Opiniones personales. Opiniones ajenas. Mafalda. Otros

domingo, 1 de junio de 2014

La otra cara de la moneda

Y si ayer hablé de libertad, hoy le toca el turno a la responsabilidad, ni libertad sin responsabilidad; ni responsabilidad sin libertad.
Libre y responsable son conceptos paralelos e inseparables. Somos responsables de nuestros actos libres, principalmente de los que comportan un deber moral.
De acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española de la lengua la responsabilidad es “la capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente”.
El ejercicio de la responsabilidad individual depende de cada uno. En principio, en un contexto de libertad, y desde la perspectiva de una persona sana, es decir, libre de trastornos psicológicos graves,  todos podemos elegir libremente qué hacer con nuestra vida, hacia dónde dirigirnos, con quienes queremos estar, qué queremos ser. Podemos incluso decidir no tomar ninguna decisión acerca de nuestra vida.
Ser responsables significa asumir las consecuencias de las decisiones que tomamos, por tanto, significa excluir de toda culpa a las circunstancias o personas que nos rodean. Expresiones como “ella/el me está volviendo loca/o”, “esta persona me saca de quicio”, “todo lo que me pasa es por su culpa”, “esta situación es injusta”, son expresiones que ponen de manifiesto nuestra falta de responsabilidad.
La responsabilidad supone aceptar de forma incondicional que nuestra felicidad depende sólo y exclusivamente de nosotros. Esto exige un alto grado de madurez personal. Significa que no vamos a hacer depender nuestra felicidad del hecho de que otros nos quieran o no, cumplan nuestros deseos o no, actúen de la forma que creemos más oportuna o no, o nos presten o no la atención que consideramos nos merecemos. Otra cosa es reconocer que las personas, con su comportamiento, pueden entristecernos, especialmente si éstas son parte importante en nuestras vidas, pero ¿hasta qué punto vamos a dejar que ese comportamiento siga afectándonos?.
Tal y como decía Victor Frankl, aún en las circunstancias más adversas nadie puede privarnos de esa libertad interior. Víctor Frankl es un psiquiatra de origen judío que durante muchos años vivió bajo el cautiverio de los nazis, encarcelado en un campo de exterminio. En su libro “El hombre en busca de sentido” exponía que sus carceleros, si bien podían torturarle, privarle de libertad, insultarle, o incluso quitarle su propia vida, nunca podían decidir sobre la interpretación que el mismo hiciera de esos hechos, en el ejercicio responsable de su libertad interior. Durante su cautiverio Víctor Fankl ayudó a muchísimas personas a salir adelante en condiciones infrahumanas, haciéndoles ver este aspecto tan importante, conjuntamente con la búsqueda de aquello que le daba sentido a sus vidas, aquello por lo que merecía la pena seguir viviendo. Víctor Frankl se ganó el respeto no sólo de sus compañeros de cautiverio, sino también de sus propios carceleros, y dio muestras de que, en último término, la felicidad depende de nosotros, es decir, de la responsabilidad que asumamos sobre nuestras propias vidas, sobre las consecuencias de nuestras decisiones, aún en las peores circunstancias.
Responsabilidad plena sobre nuestro bienestar y sobre nuestra felicidad tiene sus aspectos positivos y “negativos”. Al hacernos responsables plenos de nuestra vida ya no buscamos en las circunstancias, los hechos externos, los comportamientos o las actitudes de los demás justificaciones para nuestra tristeza o vacío interior, ya que no sería compatible con el propio concepto de responsabilidad personal, e implica tomar decisiones, ser proactivos, ser protagonistas de nuestras vidas y, por tanto, como aspecto “negativo” cierto grado de ansiedad ocasionado por la incertidumbre que genera el no saber cuál será el resultado de nuestras acciones. ¿Significa esto que ya no podemos o debemos sentirnos tristes? Claro que sí podemos. En ocasiones hay motivos objetivos para ello. No somos máquinas, tenemos sentimientos y emociones pero, ¿cómo gestionamos esas emociones?, ¿lo hacemos de forma responsable?.
¿Cuál es el aspecto positivo de una responsabilidad plena con nuestro bienestar y felicidad?. En cierta forma, al tomar conciencia de que tenemos una responsabilidad plena sobre nuestro bienestar y nuestra felicidad, nos liberamos de muchas ataduras, tomamos el control, y las riendas de nuestra vida.
Recordemos siempre, por tanto, que nadie, absolutamente nadie, puede privarnos de nuestra libertad interior para interpretar y pensar como queramos. Todo es cuestión de tomar conciencia, ejercer nuestra plena responsabilidad sobre este hecho y, lo más importante, querer cambiar y comprometerse con ese cambio.
La responsabilidad se aprende desde pequeños con el proceso de educación y formación y dura toda la vida. La responsabilidad es un valor que inicia ejercitándose en la familia, en ella la persona va creciendo sobre elementos fundamentales para ejercitar la responsabilidad.
En la familia es el lugar en donde comenzamos a responder a nuestros primeros retos u obligaciones. Ayudar en casa es un actitud que nos prepara para ser responsables más adelante.
Quien aprende a responder a las pequeñas responsabilidades, sabrá poco a poco responder a las siguientes. Hay personas que por las circunstancias de la vida hay tenido que ser responsables desde muy pequeños, pero también hay quienes nunca les enseñaron a ser responsables, porque durante su vida les resolvieron las pocas o muchas responsabilidades que tenían.
Comenzar a ser responsables desde pequeños, garantiza que la vida del hombre comprometido con la realidad del otro. Hoy en día ser responsable es una de las nuevas categorías contemporáneas, que tenemos que fortalecer desde el ámbito de la educación, ya que es fundamental en el desarrollo integral de la persona.


