Opiniones personales. Opiniones ajenas. Mafalda. Otros
sábado, 19 de septiembre de 2015
viernes, 18 de septiembre de 2015
jueves, 17 de septiembre de 2015
miércoles, 16 de septiembre de 2015
Consejos de Picasso
Yo hago lo imposible, porque lo posible lo hace cualquiera.
Hay personas que transforman el Sol en una simple mancha
amarilla, pero hay también quien hace de una simple mancha amarilla el propio
Sol.
Di a aquellos que amas que realmente los amas y en todas las
oportunidades y recuerda siempre que la vida no se mide por la cantidad que
respiraste, sino los momentos que tu corazón palpito
fuerte: de tanto reír… de sorpresa…de
éxtasis… De felicidad… sobre todo de querer sin medida.
Cuando lleguen las lágrimas: aguanta, sufre y … sigue adelante.
La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.
Apaga el gris de tu vida y enciende los colores que llevas
adentro.
Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa,
procuro hacerla enseguida.
No sucumbas a la añoranza. Sal a la calle. Ve a una ciudad
vecina, a un país extranjero, pero… ¡no
viajes al pasado que duele!
Tu hogar es tu
refugio, pero no acabes encerrado en él.
Ríe siempre, mucho y alto. Ríe hasta desternillarte. ¡incluso de
ti!
Un pintor es un hombre que pinta lo que vende. Un artista, en
cambio, es un hombre que vende lo que pinta.
Abre tus sentidos para no perder nada de lo bello y hermoso que
te rodea.
El amor es el mayor refrigerio de la vida.
martes, 15 de septiembre de 2015
lunes, 14 de septiembre de 2015
Aforismos
Los "progres" creen que lo moderno es bueno; y los "retros" que es
malo. Pero como todo lo humano, es mezcla.
Lo mejor de la Modernidad han sido las libertades y las
ciencias, y lo peor, la manipulación ideológica y la violencia.
Es una sangrante paradoja que los derechos humanos se hayan
difundido con tanta sangre.
El verdadero liberalismo es el que promueve las libertades
públicas y la responsabilidad privada.
La tentación constante de la Ilustración ha sido suponer que el
pueblo es tonto y conservador; y, en consecuencia, concebir la educación como
propaganda y la política como imposición.
(Del libro Aforismos. Ed. Rialp)
domingo, 13 de septiembre de 2015
sábado, 12 de septiembre de 2015
viernes, 11 de septiembre de 2015
Historias interesantes
Noriyasu
Watanabe, japonés de 32 años, natural de la provincia de Ibaraki,
no lejos de Tokio, será ordenado sacerdote en Toledo (España).
Noriyasu hace 12 años, no sabía absolutamente nada de la fe
católica, y nunca en su vida había visto a un católico. Pero a los
20 años, en un viaje de estudios en Canadá, un compañero español
le invitó a ir a misa… y en esa misa cambió su vida.
Una familia sin religión
“Mi familia no creía en nada. Tenían algo de sintoísmo y budismo, como cultura. Mis padres se casaron por rito sintoísta, como es común en Japón, y celebraban los funerales por rito budista, que es lo habitual allí. “Yo, de niño, preguntaba qué pasaba cuando se muere alguien. En el colegio y en el ambiente social me enseñaron que con la muerte se acaba todo. Mis padres me decían, sin embargo, que había un ‘algo’ tras la muerte. Creían en un cierto respeto a los antepasados… aunque en casa no teníamos recuerdos ni culto de ellos. En Japón nunca vi ningún sacerdote católico, en mi ciudad no había católicos. En las películas a veces salían protestantes… aunque yo no sabía que había cristianos de distintos tipos. No recuerdo haber visto ni siquiera una noticia sobre el Papa en televisión, por ejemplo”.
Noriyasu no era un estudiante muy bueno, y de hecho no acabó el bachillerato, sino que se puso a trabajar en la empresa de construcción de su abuelo. Pero tenía inquietudes. “Yo me hacía preguntas por el sentido de la vida, y por cómo serían otras culturas”. Por eso, le encantó poder ir con 20 años a un viaje de intercambio cultural a Vancouver, en Canadá.
Una familia sin religión
“Mi familia no creía en nada. Tenían algo de sintoísmo y budismo, como cultura. Mis padres se casaron por rito sintoísta, como es común en Japón, y celebraban los funerales por rito budista, que es lo habitual allí. “Yo, de niño, preguntaba qué pasaba cuando se muere alguien. En el colegio y en el ambiente social me enseñaron que con la muerte se acaba todo. Mis padres me decían, sin embargo, que había un ‘algo’ tras la muerte. Creían en un cierto respeto a los antepasados… aunque en casa no teníamos recuerdos ni culto de ellos. En Japón nunca vi ningún sacerdote católico, en mi ciudad no había católicos. En las películas a veces salían protestantes… aunque yo no sabía que había cristianos de distintos tipos. No recuerdo haber visto ni siquiera una noticia sobre el Papa en televisión, por ejemplo”.
Noriyasu no era un estudiante muy bueno, y de hecho no acabó el bachillerato, sino que se puso a trabajar en la empresa de construcción de su abuelo. Pero tenía inquietudes. “Yo me hacía preguntas por el sentido de la vida, y por cómo serían otras culturas”. Por eso, le encantó poder ir con 20 años a un viaje de intercambio cultural a Vancouver, en Canadá.
Su
primer católico: un español en Canadá
En la academia de inglés de Vancouver conoció a otro estudiante, Arturo, un joven católico español de 24 años que procuraba ir a misa cada día. "Al principio no me interesaba nada religioso, pero me llamaba la atención la alegría que tenía este chico. Pensé que él tenía algo que yo no tenía. Nuestra primera conversación fue sobre la Virgen, en clase de conversación en inglés. Arturo me preguntó si yo conocía a la Virgen. Le dije que ni idea. Me enseñó entonces su escapulario de la Virgen del Carmen y me dijo que era la Madre de Cristo”, recuerda Noriyasu. Arturo ayudaba mucho al joven japonés y siempre era alegre y amable. “Pensé: como cada día va a la iglesia, quizá ahí está su secreto”, y por eso, atraído por la alegría de su amigo, decidió acompañarle a misa un día.
