidad. De ahí que una obra virtuosa, fruto de hábitos operativos buenos, tengan las siguientes notas distintivas:

a.       Naturalidad y estabilidad en las acciones
b.       Prontitud y perfección al realizar una obra
c.       Agrado al realizar dicha acción

Por ejemplo, a la persona que desarrolla la virtud del orden, le resultará más sencillo y agradable poner cada cosa en su lugar; y por otra parte, sentirá la satisfacción de hacer lo que le corresponde.

Como ya se ha dicho, son cualidades permanentes de las potencias humanas, adquiridas por la libre y constante repetición de actos que tiendan al bien moral.
Se llaman naturales porque es propio de la naturaleza humana perfeccionar sus capacidades de un modo que pueda realizar actos con prontitud, facilidad y una satisfacción cada vez mayores.
Con estas virtudes el hombre regula y modera, por una parte su vida afectiva y sus pasiones, y por otra, orienta eficazmente sus acciones exteriores en la vida de relación.


martes, 9 de septiembre de 2014

Otra reflexión

La vida misma

Actualmente hay mas suicidios que muertes por accidentes en carretera: se esta intentando disminuir estas ultimas, ¿pero qué se hace para evitar las primeras?.
Lo primero es conocer las posibles causas, algunos corresponden a personas con enfermedades psíquicas y no voy a entrar porque no soy psiquiatra. Pero otro porcentaje, cada vez mas elevado corresponde a personas que han perdido el sentido de la vida o no lo han tenido nunca y como consecuencia de esta falta caen en la tan temida depresión.
Por mucho que queramos huir de él, la realidad es que todos en esta vida tropiezan con el sufrimiento, más tarde o más temprano aparece, muertes, enfermedades, fracasos, formas de ser propias o de los que nos rodean etc., nos producen sufrimiento.
Los que tenemos la inmensa suerte de creer en Dios sabemos que sirve; por eso Jesucristo sufrió y permitió que sufrieran los que estaban a su alrededor; el sufrimiento para un cristiano que ejerza, tiene un sentido y eso da esperanza. Esto sí quiero recalcarlo, hay que ejercer, es decir practicar, no basta con estar bautizado.
Pero, ¿que ocurre con la persona que vive de espaldas a Dios?, ¿la que no lo trata?, ¿la que se ha fabricado una religión a su gusto que le permita dar cobertura a sus desmanes? Pues que cuando todo sale como quiere, fenomenal; pero si aparece la contrariedad, el problema o no se sienten felices con lo que hacen, la vida les resulta sin sentido y al no tener asidero alguno, no les merece la pena vivir. Esto es serio y habría que poner solución. Me parece un síntoma de inteligencia aprender de los sucesos que ocurren a nuestro alrededor.
Ahora se intenta que los niños no estudien religión y que los adultos prescindamos de ella, que Dios en definitiva sea silenciado lo que puede tener consecuencias funestas.
Los mismos que se quejaban de otros que querían meternos las cosas por decreto-ley, intentan meternos por el mismo sistema   el laicismo como religión única.
Pienso que se tiene que abrir cauce el sentido común si no queremos que la sociedad se vaya a pique. Necesitamos unos valores que están impresos en la naturaleza humana, existe el bien y el mal, no todo es relativo, algunas cosas sí, pero no todas. El hombre necesita puntos de referencia inamovibles, que no dependan del que manda. Nuestros diputados no pueden pretender imponernos sus creencias o su agnosticismo por mayoría de votos.

Una sociedad democrática exige respeto de unos con otros, si no caemos en la dictadura. Y ese respeto implica no poner trabas a esos valores que ayudan a vivir y que benefician a las personas, es mas se tienen que promover y facilitar, respetando la libertad de todos.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Reflexiones interesantes

El día tiene muchas horas y en cada una se pueden hacer muchas cosas, pero hay que pensarlas, porque lo importante no es hacer muchas cosas, sino hacer las que importan.

En todos los aspectos de vida, se necesitan retos. Si no, se impone el aburrimiento.

Hay que prever desahogos, para no desahogarse por cualquier agujero.

Decidir si uno se fija en la media botella que queda o en la que falta sigue siendo una de las grandes opciones de la humanidad.

El optimismo puede resultar ingenuo en un punto, pero es sabio en su conjunto.

(Del libro “Aforismos”. Juan Luis Lorda. Ed. Rialp)


viernes, 5 de septiembre de 2014

6 EXCUSAS

J. Lee Grady, antiguo editor y actual columnista de prestigio de la revista norteamerica “Charisma” (protestante carismática), ha escrito una enumeración de “excusas débiles” que dan los cristianos al divorciarse o separarse.

Reagan que aprobó la ley del “Divorcio sin causa” se arrepentiría de abrir esa puerta.

La doctrina católica insiste en que el matrimonio (natural o sacramental) es una unión indisoluble que hace el mismo Dios, no hay fuerza que pueda romperlo (excepto la muerte) y la separación es aceptable solo en casos graves (evitar violencia, riesgo para los hijos, etc…), con la posibilidad, a veces contra toda esperanza humana –no divina-, de reconstruir o sanar la relación.

Pero ahora J.Lee Grady denuncia que fuera de estos casos se están dando muchas rupturas, a veces bajo excusas débiles y falsamente espiritualistas, que minan las familias cristianas actuales. Aunque estas excusas son especialmente dañinas en ambientes cristianos protestantes, también los católicos en momentos difíciles pueden verse tentados a utilizarlas y dañados por ellas.