Respondemos ante Dios y ante la sociedad.

sábado, 31 de mayo de 2014

La libertad

Hay expresiones que se oyen con mucha frecuencia pero que a veces dudo que se conozca su significado.

Hablo hoy de la libertad:¿Qué es la libertad?. Es la capacidad radical de ser protagonistas de nuestra propia vida. (Jutta Burggraft)

Es la capacidad que tiene el hombre de elegir y auto determinarse. (José Ramón Ayllón).

Son dos definiciones que pueden servir, pero hay que recordar que en el acto de la libertad entran en juego las dos facultades superiores del hombre: la inteligencia y la voluntad. La voluntad elige lo que previamente ha sido conocido por la inteligencia. Antes de elegir delibera, piensa.

Hay una libertad física, subo, bajo, etc., pero la raíz de la libertad está en la voluntad y la acción voluntaria es ante todo una decisión interior; por eso un hombre privado de la libertad física puede seguir siendo libre si conserva la libertad psicológica. Cada persona elige su propio camino.

La libertad no es absoluta porque el hombre tampoco lo es, su limitación es triple: física, psicológica y moral. Física porque tiene necesidades primarias para poder subsistir, alimentarse, etc.; psicológica porque ni conoce todo, ni puede quererlo todo, se ve zarandeado por los sentimientos que le condicionan; y moral porque hay cosas que aunque puedas hacerlas, no debes hacerlas, (puedes insultar porque tienes voz pero no lo debes hacer, etc.)

La libertad si fuera absoluta supondría un peligro para los demás y por otra parte tampoco tiene un valor absoluto porque tiene un carácter instrumental: está al servicio del perfeccionamiento humano. Está en función del proyecto vital de cada persona. Y el proyecto vital de cada persona tendría que ser el Bien.

No se puede confundir libertad con independencia. El hombre ni es absolutamente independiente ni absolutamente esclavo. Tiene limitaciones y la forma de resolverlas es eligiendo pero toda elección lleva consigo renuncias y el problema que se plantea debe resolverlo la inteligencia y ésta tendría que elegir lo superior a lo inferior, es decir lo bueno. (No se puede poner al mismo nivel la vagancia a su contrario, etc.)

La leyes no se oponen a la libertad, si no hubiera leyes tendríamos la ley del más fuerte, la ley de la selva…

Tampoco se puede identificar lo libre con lo espontáneo porque como se ha visto la libertad es el dominio de la razón y de la voluntad.

Ortega y Gasset decía: “yo soy yo y mis circunstancias”, circunstancias de  nacimiento, familia, que somos personas no pájaros, que envejecemos y morimos. Y sobre todo tenemos cada persona unas circunstancias que nos llevan a actuar de determinada forma. Son condicionamientos que si los aceptamos con nuestra inteligencia y nuestra voluntad, no nos restarán energías en lamentaciones.

No es real una libertad sin condiciones: nadie la posee. Los condicionamientos son como las reglas del juego de toda vida humana.

La libertad se puede perfeccionar a lo largo de la vida si elegimos caminos que nos lleven a buenos fines; pero con nuestra libertad podemos elegir el mal y esta elección sería una imperfección de la libertad.

Ser libre no significa estar por encima de la ética y nunca se debe defender la inmoralidad en nombre de la libertad, se abriría una puerta al museo de los horrores.


Todo acto libre lo realiza alguien responsable de dicho acto. Por eso si la libertad es la capacidad de elegir, la responsabilidad es la aptitud para dar cuenta de esas elecciones.

viernes, 30 de mayo de 2014

Otra historia interesante

Decenas de miles de jóvenes escucharon al antiguo gangster y matón John Pridmore contar su asombroso testimonio de conversión. Le gusta explicarlo a jóvenes para prevenirles de esa mala vida, pero también a adultos, para mostrar el poder de Dios.
Pridmore, de joven, decidió no amar nunca más. Y ganar mucho dinero dando palizas por encargo, golpeando a gente, llevando drogas... Hasta que una experiencia mística lo transformó.