Primera misa: “Ahí está Dios”… y lo creyó
Noriyasu describe esa primera misa inolvidable. “Era un día de entre semana. Yo no tenía ni idea de nada... pero allí sentía mi corazón lleno de felicidad. Antes de entrar, Arturo me dijo: ‘Tu haz lo que yo haga’. Hizo la genuflexión al entrar, yo también. En el banco se puso de rodillas, yo también. Me señaló el Sagrario y me dijo: ‘Ahi está el Señor’... y yo, en vez de reírme, lo creí, porque sentía mi corazón lleno de felicidad. Me sorprendió. No entendí nada de la misa, pero me sentía feliz. Emocionado. Vi que había mucha gente que asistía con devoción. El silencio expresaba respeto, sobre todo en la comunión. Se acercaban a comulgar con recogimiento. También Arturo fue y al volver parecía otra persona, como quien guarda un tesoro”.
La novedad de orar y leer la Biblia
Tras la misa Noriyasu dijo a Arturo: “explícame más”. Y empezó a ir cada día a misa con él. “Yo rezaba a mi manera. Sabiendo que Dios estaba en el Sagrario, yo le hablaba. Con el tiempo Arturo me enseñó el Padrenuestro, el Avemaría. Fuimos a comprar una Biblia en japonés, ¡en Vancouver! En una librería muy vieja encontramos esa Biblia. Empecé a leerla. En cada página encontraba respuestas a mis preguntas: qué hay tras la muerte y cuál es el sentido de la vida”.
En la academia de inglés de Vancouver conoció a otro estudiante, Arturo, un joven católico español de 24 años que procuraba ir a misa cada día. "Al principio no me interesaba nada religioso, pero me llamaba la atención la alegría que tenía este chico. Pensé que él tenía algo que yo no tenía. Nuestra primera conversación fue sobre la Virgen, en clase de conversación en inglés. Arturo me preguntó si yo conocía a la Virgen. Le dije que ni idea. Me enseñó entonces su escapulario de la Virgen del Carmen y me dijo que era la Madre de Cristo”, recuerda Noriyasu. Arturo ayudaba mucho al joven japonés y siempre era alegre y amable. “Pensé: como cada día va a la iglesia, quizá ahí está su secreto”, y por eso, atraído por la alegría de su amigo, decidió acompañarle a misa un día.
Primera misa: “Ahí está Dios”… y lo creyó
Noriyasu describe esa primera misa inolvidable. “Era un día de entre semana. Yo no tenía ni idea de nada... pero allí sentía mi corazón lleno de felicidad. Antes de entrar, Arturo me dijo: ‘Tu haz lo que yo haga’. Hizo la genuflexión al entrar, yo también. En el banco se puso de rodillas, yo también. Me señaló el Sagrario y me dijo: ‘Ahi está el Señor’... y yo, en vez de reírme, lo creí, porque sentía mi corazón lleno de felicidad. Me sorprendió. No entendí nada de la misa, pero me sentía feliz. Emocionado. Vi que había mucha gente que asistía con devoción. El silencio expresaba respeto, sobre todo en la comunión. Se acercaban a comulgar con recogimiento. También Arturo fue y al volver parecía otra persona, como quien guarda un tesoro”.
La novedad de orar y leer la Biblia
Tras la misa Noriyasu dijo a Arturo: “explícame más”. Y empezó a ir cada día a misa con él. “Yo rezaba a mi manera. Sabiendo que Dios estaba en el Sagrario, yo le hablaba. Con el tiempo Arturo me enseñó el Padrenuestro, el Avemaría. Fuimos a comprar una Biblia en japonés, ¡en Vancouver! En una librería muy vieja encontramos esa Biblia. Empecé a leerla. En cada página encontraba respuestas a mis preguntas: qué hay tras la muerte y cuál es el sentido de la vida”.
“Empecé
por el Evangelio. Me llamaban la atención algunas frases de Jesús
como "venid a mí los cansados y agobiados", "no os
preocupéis por el mañana"… Me interesaban esas instrucciones
para vivir cada día. Yo estaba en el extranjero y eso a veces me
agobiaba, pero las palabras de Jesús -"no os agobiéis"-,
me ayudaban". "No veía a Dios lejano, sino cercano en
Jesús. Él vivía conmigo, porque cada vez que abría la Biblia
Él me enseñaba, me acompañaba. Y Dios estaba también allí en la
Iglesia".
En
verano de 2003 Arturo y Noriyasu vivían en Londres, mejorando su
inglés. Allí el joven japonés consiguió un Catecismo en su idioma
y consultaba a su amigo y a sacerdotes londinenses sobre la fe.
En septiembre acudieron a España al encuentro de Jóvenes por el Reino de Cristo, la rama joven de las asociaciones del Apostolado de la Oración, de espiritualidad del Sagrado Corazón. “Éramos unos 500, nunca había visto tantos jóvenes cristianos. Me encantó. En esos días yo ya pensaba en bautizarme”.
Allí conoció al padre José María Alsina, de los Hijos de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, y al cardenal Antonio Cañizares, que entonces era el arzobispo de Toledo. “Conté al arzobispo Cañizares que yo quería bautizarme, que me gustaba estudiar el catecismo, que yo amaba a Jesús y a la Virgen… y me dijo: ‘Yo te bautizaré’. Y así fue”.
Después de unos meses más en Londres, volvió a Toledo en Navidad, alojándose en la casa de su amigo Arturo en Talavera de la Reina, y el 4 de enero de 2004 el arzobispo le bautizó en la catedral.
Tomó el nombre cristiano de Ignacio. “Al principio me gustaba Francisco Javier, apóstol del Japón… pero luego pensé que Ignacio fue quien evangelizó a Francisco Javier”, dice con humor.
En septiembre acudieron a España al encuentro de Jóvenes por el Reino de Cristo, la rama joven de las asociaciones del Apostolado de la Oración, de espiritualidad del Sagrado Corazón. “Éramos unos 500, nunca había visto tantos jóvenes cristianos. Me encantó. En esos días yo ya pensaba en bautizarme”.
Allí conoció al padre José María Alsina, de los Hijos de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, y al cardenal Antonio Cañizares, que entonces era el arzobispo de Toledo. “Conté al arzobispo Cañizares que yo quería bautizarme, que me gustaba estudiar el catecismo, que yo amaba a Jesús y a la Virgen… y me dijo: ‘Yo te bautizaré’. Y así fue”.
Después de unos meses más en Londres, volvió a Toledo en Navidad, alojándose en la casa de su amigo Arturo en Talavera de la Reina, y el 4 de enero de 2004 el arzobispo le bautizó en la catedral.