1. “Para empezar, nunca deberíamos habernos casado”
Para Grady, recurrir a esta frase es una huida del presente, de la realidad, y evitar madurar, abrir la puerta a una inmadurez de por vida. “Una vez eliges casarte debes admitir las responsabilidades de la vida adulta, debes crecer y aceptar las consecuencias de tus hechos”, afirma.

2. “Nuestras familias no se soportan, no se llevan bien”
“Supe hace poco del caso de un joven que llevaba dos años casado y había embarazado a su mujer y decidió dejar el matrimonio porque a sus padres nunca les había gustado su elección de esposa. Eso es ridículo. Un matrimonio no es entre familias, sino una relación única entre un hombre y una mujer. Génesis 2:24 explica que el hombre “dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer”. Las parejas casadas que permiten a los padres controlar su matrimonio van hacia el desastre”, escribe Grady.

3. “Nos hemos ido distanciando”
“Esta frase es una indicación de que vuestra conexión con el cónyuge está más basada en sentimientos románticos esponjosos que en un compromiso y alianza sólidos. A Satán le encanta dividir, y usará sospechas, desconfianzas, ira, acidez y palabras abusivas para crear un ambiente tóxico en tu casa. No deis esta oportunidad al demonio (ver Efesios 4,27) escuchando sus mentiras. Jesús puede reconectar lo que habéis dejado distanciarse”.

4. “Discutimos demasiado”
“Esta es una excusa tonta. Muchos matrimonios en la Biblia discutían con frecuencia, incluyendo a Abraham y Sara, nuestros padres en la fe. De hecho, discutir es más sano que enterrar las emociones, siempre que puedas resolver el conflicto y dejar que la ira se vaya rápido. Si tú y tu cónyuge discutís constantemente, podría ser un signo de que no gestionáis bien el estrés, o que uno o los dos necesitáis nuevas habilidades comunicativas. Encontrar un nuevo cónyuge no te servirá de nada si el problema está en ti”.

5. “Ir a asesoramiento y terapia no nos ha servido”
“Yo creo con firmeza en la asesoría y terapia matrimonial, y las parejas con problemas deberían acudir a ella siempre antes de hablar de separarse. Pero si tu matrimonio ha tenido dificultades durante años, tres sesiones de una hora no lo arreglarán de la noche a la mañana. Los consejeros matrimoniales no son magos. Tenéis que ser pacientes. Si vuestro matrimonio está en un caos, hará falta tiempo para arreglarlo. Sólo limpiar los escombros antes de empezar a reconstruir ya puede costar meses”.

6. “Dios me dijo que me fuera y me casara con otra persona”
“Un ministro de California se divorció de su esposa y se casó con otra mujer en apenas una semana porque ‘Dios lo dijo’. Es triste que echen la culpa a Dios de tal necedad. Si alguna vez crees que Dios te pide algo que claramente contradice la Biblia, estás bajo la influencia de un espíritu engañoso. Sé humilde, por favor, y pide ayuda inmediatamente”, comenta Grady.

“Si tienes problemas en el matrimonio y piensas que el divorcio es tu única opción, páralo todo y respira hondo. Ve despacio. Antes de empezar a correr con tu hatillo y de buscar excusas para tu huida, pide a Dios que te dé su consejo, y busca ayuda de amigos”, añade Grady.

Y concluye así: “el Amor del Padre y su misericordia pueden sorprenderte”.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Una cita con... CICERÓN

La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio.

Las vanas pretensiones caen al suelo como las flores. Lo falso no dura mucho.

Son siempre más sinceras las cosas que decimos cuando el ánimo se siente airado que cuando está tranquilo.

No hay hombre de nación alguna que, habiendo tomado a la naturaleza por guía, no pueda llegar a la verdad.

(Cicerón, sobre la verdad)


miércoles, 3 de septiembre de 2014

Historieta didáctica

Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino. Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
Entonces encontró una planta, una Fresa, floreciendo y más fresca que nunca. El rey preguntó:
¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?
No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresas. Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado. En aquel momento me dije: "Intentaré ser Fresa de la mejor manera que pueda."

Quizás esta historieta nos ayude a pensar lo importante de vivir en la realidad, somos lo que somos tratando de mejorar siempre, pero no nos compliquemos la vida comparándonos o lo que es peor simulando ser lo que no somos.


lunes, 1 de septiembre de 2014

Y llegó Septiembre y con él la primera reflexión

Comienza septiembre y quiero que la primera reflexión que les propongo sea sobre una realidad que me sorprende. No voy a hablar de política pero me llama la atención que con lo que está cayendo, y no me refiero al calor precisamente, algunas personas, líderes políticos, -o al menos eso se creen ellos- las únicas ideas que proponen son supuestas medidas para arrancar a Dios de la vida de los ciudadanos, como si en eso estuviera la solución del paro, pederastia, violadores, violencia machista, y un largo etcétera. No se dan cuenta que aunque en el supuesto, muy supuesto (perdonen la redundancia) de conseguirlo sería echar piedras sobre el propio tejado; sería como querer sustituir la presa de hormigón de un pantano por un papel, el agua se saldría del pantano y arrasaría con todo lo que encontrara a su paso con los consiguientes destrozos irreparables.

El hombre necesita a Dios y no tanto al contrario, por lo que más nos vale dejarnos de decir y hacer tonterías y reflexionar no sobre cómo quitar a Dios de nuestra vida, sino más bien cómo volverlo a integrar en ella y probablemente las cosas nos irían mejor.