En su libro (De la tierra del delito a la tierra prometida de ed. Rialp), que nos introduce en los bajos fondos y la vida de prisión, nos sorprende con una intervención sobrenatural de Dios y nos muestra como alguien intenta reinventar su vida en la fe sin saber nada de ella, cómo un "tipo muy duro" se hace valientemente vulnerable.
Decidió "no amar nunca más"
John Pridmore nació en 1964 en el East End de Londres. Su padre era policía, poco creyente. Su madre era católica practicante, pero la situación en casa era muy mala. Con diez años, sus padres se divorciaron. "Decidí inconscientemente no amar nunca más", recuerda John. Su vida se convirtió en un infierno de drogas y violencia.

"Empecé a robar a los 13 y me encerraron a los 15 en un centro de menores. A los 19 estaba en la cárcel. Me peleaba siempre, y por eso me castigaban en confinamiento. Al salir de prisión, pensé que ya que me gustaba pelear podía usar eso para ganar dinero".

jueves, 29 de mayo de 2014

Revisión médica

Fui  a la Clínica de la Vida a hacerme una revisión de rutina y constaté que estaba enferma.

Al medirme la temperatura, el termómetro registró 40º de ansiedad.

Cuando la Vida me tomó la presión, vio que estaba baja de comprensión.

Pasé a ortopedia,ya que no podía caminar al lado de mi hijo y tampoco podía dar un abrazo fraternal porque me había endurecido.

También me encontró miopía, porque no podía ver más allá de las cosas negativas de mi prójimo.

Cuando me quejé de sordera,me diagnosticó que había dejado de escuchar a los que están a mi lado todo el día.

Por todo esto he prometido que tomaré  los medicamentos naturales que me recetó:

Al levantarme, beber un vaso de agradecimiento

Al llegar al trabajo, tomar una cucharada de paz

Cada hora ingerir un comprimido de paciencia y una tacita de humanidad.

Al llegar a casa inyectarme una dosis de comprensión

Y antes de acostarme, tomar dos cápsulas de conciencia tranquila


miércoles, 28 de mayo de 2014

Enseñanza


Lo importante a mi juicio es, saber rectificar siempre y tener la actitud de aprender de todo y todos.

lunes, 26 de mayo de 2014

Proverbios chinos II

Más valen las críticas de uno solo que las aprobaciones de miles.

El agua vertida es difícil de recuperar.

No es necesario elevar la voz cuando se tiene la razón.

Es más sencillo desplazar un río que cambiarle su carácter.

Si no quieres que se sepa, lo mejor es que no lo hagas.

Un método fijo no es un método.

El amigo es un camino, el enemigo es un muro.




domingo, 25 de mayo de 2014

Proverbios chinos I

Ser hombre es fácil, ser un hombre es difícil.

El que hace una pregunta parece tonto por cinco minutos, el que no la hace es tonto toda su vida.

No temas ser lento, solamente teme estar parado.

La puerta mejor cerrada es aquella que podemos dejar abierta.

Para ser inteligente toda la vida es necesario ser estúpido un instante.

El que hace el burro no debe extrañarse que los demás se les monten encima.

No des un paso adelante pero nunca te quedes atrás.


Por más aguda que sea la vista jamás podremos vernos la espalda.

sábado, 24 de mayo de 2014

Historia interesante

R. J. Stove (http://rjstove.net) es un escritor y columnista australiano que trata temas culturales después de muchos años escribiendo de política. También su padre, el filósofo David Stove, ateo convencido, fue un importante tertuliano político en Australia. Criado en una casa sin fe, nunca sus padres pudieron imaginar que su hijo llegaría a ser un convencido católico y se bautizaría en 2002.

Ateísmo civil y silencioso
Los padres de R. J. Stove fueron educados como protestantes presbiterianos. Su padre fue discípulo del gurú australiano del ateísmo militante John Anderson, en el departamento de filosofía de la Universidad de Sydney, que arrastraba masas juveniles en los años 50.

David Stove tenía como extraño hobby la lectura de los Padres de la Iglesia, una forma de probar los límites de su ateísmo y de afilar su irreligiosidad, piensa hoy su hijo.
Estalinismo con agua bendita
En aquellos años de infancia, los únicos católicos que conocía la familia Stove eran “votantes laboristas de apellidos irlandeses que procreaban abundantemente y no tenían interés por la vida del intelecto”. Así los veían ellos. Para sus padres, el catolicismo era “traición a la filosofía, el peor enemigo del pensamiento libre y una especie de estalinismo mezclado con agua bendita”.

Había una excepción: unas religiosas de Schoenstatt que vinieron a vivir al lado de su casa. Eran encantadoras, amables, inteligentes, cordiales… pero para la familia Stove eran todo esto “a pesar de” su fe. Al filósofo ateo le hacía ilusión llevarles ramas para adornar el convento en Navidad.

El joven R. J. Stove, apasionado por la música, fue organista de una iglesia anglicana en su adolescencia y le encantaban los himnos, pero a los 18 años se convenció de que sin fe no tenía sentido su asistencia a esa iglesia y lo dejó. “Con cobardía característica lo anuncié a través de un intermediario, no en persona”, admite.

viernes, 23 de mayo de 2014

Reflexiones

Lo más frustrante de ser viejo es que ya sabes todas las respuestas, pero nadie te pregunta.