Tomó el nombre cristiano de Ignacio. “Al principio me gustaba Francisco Javier, apóstol del Japón… pero luego pensé que Ignacio fue quien evangelizó a Francisco Javier”, dice con humor.
“Yo
no sabía nada de la cultura española. Solo sabía lo de toros,
flamenco, sevillanas, y nada más... Vine a un ambiente muy cristiano
que me llamó la atención. Muchas veces pensaba que los españoles
siempre estaban peleándose, porque hablan muy fuerte. Luego vi que
no es así. Me gustó la comida española, sobre todo la tortilla de
patatas y el jamón serrano”, recuerda divertido. Arturo y su
familia fueron la gran puerta de Nori a la vida española. Arturo se
casó y tuvo hijos, y la madre de Arturo ha sido como una "madre
española" para el japonés.
Del bautismo al sacerdocio
Noriyasu, incluso antes de estar bautizado, tenía claro que quería conocer y seguir la voluntad de Dios para él. “Ser bautizado sí me dio un poco de miedo, pensando en mis amigos, mi familia... En esa época ni mis padres ni mis amigos entendían nada de lo que yo hacía, les parecía algo raro y lejanísimo… Pero yo ya no podía vivir sin Dios, no podía volver al pasado, quería vivir para siempre para el Señor, y desde mi bautismo quería acercarme a él más y más. Yo le preguntaba en oración a Dios: "Señor, qué quieres que haga por ti". Y él me fue mostrando que quería que me entregase a Él. Ya no podía vivir para otra cosa.
De vuelta a Japón
Noriyasu, que ahora era también Ignacio, volvió un tiempo a arreglar algunos papeles a Japón tras su bautismo. Él era ahora un joven muy distinto al que había salido del país del Sol Naciente.
“Estuve un año en la empresa de mi abuelo ahorrando dinero. Iba a misa allí y era distinto. Ir a misa en Japón es difícil. ¿Misa diaria? En mi zona, imposible. En mi parroquia sólo había un sacerdote que acudía sólo los domingos. La mayoría de la gente en la parroquia eran extranjeros. Muy majos todos, pero ¡era otra cosa! Hoy, cuando han pasado años y me he formado como sacerdote, entiendo que el ambiente católico allí es ´más progre´, como se dice en España. Se practica poco la confesión, por ejemplo”.
Del bautismo al sacerdocio
Noriyasu, incluso antes de estar bautizado, tenía claro que quería conocer y seguir la voluntad de Dios para él. “Ser bautizado sí me dio un poco de miedo, pensando en mis amigos, mi familia... En esa época ni mis padres ni mis amigos entendían nada de lo que yo hacía, les parecía algo raro y lejanísimo… Pero yo ya no podía vivir sin Dios, no podía volver al pasado, quería vivir para siempre para el Señor, y desde mi bautismo quería acercarme a él más y más. Yo le preguntaba en oración a Dios: "Señor, qué quieres que haga por ti". Y él me fue mostrando que quería que me entregase a Él. Ya no podía vivir para otra cosa.
De vuelta a Japón
Noriyasu, que ahora era también Ignacio, volvió un tiempo a arreglar algunos papeles a Japón tras su bautismo. Él era ahora un joven muy distinto al que había salido del país del Sol Naciente.
“Estuve un año en la empresa de mi abuelo ahorrando dinero. Iba a misa allí y era distinto. Ir a misa en Japón es difícil. ¿Misa diaria? En mi zona, imposible. En mi parroquia sólo había un sacerdote que acudía sólo los domingos. La mayoría de la gente en la parroquia eran extranjeros. Muy majos todos, pero ¡era otra cosa! Hoy, cuando han pasado años y me he formado como sacerdote, entiendo que el ambiente católico allí es ´más progre´, como se dice en España. Se practica poco la confesión, por ejemplo”.
Evangelizando
en la familia
Noriyasu dice que le “gustaría mucho llevar Cristo a los japoneses, porque a mí conocer a Cristo me dio el sentido de la vida. Haría todo lo que pueda para darlo a conocer”. De hecho, empezó compartiendo su experiencia con su familia.
“Mi abuelo, que murió el día de San José, se bautizó poco antes de morir. Mi abuela aprendió a rezar el Rosario y ahora lo reza todos los días. Mi madre ya va a la Iglesia cuando puede. ¡Ojalá todos los japoneses conocieran a Cristo! En Japón hay dinero, pero no hay sentido. Yo veo que la sociedad japonesa es triste, lo veía de adolescente y lo veo hoy, pensando en el número de suicidios”.
Noriyasu dice que le “gustaría mucho llevar Cristo a los japoneses, porque a mí conocer a Cristo me dio el sentido de la vida. Haría todo lo que pueda para darlo a conocer”. De hecho, empezó compartiendo su experiencia con su familia.
“Mi abuelo, que murió el día de San José, se bautizó poco antes de morir. Mi abuela aprendió a rezar el Rosario y ahora lo reza todos los días. Mi madre ya va a la Iglesia cuando puede. ¡Ojalá todos los japoneses conocieran a Cristo! En Japón hay dinero, pero no hay sentido. Yo veo que la sociedad japonesa es triste, lo veía de adolescente y lo veo hoy, pensando en el número de suicidios”.
Pero
como su congregación no tiene casa en Japón, parece más probable
que, por unos años al menos, sea sacerdote en España. “Donde Dios
quiera, estoy muy tranquilo. ¡Me gustan los pueblos de Toledo! Y me
da pena que muchos españoles desconozcan cada vez más a Jesús...
que incluso lo rechacen. Muchos buscan la felicidad fuera de Él y
eso no funciona. Quizá la sociedad española se parecerá cada vez
más a la japonesa, sin Dios, triste. Pero yo estaré alegre de
servir a Dios donde Él me pida”.
|
|
|
||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
jueves, 10 de septiembre de 2015
miércoles, 9 de septiembre de 2015
martes, 8 de septiembre de 2015
5 remedios contra las preocupaciones
1.Si
nuestra preocupación es por algo presente, es útil el analizar
cuidadosamente el problema, luego buscar lo que se puede hacer para
solucionarlo, y finalmente decidirse por alguno de los medios que
aparecen.