Las cosas por su nombre. Matar a una persona por defender un ideal no es defender un ideal: es matar una persona.

La belleza está en los ojos del que mira

"Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera"

"Siete   honrados  servidores me enseñaron cuanto sé. Ellos son: ¿qué?, ¿Quién?, ¿Cómo?, ¿Cuándo?, ¿Dónde?, ¿Por qué?, ¿Para qué?"


"Para tener éxito no tienes que hacer cosas extraordinarias; basta con hacer las cosas ordinarias extraordinariamente bien"

jueves, 22 de mayo de 2014

Buenas noticias

Derecho a Vivir presentó este martes el manifiesto Científicos por la vida, que ya ha sido suscrito en unos días por más de 600 médicos, científicos y profesionales de la salud.

A la presentación, que corrió a cargo de la portavoz de la plataforma, la doctora Gádor Joya, acudieron también: José María Villalón, médico especialista en Medicina deportiva y traumatología del deporte y jefe de los servicios médicos del Atlético de Madrid; Luis Chiva, médico especialista en Ginecología y Obstetricia y jefe del Servicio de Ginecología del Hospital MD Anderson de Madrid; José Manuel Moreno, médico especialista en Pediatría y jefe de la Unidad de Nutrición Pediátrica del Hospital 12 de Octubre de Madrid; Francisco Reinoso, médico especialista en Anestesiología y jefe de la Unidad del Dolor Pediátrico del Hospital La Paz de Madrid; Miguel Jiménez de Cisneros, biólogo y profesor; Pilar Lafuente, médico especialista en ginecología del Hospital de La Paz de Madrid; Carlos Cabanyes, especialista en Medicina Interna del Centro Universitario de Navarra en Madrid; Ana Estrella Ledo, especialista en Medicina del Trabajo de FREMAP; Ángeles Monreal, médico general especialista en patología de mama del Centro de Radiología de Madrid; Esmeralda Alonso, médico de Familia en Madrid; y Mónica Rodríguez, médico especialista en Cardiología Pediátrica y diagnóstico prenatal que ejerce en el Hospital de Madrid Montepríncipe.
"Honestidad científica para no negar lo evidente"
La doctora Joya asegura que los médicos españoles que avalan
este manifiesto “demuestran que desde la ciencia, desde  la evidencia científica, se puede defender la vida humana dejando al margen argumentos ideológicos”. Esta es la razón por la que, subraya la doctora, “pedimos honestidad científica para no negar lo que es evidente: existe una vida humana desde el momento de la concepción, que ha de ser protegida y cuidada por los que nos hemos formado para curar y aliviar”.

Entre los médicos presentes tomó la palabra el doctor Villalón, para describir el aborto como “el holocausto de nuestro tiempo”, mientras el doctor Reinoso animó a las madres con embarazos inesperados y complicados a que “no tengan miedo” porque la medicina permite que sus hijos “nazcan y salgan adelante. Y en caso contrario, hay unidades paliativas que permiten que la mujer y el hijo que deja este mundo, lo haga con los mínimos sufrimientos”.

Por su parte, el doctor Chiva mostró su apoyo al anteproyecto de ley impulsado por Alberto Ruiz-Gallardón, que “sin ser perfecto, supone un paso adelante”. En especial, ha subrayado que gracias a la nueva norma, “se reconoce la dignidad de los niños con síndrome de Down, que hoy son un ser humano en extinción”. Es de reseñar que el doctor Chiva es padre de un hijo con trisomía 21.

La especialista en Cardiología Pediátrica, Mónica Rodríguez, trasladó su experiencia profesional y humana, al asegurar que “los padres de hijos (afectados de estas enfermedades), que incluso han muerto en sus brazos, no se arrepienten”.

La doctora Esmeralda Alonso, médico de Familia, reclamó que la nueva ley establezca “un protocolo de actuación que permita al médico no convertirse en un mero colaborador (del aborto) al que no se le permite ayudar al paciente concebido”. De esta manera, se abrirá a su juicio “una oportunidad para que se facilite la coordinación con otras instituciones que ayuden a la mujer”.
El doctor internista Carlos Cabanyes subrayó en su intervención que “la defensa de la vida humana es un tema puramente científico” en el que desde el instante de la fecundación existe “un ser vivo de la raza humana que tiene derecho a vivir”.

El biólogo y profesor Miguel Jiménez, por su parte, destacó desde su experiencia que hasta los chicos de secundaria saben que existe una vida nueva en la unión de los gametos y por tanto, denunció que las posturas favorables al aborto “van contra la evidencia científica”.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Conocer a ... Mario Capecchi




Mario Capecchi es genetista molecular. Es ítalo estadounidense. Ganó el Premio Nóbel de Medicina en 2007 junto a sus colegas Oliver Smithies y Martin Evans. Fueron premiados por sus trabajos pioneros en el campo de la manipulación genética de animales con la intención de 'imitar' modelos de enfermedades humanas  como el cáncer  o la fibrosis quística.