2.- No hacer grande lo pequeño. No agitarse por naderías. Válgase de aquel dicho popular: “Más se perdió en el diluvio”
3.- Alegrarnos de lo que tenemos y no prestar atención fija en lo que no tenemos y que quizá ni falta nos hace. Muchas de nuestras exigencias no nos hacen felices, solo crean servidumbres y preocupaciones.
4.- No hagamos caso de críticas, calumnias o burlas. Hagamos el bien y dejemos que critiquen. Es frecuentemente que se critique a personas que valen y precisamente porque algo se están destacando. También a Cristo lo criticaron y aun lo traiciono un amigo. Que las críticas nos ayuden a perfeccionarnos.
5.- El encomendarse a Dios y confiar en su poder y en su amor a nosotros, disipa muchas preocupaciones. La oración confiada es de lo mejores medio para tranquilizar en los problemas y para resolverlos mejor. Cristo sufría en el huerto de los olivos y le dio fortaleza.
2.- No hacer grande lo pequeño. No agitarse por naderías. Válgase de aquel dicho popular: “Más se perdió en el diluvio”
3.- Alegrarnos de lo que tenemos y no prestar atención fija en lo que no tenemos y que quizá ni falta nos hace. Muchas de nuestras exigencias no nos hacen felices, solo crean servidumbres y preocupaciones.
4.- No hagamos caso de críticas, calumnias o burlas. Hagamos el bien y dejemos que critiquen. Es frecuentemente que se critique a personas que valen y precisamente porque algo se están destacando. También a Cristo lo criticaron y aun lo traiciono un amigo. Que las críticas nos ayuden a perfeccionarnos.
5.- El encomendarse a Dios y confiar en su poder y en su amor a nosotros, disipa muchas preocupaciones. La oración confiada es de lo mejores medio para tranquilizar en los problemas y para resolverlos mejor. Cristo sufría en el huerto de los olivos y le dio fortaleza.
lunes, 7 de septiembre de 2015
Noticias espeluznantes
El
siniestro negocio de la venta de órganos de fetos abortados
Dos
vídeos con cámara oculta han demostrado cómo la multinacional
abortista hace negocio vendiendo los tejidos y órganos de los fetos
abortados en sus clínicas.
Por
si no fuera bastante siniestro el negocio legal de Planned
Parenthood, ahora se ha descubierto que la multinacional abortista
tiene otro negocio que además de espeluznante es ilegal. Después
de asesinar a los niños no nacidos en las clínicas abortistas,
venden
los tejidos y los órganos de los fetos a empresas que investigan
con ellos.
Dos vídeos con cámara oculta publicados por la
asociación pro-vida Centro para el Progreso Médico (CPM) demuestran
que la empresa se
lucra con el tráfico de órganos humanos.
Fingiendo ser investigadores científicos interesados en comprar
tejidos y partes de los fetos abortados, miembros de la asociación
pro-vida graban dos conversaciones con directivos de Planned
Parenthood que hablan sin tapujos del negocio que hacen con las
partes de los bebés descuartizados antes de nacer.
En
el primero de los vídeos que han salido a la luz, Deborah
Nucatola, ginecóloga y directora de servicios médicos
de Planned Parenthood, relata con escalofriante frialdad cómo a la
hora de practicar un aborto se
cuida de no estropear los órganos más demandados de los fetos.
Mientras come tranquilamente una ensalada, Nucatola afirma que
en Planned Parenthood "somos muy buenos en conseguir el corazón,
el pulmón, y el hígado, porque
intentamos no aplastar esa parte,
sino aplastar y presionar encima y debajo, y de este modo sacar
esas partes íntegras".
¿Y todavía hay alguien que defiende el aborto como un derecho de la mujer?
domingo, 6 de septiembre de 2015
Reflexión muy actual
San
Agustín (430 dp. JC) :
A
fuerza de verlo todo, se termina por soportarlo todo ...
A
fuerza de soportarlo todo, se termina por tolerarlo todo...
A
fuerza de tolerarlo todo, terminas aceptándolo todo ...
A
fuerza de aceptarlo todo, finalmente lo aprobamos todo.
Mañana, la continuación.
sábado, 5 de septiembre de 2015
viernes, 4 de septiembre de 2015
jueves, 3 de septiembre de 2015
El síndrome de la rana hervida
Imaginen
una cazuela llena de agua, en cuyo interior nada tranquilamente una
rana. Se está calentando la cazuela a fuego lento. Al
cabo de un rato el agua está tibia. A la rana esto le
parece agradable, y sigue nadando. La temperatura empieza a
subir. Ahora el agua está caliente. Un poco más de lo que gusta a
la rana. Pero no se inquieta y además el calor siempre le produce
algo de fatiga y somnolencia. Ahora
el agua está caliente de verdad. A la rana le empieza a parecer desagradable. Lo malo es que se encuentra sin fuerzas, así que se
limita a aguantar y no hace nada más.
Si la
hubiéramos sumergido de golpe en un recipiente con el agua a
cincuenta grados, se habría puesto a salvo de un enérgico salto.
“Es
un experimento rico en enseñanzas, dice el autor. Nos demuestra que
un deterioro, si es muy lento, pasa inadvertido y la mayoría de las
veces no suscita reacción, ni oposición, ni rebeldía”.
Si nos
fijamos en lo que está sucediendo en nuestra sociedad en las últimas
décadas, estamos experimentando una lenta deriva a la que nos vamos
acostumbrando.
Un
montón de cosas que nos habrían horrorizado hace 10, 15 o 20 años,
fueron poco a poco banalizándose suavemente y viéndose normal; hoy nos dejan indiferentes a la mayoría de la gente.
En
nombre del progreso y de la ciencia, las peores violaciones de la
libertad individual, la dignidad, la integridad de la naturaleza, la
belleza y la alegría de vivir, se
efectúan lenta e inexorablemente con la complicidad constante de las
víctimas, ignorantes o despojadas.
Los
negros cuadros anunciados para el futuro, en lugar de suscitar
reacciones y medidas preventivas, sólo preparan psicológicamente el
pueblo para aceptar condiciones decadentes de vida DRAMATICAS.
El
BOMBARDEO PERMANENTE "políticamente correcto" de
informaciones por parte de los medios de comunicación, saturan los
cerebros, que ya no pueden dar sentido a las cosas...
Así
que si usted no es como la rana medio cocida, pegue el salto y salga
de la cazuela antes de que sea demasiado tarde.
Es lo
que denunciaba ya San Agustín (430 dp. JC) :
A
fuerza de verlo todo, se termina por soportarlo todo ...