Nací en Verona. Tengo 71 años: cuanto más estudio, menos sé y más me divierto. “La mía es una larga historia. Todo comienza durante la Gran Guerra”. “Mi primer recuerdo es cuando vivíamos en los Alpes tiroleses y la Gestapo vino a buscar a mi madre.”  “Yo tenía tres años y medio.” “Mi madre, Lucy Ramberg, se enamoró de un aviador italiano: mi padre, Mario Capecchi. “Pero luego tuvo que criarme sola”.

Mamá era una poetisa, una intelectual antinazi  y presentía que iban a ir por ella.  Por eso vendió todo lo que tenía y les dio el dinero a unos granjeros del Tirol para que cuidaran de mí por si algún día a ella le pasaba alguna cosa.” Mamá acabó en un campo de concentración.

“Los granjeros me cuidaron unos meses, pero un día el dinero de mamá... desapareció. ““No sé... Algo pasó y..., bueno, yo acabé en la calle...”  ¡Dios mío! ¡Si sólo tenía cuatro años! Sí, cuatro y medio, y después estuve hasta los nueve años  sobreviviendo en las calles con una pandilla de chiquillos. Éramos un grupo de críos y robábamos en pandilla para poder comer por toda la Italia de posguerra. "Recuerdo que siempre tenía hambre. Al final me internaron en un hospital en el sur de Verona donde luché contra la fiebre tifoidea que me provocó la malnutrición, desnudo en una cama, durante un año".

En 1945 su madre fue finalmente liberada de Dachau y luego de 18 meses  de búsqueda, y finalmente  lo encontró.  Lucy fue liberada  el día en que Mario cumplió nueve años. “Le costó dos años encontrarme  en aquella pandilla de delincuentes: habíamos salido del Tirol  y acabamos en Calabria. “Y mamá decidió que nos fuéramos a América, porque ella tenía allí un hermano.”
“Fuimos a Filadelfia. No aprendí a leer hasta los 13 años, pero entonces ya sabía todo sobre la vida: me las había ingeniado para sobrevivir.  Y luego seguí  estudiando… progresando… “¡La ciencia de la calle! Siempre he pensado que lo que aprendí entonces con aquellos ladronzuelos, me sirvió después como investigador: una cierta intuición del porvenir...”

En la calle aprendí a confiar en mí. Yo estaba solo. Creo que mi trabajo  de hoy como científico está vinculado a esa etapa. Mi mente era mi entretenimiento. Todo el tiempo desarrollaba planes que luego tenía que cumplir…

Yo les enseño a mis alumnos a ser pacientes. Les digo que en vez de pasar tanto tiempo pensando en algo, es mucho mejor ir y hacerlo. No hay que darle tanta vuelta. Hay que empezar por algo. Pero para eso hay que tener un plan. Una idea de hacia dónde se quiere ir. Y desearlo mucho.
“Ahora hay como una sensación de que la gratificación tiene que ser inmediata. La gratificación es algo que lleva mucho tiempo, esfuerzo, dedicación  y paciencia.” “Y por eso, es gratificante cuando llega.”

Capecchi siempre sonríe. Dejó atrás una infancia dura. Todo lo que le fue adverso le sirvió para crecer.



















lunes, 19 de mayo de 2014

domingo, 18 de mayo de 2014

¿Movilización ética mundial?

En los últimos días hay dos noticias que me han impactado. Por orden cronológico: la primera es el motivo que ha dado la “presunta” asesina confesa de la Presidente (que no presidenta, por razones lingüísticas) de la Diputación de León: “Lo he hecho por inquina personal de años…”; la segunda noticia es la condena a muerte por ahorcamiento en Sudán de una mujer de 27 años por haberse convertido al Cristianismo; como se da el caso de que esta mujer está embarazada de ocho meses, se retrasa la ejecución de la sentencia dos años para que pueda dar a luz y criar a su hijo.
En los dos casos me sorprende la frialdad, la maldad, el resentimiento, la falta de libertad, la ignominia, la injusticia y un largo etc. que se da en los dos hechos. Me sorprende también, sobre todo en el segundo caso, que no salgan a protestar esas autodenominadas representantes de los derechos de la mujer que a decir verdad reducen esos derechos al aborto y poco más; el caso de la libertad de religión a ellas no les importa, más bien les trae al pairo.

Y me sorprende si cabe más, el hecho de que se hagan las cosas casi impunemente; en nombre de una supuesta y mal entendida tolerancia se ha diluido tanto la línea que separa el bien del mal, que todo vale, todo tiene el mismo valor, “todo es relativo…”. Semejante proceder nos está pasando factura y lo peor es que no podemos ni imaginarnos las consecuencias que pueden tener la estupidez y la maldad humana.

En medio de esta situación que no quiero calificar, se oye la voz del Papa Francisco poniendo la nota de cordura e invitando al Secretario General de las Naciones Unidas y a sus acompañantes a: “Promover juntos una verdadera movilización ética mundial que, más allá de cualquier diferencia de credo o de opiniones políticas, difunda y aplique un ideal común de fraternidad y solidaridad…”.

¿No habrá llegado ya la hora de que todos a una, políticos, medios de comunicación, educadores, profesores, colaboremos a difundir una cultura de verdaderos valores, cada uno haciendo uso de los medios que tengan?

Lo triste es la poca publicidad que los medios de comunicación dan a esta sugerencia del Papa, ¿por qué será? Les dejo a ustedes la reflexión.

  

sábado, 17 de mayo de 2014

La ecología

En la cola del supermercado, el cajero dice a una señora mayor que debería traer su propia bolsa de la compra porque las bolsas de plástico son dañinas para el medio ambiente. La señora pide disculpas y explica: “Es que en mis tiempos no pensábamos en la ecología”

El empleado le contesta: Ése es el problema que tenemos ahora. La generación de ustedes no se preocupó de preservar el medio ambiente. Tiene razón –dijo la señora-. En aquellos tiempos no pensábamos en la ecología. En aquel entonces las botellas de leche, de refrescos y de cerveza se devolvían a la tienda. La tienda las enviaba de nuevo a la fábrica, donde las lavaban y esterilizaban… antes de llenarlas de nuevo, de manera que podían utilizar los mismos envases una y otra vez. Pero es verdad, en aquellos tiempos no pensábamos en la ecología.

Subíamos y bajábamos escaleras, porque no había artefactos mecánicos en todos los comercios y oficinas. Íbamos andando a la tienda… en lugar de usar el coche de 200 caballos cada vez que teníamos que recorrer dos manzanas. Pero tiene usted razón. En aquellos tiempos no pensábamos en la ecología.

Entonces lavábamos y reutilizábamos los pañales de los bebés, porque no los había de un solo uso. Secábamos la ropa en tendederos, no en esas máquinas de 200 voltios que consumen mucha energía rugiendo para secar la ropa. Las energías solar y eólica secaban nuestra ropa estupendamente. Los niños usaban la ropa de sus hermanos mayores, no siempre modelitos nuevos. Pero tiene usted razón: en aquellos tiempos no pensábamos en la ecología.

En aquel entonces teníamos un televisor o una radio en cada casa, no un televisor en cada habitación y un equipo de música de miles de vatios. Y el televisor tenía una pantalla del tamaño de un pañuelo (¿recuerdan?) no una pantalla del tamaño de un campo de fútbol. En la cocina molíamos, batíamos y desmenuzábamos a mano, porque no había aparatos eléctricos que lo hicieran todo por nosotros. Cuando embalábamos algo frágil para enviarlo por correo usábamos periódicos arrugados para protegerlo, no envoltorios de burbujas o bolitas de plástico. En aquellos tiempos no encendíamos un motor y quemábamos gasolina sólo para cortar la hierba. Usábamos unas tijeras cortadoras que funcionaban a músculo. Hacíamos ejercicio trabajando y no necesitábamos ir a un gimnasio para correr sobre pistas mecánicas que funcionan con electricidad. Pero tiene usted razón: en aquellos tiempos no pensábamos en la ecología.

Cuando teníamos sed bebíamos en una fuente, en lugar de usar vasos y botellas de plástico cada vez que queríamos beber agua. Recargábamos las estilográficas con tinta, en lugar de tirarlas y comprar otras nuevas. Y cambiábamos la hoja de afeitar en vez de tirar a la basura toda la maquinilla sólo porque la hoja ya no corta. Pero entonces no pensábamos en la ecología.
En aquellos tiempos la gente usaba el tranvía o el autobús y los niños iban a la escuela en bicicleta o andando, en lugar de usar a su madre como un servicio de    taxi disponible las 24 horas. En cada habitación teníamos un enchufe, no una batería de enchufes para alimentar una docena de artefactos. Y no necesitábamos ningún aparato electrónico que enviara señales de satélites a kilómetros de distancia…para encontrar la pizzeria más cercana.


(Que oportunidad de callar perdió el empleado del supermercado)





















viernes, 16 de mayo de 2014

El tunel

Me hacía ver una amiga que la vida era como un viaje en tren, se puede elegir entre dos tipos de tren, el que va despacio y por parajes bonitos y el que va deprisa a su destino. Los dos responden a dos formas de vivir la vida, la primera es más placentera, pero al ser más largo el trayecto tiene más peligro de sufrir averías, necesitar más combustible, encontrar condiciones meteorológicas adversas, etc.

La segunda necesita un trazado más recto, lo que hace necesario atravesar montañas, cruzar ríos, etc., y eso conlleva cruzar por puentes y sobre todo pasar por bastantes túneles si el terreno es montañoso. Dentro del túnel no se ve paisaje alguno, la única luz es la que lleva el tren.