A
fuerza de soportarlo todo, se termina por tolerarlo todo...
A
fuerza de tolerarlo todo, terminas aceptándolo todo ...
A
fuerza de aceptarlo todo, finalmente lo aprobamos todo
miércoles, 2 de septiembre de 2015
Relatos que pueden interesar
La
abadía de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, en
Frattocchie (Italia), toma su origen de la supresión de la abadía
de Nuestra Señora de las Catacumbas de San Calixto, cerca de Roma.
Los trapenses habían sido expresamente deseados y llamados por el
Papa León XIII en 1883 para que fuesen los custodios de estos santos
lugares que constituyen el célebre cementerio de los primeros siglos
de la Iglesia junto a la vía Apia.
Hace 40 años, el Padre José ingresó al monasterio, tras haber llevado una vida vinculada a la música de rock (fue un importante batería de destacados artistas argentinos). Destaca que Dios encuentra al hombre donde el hombre está, y manifiesta, “no hace como nosotros que preparamos un escenario, mi experiencia personal es que Dios me vino a buscar donde yo estaba. Yo no reniego del pasado, al contrario, fue el lugar que Él eligió para encontrarse conmigo”.
José Otero, monje trapense de la abadía de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, explicaba esto:
“Un día pasó Jesús por acá, y me dijo sígueme, y yo acepté y dije me voy atrás de este, que tiene la verdad y la vida”. Y así comenzó, tenía 24 años cuando tuvo una conversión. Un amigo suyo lo visitó una noche en el lugar donde él trabajaba. El amigo cumplía años de casados con su esposa, y lo invitaron a su casa a comer un pedazo de tarta. Después a la mañana siguiente lo llevaron a misa. “Me regalaron la maravilla de la misa”, cuenta emocionado. En ese momento él no iba a misa, mientras que sus amigos iban todos los días. Y a partir de ellos Rolando y Mimí, el hoy padre José Otero, empezó a visitar a los benedictinos de Buenos Aires. “Y ahí fue mi conversión”, indica. Así comenzó a empaparse de todo lo que era la vida monástica. Como quien se sabe amado, cuenta que en un momento determinado hizo la opción entre seguir con su profesión o entrar en el monasterio y optó por entrar en el monasterio.
Acerca de la dinámica en el Monasterio, el Padre José, dice que la estructura de la vida monástica es ordenar todas las cosas para contar con el tiempo necesario que facilite una vida de oración. Describe este momento, priorizando los oficios divinos, “a las tres y cuarto de la mañana nos levantamos y rezamos, vigilia, laudes, nona, vísperas, y lo más importante es la lectio divina”. Cuentan también con tiempo para el encuentro fraterno, ya que los domingos aprovechan para charlar con los hermanos, caminar en la viña que tienen donde producen vino castelli romani, vino blanco.
El Padre José Otero, reflexiona diciendo que una de las necesidades más grandes que tiene el mundo de hoy es ver encarnada la religión en un grupo de gente, no en personas aisladas, un grupo de personas que se dedique a manifestar que el evangelio es posible, que Jesucristo vive donde dos o más se reúnen en su nombre.
Ante la pregunta qué es lo que lo motiva a elegir todos los días esta vida en el Monasterio, declara que su renovación diaria es el encuentro con Jesús en la Eucaristía, conocer la misericordia de Dios, que es conocer su verdad, experimentar en carne propio el perdón. “Yo pienso que en el cielo vamos a estar permanentemente con la boca abierta, absortos, de todas las novedades que vamos a encontrar en Dios”.
“En la Eucaristía de cada día, junto con la comunidad, se experimenta que Dios está con nosotros, como Él lo prometió, estaré con ustedes hasta el fin del mundo”, concluye.
Hace 40 años, el Padre José ingresó al monasterio, tras haber llevado una vida vinculada a la música de rock (fue un importante batería de destacados artistas argentinos). Destaca que Dios encuentra al hombre donde el hombre está, y manifiesta, “no hace como nosotros que preparamos un escenario, mi experiencia personal es que Dios me vino a buscar donde yo estaba. Yo no reniego del pasado, al contrario, fue el lugar que Él eligió para encontrarse conmigo”.
José Otero, monje trapense de la abadía de Nuestra Señora del Santísimo Sacramento, explicaba esto:
“Un día pasó Jesús por acá, y me dijo sígueme, y yo acepté y dije me voy atrás de este, que tiene la verdad y la vida”. Y así comenzó, tenía 24 años cuando tuvo una conversión. Un amigo suyo lo visitó una noche en el lugar donde él trabajaba. El amigo cumplía años de casados con su esposa, y lo invitaron a su casa a comer un pedazo de tarta. Después a la mañana siguiente lo llevaron a misa. “Me regalaron la maravilla de la misa”, cuenta emocionado. En ese momento él no iba a misa, mientras que sus amigos iban todos los días. Y a partir de ellos Rolando y Mimí, el hoy padre José Otero, empezó a visitar a los benedictinos de Buenos Aires. “Y ahí fue mi conversión”, indica. Así comenzó a empaparse de todo lo que era la vida monástica. Como quien se sabe amado, cuenta que en un momento determinado hizo la opción entre seguir con su profesión o entrar en el monasterio y optó por entrar en el monasterio.
Acerca de la dinámica en el Monasterio, el Padre José, dice que la estructura de la vida monástica es ordenar todas las cosas para contar con el tiempo necesario que facilite una vida de oración. Describe este momento, priorizando los oficios divinos, “a las tres y cuarto de la mañana nos levantamos y rezamos, vigilia, laudes, nona, vísperas, y lo más importante es la lectio divina”. Cuentan también con tiempo para el encuentro fraterno, ya que los domingos aprovechan para charlar con los hermanos, caminar en la viña que tienen donde producen vino castelli romani, vino blanco.
El Padre José Otero, reflexiona diciendo que una de las necesidades más grandes que tiene el mundo de hoy es ver encarnada la religión en un grupo de gente, no en personas aisladas, un grupo de personas que se dedique a manifestar que el evangelio es posible, que Jesucristo vive donde dos o más se reúnen en su nombre.
Ante la pregunta qué es lo que lo motiva a elegir todos los días esta vida en el Monasterio, declara que su renovación diaria es el encuentro con Jesús en la Eucaristía, conocer la misericordia de Dios, que es conocer su verdad, experimentar en carne propio el perdón. “Yo pienso que en el cielo vamos a estar permanentemente con la boca abierta, absortos, de todas las novedades que vamos a encontrar en Dios”.
“En la Eucaristía de cada día, junto con la comunidad, se experimenta que Dios está con nosotros, como Él lo prometió, estaré con ustedes hasta el fin del mundo”, concluye.
martes, 1 de septiembre de 2015
lunes, 31 de agosto de 2015
domingo, 30 de agosto de 2015
Aforismos
La belleza
es prescindible para sobrevivir, pero imprescindible para vivir.
La estética
es una dimensión; la belleza un gozo.
Los genios
han roto muchas convenciones. Pero no basta romperlas para ser un genio.
Se pueden
programar eventos, pero no se pueden programar creaciones.
Nunca sacrificar
lo amable a lo perfecto.
(Juan Luis Lorda, Aforismos. Ed. Rialp)
sábado, 29 de agosto de 2015
viernes, 28 de agosto de 2015
jueves, 27 de agosto de 2015
Obstáculos en el matrimonio (2)
7. Peleas
El matrimonio muchas veces no se comprende porque no
asume algunas cosas con claridad y objetividad. Alguien ya dijo que “lo que es
asumido no es caro”. Muchas discusiones surgen porque las cosas no están bien
definidas.
8. Dinero
El matrimonio pelea más cuando sobra dinero que cuando
falta. Cuando sobra dinero, el matrimonio no se pone de acuerdo sobre la forma
de gastarlo. A veces el marido quiere cambiar el auto, pero la esposa quiere
cambiar los muebles… y así siempre. Si no hay madurez en el matrimonio, el
dinero puede dividirlo de muchas maneras. Todo el dinero del matrimonio,
independientemente de quien gana, debe ser colocado en común, ambos opinando y
decidiendo sobre su uso.
9. Educación de los hijos
Lo esencial es que el matrimonio sea unánime en la
educación, esto es, ambos deben actuar de la misma forma, sin contradecirle en
lo que dice y hace con los hijos. Para ello es preciso que el casado sea unido
y dialogue mucho, de modo que se encuentre la forma común de llevar a los
hijos.
10. Temperamento
Se habla mucho del fracaso de una pareja por
“incompatibilidad de caracteres”. En la mayoría, los cónyuges tienen
temperamentos diferentes, y es exactamente la armonización de esa diferencia,
forjada por el amor vivido cada día, lo que hace bella la vida juntos. No hay
temperamento fuerte o difícil que no pueda ser forjado en el fuego del
verdadero amor.
11. Falta de delicadeza y reproches
La falta de delicadeza y atención es uno de los puntos
tristes en la relación de muchas parejas. Un trato frío y distante revela falta
de amor y de unión. Es fundamental que cada uno incentive al otro a ser mejor y
haga cumplidos a tiempo.
Es preciso apreciar el esfuerzo que uno hace para
agradar al otro. ¡Cuantas mujeres se quejan de que el marido no nota y no
elogia su nuevo peinado, o su vestido nuevo, etc.!
Peor aún que la falta de atención es el reproche.
Muchas veces, uno menosprecia y humilla al otro con críticas pesadas. Lo peor
de todo es que esos reproches, no raramente, son hechas en presencia de otras
personas.
Es necesario cambiar las actitudes de reprobación por
palabras de aprobación e incentivo. La desaprobación y la crítica ácida son
peores que la agresión física. Muchos tienen el hábito de notar sólo lo que el
otro tiene de negativo, en lugar de enaltecer y agradecer a Dios por lo que el
otro tiene de bueno. Nunca critiques a tu esposa, sin antes recordar una de sus
cualidades. Recuerda: las personas reaccionan mejor al elogio que al reproche.
Dos frases de oro en el matrimonio son: “Perdóname” y
“Te quiero”. Si supiéramos pedir perdón y perdonar, seríamos felices. Además,
es preciso también expresar en palabras el amor al otro. ¡Y qué difícil es para
muchos! Especialmente para los maridos.
12. Apariencia física
Una de las razones que enfrían la relación de pareja
es el descuido de la propia apariencia. A ningún marido le gusta llegar a casa
y encontrar a su esposa desaliñada, mal vestida, etc. La mala apariencia
complica la relación. Hay mujeres que cuidan bien la casa, los niños, pero se
olvidan de sí mismas; viven desarregladas. También está el cónyuge que no busca
complacer a su esposa cuidando su propia presentación.
13. Reclamación y autocompasión
Muchas personas son exageradamente hoscas, reclaman de
todo y a todos, nunca están satisfechas con la vida. En verdad, el problema
está dentro de ellas y no fuera. Son llenas de autocompasión, autoestima, que
se consideran víctimas de todo. En el matrimonio, esto es una tragedia. Nadie
soporta vivir con una persona desagradable, siempre protestando. Este
comportamiento agría cualquier relación e impide el crecimiento del matrimonio.
miércoles, 26 de agosto de 2015
Los 13 obstáculos del matrimonio (1)
Son muchos los obstáculos en la vida cotidiana del
amor conyugal, y que rompen la unidad de la pareja. Analizamos estas
dificultades, recordando que la belleza del matrimonio está justamente en el
hecho de conseguir hacer vencer el amor sobre las diferencias personales de
cada uno. El amor, cuando vence, suma las divergencias y genera la
complementariedad armoniosa.
¿Cuáles son estos problemas?
1. Mentira
Por pequeña que sea, genera desconfianza hacia el
otro, y la falta de confianza, es lógico, genera los celos, y éstos las peleas.
Por esto, la pareja no puede permitir la mentira en medio de ella. Tiene las
patas cortas.
2. Moda
A todos les gusta ir a la moda. Sin embargo, no tiene
sentido que la esposa quiera seguir una moda que su esposo desaprueba, y
viceversa. La primera persona a la que tengo que agradar con mi manera de
vestir, hablar, etc es aquella con la que estoy casado.
3. Comparaciones
Es común el pésimo hábito que algunos matrimonios de
compararse con otros matrimonios. La esposa, muchas veces, quiere que su marido
sea como el marido de la vecina, que compre una casa como la de la vecina, un
auto como el de la amiga, etc. Al marido, a su vez, le gustaría que su esposa
se vistiera como la vecina, que fuese culta como la esposa de su amigo, etc.