Aplicando el ejemplo a la vida pienso que tenemos que ser conscientes que sí se quiere vivir con rectitud, hay que tener muy clara  la meta a la que nos dirigimos; tendremos que soportar túneles, períodos de oscuridad y la única luz será la que personalmente llevemos cada uno. Lo que sí está claro es que la intensidad de la luz personal dependerá de varios factores, sólo voy a señalar dos: las propias convicciones y las disposiciones que personalmente nos fomentemos.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Reflexiones

Detesto a los que me privan de la soledad y sin embargo no me hacen compañía. (Irving  Yalon)

Amigo es aquel que te ve llorando y pregunta: ¿a quién matamos?

¿Por qué todo el mundo quiere tener un amor de película, si sólo dura dos horas?

Cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante.

Que el amor valga la alegría, no la pena.


Que no se te vaya la vida tratando de ganarla.

domingo, 11 de mayo de 2014

Reflexiones

Las mujeres son inseguras, inestables y volubles. Casi tanto como los varones.

Las mujeres tienen los defectos de los varones pero en femenino. Donde las mujeres son vanidosas, los varones son fanfarrones.

Las lágrimas son la derrota de los hombres y la defensa de las mujeres.

Cuando las mujeres influyan más como mujeres, la vida pública se parecerá más a una familia y menos a una guerra.

El enamoramiento puede ser la mecha del amor, pero no es la substancia.


(Del libro Aforismos. Juan Luis Lorda. Ed. Rialp)

sábado, 10 de mayo de 2014

La importancia del saber

En su libro "Encontré a Cristo en el Corán", recientemente publicado en español, Mario Joseph, que fue imán musulmán en la India y hoy es católico, explica, precisamente, lo que dice el título: las referencias a Cristo en el Corán le llevaron al cristianismo. 

Eso complicó mucho su vida con persecuciones, incomprensiones y rechazos, que él acepta, dice, porque también Cristo las vivió, previno sobre ellas y deben verse como parte de la vida cristiana.

El 20% de la población mundial
Una de cada cinco personas sobre la tierra, si conoce algo de Jesús, es a través del Islam y del Corán. Los musulmanes, incluso los poco letrados, creen conocer a Jesús bastante, lo tienen integrado en su cosmovisión, como un profeta más. Que el Corán no lleve a más musulmanes al cristianismo se debe a que muchos musulmanes no conocen con detalle el Corán y no hacen preguntas incómodas sobre él. El musulmán de a pie conoce y profesa que Jesús, según el Corán, fue un gran profeta antes que Mahoma, que Dios lo engendró milagrosamente en María sin concurso de varón, que hizo milagros, etc...

La clave que inquietó a Mario Joseph es hasta qué punto es grande Jesús, sobre todo cuando se compara con lo que el Corán dice de Mahoma.

Usar el Corán para comprobar las diferencias que da Jesús y a Mahoma es algo que se está empezando a difundir. En el ámbito cristiano protestante, el teólogo y apologeta evangélico Norman L. Geisler suele señalar estos 6 puntos de comparación entre ambos "profetas" según el Corán.

1) El Corán reconoce que Jesús nace de una mujer virgen, pero que Mahoma no (la tradición islámica conoce bien a los padres de Mahoma, Abdulá y Amina).

viernes, 9 de mayo de 2014

Instrucciones

Un día le pedí a Dios instrucciones para vivir en esta tierra...

Dios acercó su voz a mi oído y me dijo:

Sé como el sol: Levántate temprano y no te acuestes tarde.

Sé como la luna, brilla en la oscuridad, pero sométete a la luz mayor.
                     
Sé como los pájaros, come, canta, bebe y vuela

Sé como las flores, enamoradas del sol, pero fieles a sus raíces

Sé como el buen perro obediente a su Señor.

Sé como la buena fruta, bella por fuera, saludable por dentro.

Sé como el día, que llega y se retira sin alardes.

Sé como el oasis, da tu agua al  sediento.

Sé como la luciérnaga, aunque pequeña emite su propia luz.

Sé como el agua, buena y transparente.

Sé como el río, siempre hacia  adelante.

Y sobre todas las cosas, sé como el cielo: La morada de  Dios.



miércoles, 7 de mayo de 2014

Historia interesante

Adrien Mamadou Sawadogo fue musulmán hasta los 22 años. Desde 2006, es misionero católico, religioso de los Padres Blancos, y posteriormente sacerdote en esta congregación, misionero en Zambia, muy lejos de su Burkina Faso natal.
Su conversión al catolicismo le trajo dificultades. Pero él tiene claro que parte de su vocación es ser puente entre tres mundos: el cristianismo, el Islam y África. Y que su llamado, su vocación, viene del mismo Cristo, algo que vivió clarísimamente.