4. Parientes
La sangre habla muy fuerte dentro de nosotros. A nadie
le gusta oír hablar mal de sus padres y de sus hermanos. Esto vale también, y
mucho, para el matrimonio. Jamás el marido debe hablar mal de los suegros y
cuñados a la esposa, y viceversa. No ofendas a los parientes del otro, porque
estás ofendiendo indirectamente a tu pareja.
5. Resentimiento
Cuando se quita la costra de una herida, vuelve a
sangrar y a doler. Esto es lo que algunos cónyuges hacen mutuamente. Muchas
veces, en un momento de desencuentro, los recuerdos y las ofensas antiguas son
vueltos a sacar adrede, reavivando agravios y sufrimientos adormecidos.
6. Falta de respeto
¡Qué doloroso es presenciar a un marido ofendiendo a
su esposa con gritos, malas palabras. ofensas e incluso agresiones físicas!…
¡Qué triste es una esposa ofendiendo al marido!… ¡Un día se juraron amor eterno
a los pies del altar! Fíjate, me caso con la persona que escogí entre todas las
que conozco, para construir una vida juntos. ¿Cómo ahora la ofendo y le falto
el respeto?
Voy a dar una receta para que los maridos sean
tratados como reyes por sus esposas: ¡traten a sus esposas como reinas!
martes, 25 de agosto de 2015
lunes, 24 de agosto de 2015
Las crisis
Se
habla mucho de crisis: crisis económica, crisis financiera… Estas
crisis materiales tienen raíces espirituales y morales; y para
resolverlas no basta con aplicar medidas puramente humanas. Hay que
renovar las conductas, vivificar la fe, potenciar el sentido moral de
la existencia. Y para esto necesitamos testigos de Cristo, santos.
Eso es lo que necesita el mundo, por encima de todo: santos.
domingo, 23 de agosto de 2015
sábado, 22 de agosto de 2015
La urgencia de la filosofía
Lo
que está sucediendo en España no tiene buen aspecto. Pero
tendríamos que ser muy necios para pensar que se trata de un
estallido, de una reacción más o menos radical y explosiva ante la
multiplicación de casos de corrupción y la duración de la crisis
económica. No es así. Lo que está sucediendo en España, más
bien, tiene que ver con el triunfo del slogan, con la seducción de
las masas a través de las emociones, y con la desactivación de los
cerebros. Es el fruto de muchas décadas en las que la verdad no ha
importado a casi nadie, mientras la «libertad», entendida como
acceso fácil al placer, se ha convertido en un valor absoluto. Hay
mucho dinero de por medio en este proceso. No debería extrañar la
multiplicación de casos de corrupción.
La
televisión, y otros medios de transmisión rápida de contenidos,
como Internet o las redes sociales, han creado, finalmente, una
sociedad en la que las ideas (pocas) se entregan ya pensadas, como
los envases con comida precocinada que compramos en los
supermercados. Son muchos quienes se conforman con esas ideas, sin
tomarse la molestia de contrastarlas con la realidad, por el mero
hecho de que son agradables y prácticas. A nadie le importa el
«qué». Pero sabemos del «cómo» más de lo que ninguna
generación ha sabido nunca. Las humanidades y las letras casi han
desaparecido de los planes de estudio, mientras la tecnología está
al alcance de niños de cuatro años. No hay filósofos, no hay
metafísicos. La antropología se ha convertido en el estudio de
Atapuerca, y la cosmología debe ser algo relacionado con las naves
espaciales.
La
gran pitonisa, la oráculo de nuestro siglo, mal que les pese a
algunos, fue Leyre Pajín. Ella reveló la clave que desentraña el
secreto del Occidente del siglo XXI, cuando habló de la «conjunción
cósmica» señalada por la coincidencia de los mandatos de Zapatero
y Obama. ¡Tenía razón! Fue ZP quien aportó otra de las claves, al
enmendar la plana al mismo Dios encarnado, y corregir su sentencia:
«La libertad os hará verdaderos», dijo el oráculo. Y, si tenemos
en cuenta, como más arriba he escrito, que «libertad» significa
hoy «acceso fácil al placer», este evangelio vuelto del revés
quería decir: «¡Olvidaos de la verdad! ¿A quién le importa?
Disfrutad de la vida y dad por aprobada la metafísica».
No
es sólo en España. La nube de zapaterismo (llamémoslo así, ya que
somos españoles) ha cubierto la Tierra entera, y se ha infiltrado en
todo lugar provisto de ventanas. También en nuestra Iglesia, cuyas
ventanas se han mostrado especialmente vulnerables a través de la
Historia. Santo Tomás de Aquino ha desaparecido de nuestras
catequesis y predicaciones. En los seminarios se enseña más
sociología y psicología que filosofía. Las prédicas de los
sacerdotes, las catequesis, y las formas de desenvolverse de nuestras
reuniones litúrgicas u oracionales hablan más al corazón que a la
cabeza. En algunos casos, incluso a las vísceras. A lo sumo, se nos
proporcionan slogans fáciles, apenas razonados aunque muy sonoros.
Hablar sobre materia y forma de los sacramentos a jóvenes de 16 años
parece un atentado contra la juventud. Nos preocupamos más de
entretener, divertir y emocionar a los fieles que de instruirlos…
¿Qué vamos a esperar de ellos? Si los tomamos por necios, no
debería extrañarnos que los convirtamos en necios. Eso sí: necios
con emociones religiosas.
Si
nadie lo hace, los cristianos deberíamos tomar la delantera y ser
los primeros en convertirnos: es urgente enseñar a los hombres a
pensar. Debemos recordarles que tienen alma, entendimiento, y
capacidad de raciocinio. Es urgente dejar de divertir a la gente y
enseñarles a aburrirse con lo que importa: conocer la verdad. Es
preciso instruir a los hombres, y proporcionarles conocimientos
sólidos de filosofía y teología que les ayuden a distinguir lo
auténtico de lo falso en toda esta maraña de emociones. Porque si
nuestros cristianos no saben conocer la verdad, jamás podrán
conocer «de verdad» a Dios. Y, sin ese conocimiento, no hay vida
eterna. Habrá powerpoints, whatsapp, fibra óptica, música, baile y
educación de la afectividad… Pero no habrá vida eterna. Y, en
cuanto a la temporal, tal como vienen las cosas, mal asunto.
José-Fernando
Rey Ballesteros, pbro
viernes, 21 de agosto de 2015
jueves, 20 de agosto de 2015
Más sabiduría y sentido común
Recordar: LA VIDA NO PERDONA LOS YERROS DE NADIE.
NO
MALGASTES TU LIMITADA ENERGÍA EN ASUNTOS VARIOS. PON EN ORDEN TUS
PRIORIDADES Y ACTÚA SOBRE ELLAS.
CUANDO
PERDONAS TEN PRESENTE QUE EL MAYOR FAVOR TE LO HACES A TI MISMO.
“QUE
NO TURBE MI CONCIENCIA, LA OPINIÓN DEL MUNDO NECIO; QUE APRENDA SEÑOR LA CIENCIA, DE VER CON INDIFERENCIA, LA ADULACIÓN Y EL DESPRECIO”. (José María Pemán).
COMBATIR
CONTRA LOS DEFECTOS DE UNO MISMO ES LA BATALLA MÁS DIFÍCIL; VENCERSE A SÍ MISMO
ES LA VICTORIA MÁS IMPORTANTE.
QUIEN SE CONQUISTA A SÍ MISMO, ES EL MÁS GRANDE DE LOS
CONQUISTADORES
NUNCA
PRIVES A UNO DE LA ESPERANZA; PUDIERA SER LO ÚNICO QUE UNA PERSONA POSEA.
TRATA
A LOS DEMÁS, COMO QUISIERAS SER TRATADO.
miércoles, 19 de agosto de 2015
Más reflexiones
SÉ TU PROPIA CURACIÓN, NO LA BUSQUES EN EL EXTERIOR.
LA REALIDAD DE LA VIDA NOS HABLA EN SILENCIO.
ADÉNTRATE EN LA
SOLEDAD PACÍFICA DE
TU MENTE, ES ALLÍ
DONDE VAS A
DESCUBRIR A DIOS.
EL ÚNICO TIEMPO DE QUE
DISPONES ES EL
AHORA, O LO APROVECHAS
O LO PIERDES.
LOS
MATRIMONIOS MÁS FELICES Y DURADEROS SON LOS QUE COMPARTEN EL MISMO CREDO
RELIGIOSO Y CONLLEVAN UN DESARROLLO ESPIRITUAL SIMILAR.
EL VERDADERO AMOR ES PRODUCTO DE LA VOLUNTAD, NO DEL
ROMANTICISMO.
EL
GRAN RETO DE LA PATERNIDAD, NO CONSISTE EN TRATAR MEJOR A LOS HIJOS, SINO EN
CÓMO DARLES EL MEJOR EJEMPLO.
martes, 18 de agosto de 2015
Reflexiones variadas
TODO ACTO DE BONDAD, ES UNA DEMOSTRACIÓN DE PODERÍO. (Miguel de
Unamuno).
“DE LA GUERRA SALE LA PAZ, DE LA PAZ SALE LA RIQUEZA, DE LA
RIQUEZA EL OCIO, DEL OCIO EL VICIO, Y… DEL VICIO, OTRA VEZ LA GUERRA”. (Francisco
de Quevedo)
“EN LA VIDA DE FE, QUIEN NO AVANZA, RETROCEDE” (Benedicto XVI).
JUAN PABLO II, ERA UN HOMBRE QUE SIEMPRE ERA CAPAZ DE ESTAR EN
INTIMIDAD CON DIOS.
¿QUÉ ES EL HOMBRE?. SI SE PREGUNTARA AL NUEVO TESTAMENTO, QUÉ ES
EL HOMBRE, RESPONDERÍA CON LAS PALABRAS DEL APOSTOL JUAN: “UN SER AL QUE
DIOS AMA TANTO QUE DIO A SU HIJO POR ÉL” (Juan 3.16).
EL QUE SABE CALLAR ES SIEMPRE EL MÁS FUERTE.
NO SIEMPRE PUEDES CONTROLAR LO QUE PASA FUERA, PERO SI PUEDES
CONTROLAR SIEMPRE LO QUE PASA DENTRO.
lunes, 17 de agosto de 2015
domingo, 16 de agosto de 2015
sábado, 15 de agosto de 2015
viernes, 14 de agosto de 2015
jueves, 13 de agosto de 2015
miércoles, 12 de agosto de 2015
martes, 11 de agosto de 2015
lunes, 10 de agosto de 2015
Humanidad
Las hojas del otoño no caen porque quieren Sino porque ha
llegado su hora
Oración del anciano
Bienaventurados
aquellos que comprenden mis pasos vacilantes y mis manos trémulas.
Bienaventurados
los que no tienen en cuenta mis olvidos, que saben que capto las palabras con
dificultad, por eso procuran hablarme más alto y pausadamente.
Bienaventurados
los que perciben que mis ojos ya están nublados y mis reacciones son lentas.
Bienaventurados
los que desvían su mirada, simulando no haber visto el café que, sin querer,
derramo sobre la mesa.
Bienaventurados
los que sonríen, me prestan atención y conversan conmigo.
Bienaventurados
los que nunca me dicen: “Tú ya me contaste eso varias veces”
Bienaventurados
los que me ayudan, con cariño, a atravesar la calle.
Bienaventurados
los que me hacen sentir que soy amado y no estoy abandonado, tratándome con
respeto.
Bienaventurados
los que comprenden cuánto me cuesta encontrar fuerzas para aguantar mi edad y
mi cruz.
Bienaventurados
los que me amenizan los últimos años sobre la Tierra.
Bienaventurados
todos aquellos que me dedican afecto y cariño, haciéndome así, pensar en Dios.
Cuando
entre en la Eternidad, me acordaré de ellos junto al Señor!
domingo, 9 de agosto de 2015
Otra visión de las vacaciones
Las
vacaciones tiempo para muchas cosas. También tiempo para Dios.
Tiempo
para que el Evangelio de cada día llene de agua nuestro pozo.
Tiempo
para viajar y caminar como peregrinos pisando sus Huellas.
Tiempo
para celebrar la vida y la fiesta en el encuentro con los demás.
Tiempo
para buscar en la intimidad al Dios que nos ama
Reparte
alegría en tu lugar de descanso.
Reparte
tu “TIEMPO” con los demás.
Reparte “SERENIDAD” para que encuentres
la paz.
Reparte COMPAÑÍA, para estar menos
solo.
Reparte
“VIDA” para estar menos muerto.
Reparte
RIQUEZA” para ser menos pobre.
Reparte
“LUZ”, para ver más claro
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






