Una familia musulmana y piadosa
“Soy el hijo mayor de un musulmán de Burkina Fasso. Mi padre, El Hadj Sawadogo, es muy respetado en la comunidad musulmana, por su profunda fe en Dios, su práctica religiosa, la vida de la caridad hacia los más pobres de la sociedad, su discreción y su constante búsqueda de la justicia y la reconciliación. Él me educó en la fe musulmana que recibió a su vez. Yo era musulmán ya desde el vientre de mi madre, cuando recibí la ceremonia del nombre y me llamaron Mamadou, el mismo nombre que Mahoma”.
El hoy Padre Adrien recuerda que en su juventud y adolescencia musulmana realizaba disciplinadamente sus 5 oraciones al día y ponía la ayuda a los más pobres en el centro de su actividad, siempre atento a las familias más necesitadas de su comunidad y su escuela.

En las oraciones y predicaciones de su mezquita los viernes aprendió cosas que a él aún le sirven: que sólo la fe en Dios da sentido a la vida del hombre y que Dios está en la compasión y la misericordia.

En el colegio, en la adolescencia, tenía compañeros de clase cristianos, que se reían de él por realizar sus 5 momentos de oración al día. Pero el joven Mamadou no se sentía especialmente ofendido: ¿cómo iban a entender la importancia de la oración, si no eran musulmanes?, pensaba. ¡Claro que eran ignorantes y estaban equivocados!

lunes, 5 de mayo de 2014

Conocer a... Tales de Mileto



Nació en Tebas, en el año 625 a.C. Murió en Atenas en el 547 A.C. a los 78 años. Filósofo Griego, fundador de la escuela Jónica, considerado como uno de los 7 sabios de Grecia. Matemático, astrónomo, y un gran pensador.

Tales de Mileto viajó a Egipto, donde realizó estudios y entró en contacto con los misterios de la religión egipcia. Se atribuye a él, la previsión de un eclipse de Sol, en el año 585 a. C, y se dice que fue el primero en dar una explicación lógica a las ocurrencias de los eclipses. También realizó una hazaña increíble: su talento matemático era tan poco común, que consiguió establecer con precisión la altura de las pirámides, con sólo medir la sombra que proyectan.
Se destacó principalmente por sus trabajos en filosofía y matemáticas. Se le atribuyen las primeras demostraciones de teoremas geométricos mediante el raciocinio lógico y fue por estos trabajos que se le considera el Padre de la Geometría.

Fue el primero en sustentar que la Luna brillaba por reflejo del Sol, y por consiguiente, determinó el número exacto de días que contiene un año.

Para probar que su conocimiento podía tener utilidad práctica, afirmó que un determinado año, la recolección de aceitunas sería excepcional. Entonces él arrendó la mayoría de las destilerías de aceite de Mileto. Con esta maniobra ganó buen dinero, con el sólo propósito de hacer callar a los que decían que la filosofía sólo era un capricho de los ociosos.

“Un sofista se aproximó a Tales de Mileto e intentó confundirlo con las preguntas más difíciles. Pero el sabio de Mileto estaba a la altura de la prueba. Respondió a todas las preguntas sin la menor vacilación y con la mayor exactitud”.

Las 9 respuestas que dio fueron:

1. ¿Qué es lo más antiguo? Respuesta: Dios porque siempre ha existido

2. ¿Qué es lo más bello?.    Respuesta: El Universo, porque es obra de Dios

3. ¿Qué es la más grande de todas las cosas?. Respuesta: El Espacio, porque contiene todo lo creado

4. ¿Qué es lo más constante?  Respuesta: La esperanza porque permanece en el hombre después de que lo ha perdido todo.

5. ¿Qué es lo mejor?. Respuesta: La Virtud, porque sin Ella no existiría nada bueno.

6. ¿Que es lo más rápido de todo?. Respuesta: El pensamiento porque en menos de 1 minuto nos permite volar hasta los confines del universo.

7. ¿Que es lo más fuerte de todas las cosas?.  Respuesta: La necesidad 
porque es con lo que el hombre enfrenta todos los peligros de la vida.

8. ¿Que es lo más fácil de todas las cosas?. Respuesta: Dar Consejos.

9. ¿Que es lo más difícil de todas las cosas? Conocerse a sí mismo.












domingo, 4 de mayo de 2014

Sabiduría que da la vida

PRECIOSO POEMA DE SARAMAGO

¿Que cuántos años tengo? ¡Qué importa eso !
¡Tengo la edad que quiero y siento!
La edad en que puedo gritar sin miedo lo que pienso. Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso o lo desconocido...
Pues tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos.

¡Qué importa cuántos años tengo!
¡No quiero pensar en ello!
Pues unos dicen que ya soy viejo,
otros "que estoy en el apogeo".
Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.

Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso, para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos, rectificar caminos y atesorar éxitos.
Ahora no tienen por qué decir:
¡Estás muy joven, no lo lograrás!...
¡Estás muy viejo/a, ya no podrás!...
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo.

Tengo los años en que los sueños,
se empiezan a acariciar con los dedos,
las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor,
a veces es una loca llamarada,
ansiosa de consumirse en el fuego de una pasión deseada.
y otras... es un remanso de paz, como el atardecer en la playa..

¿Qué cuántos años tengo?
No necesito marcarlos con un número,
pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos, las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones truncadas... ¡Valen mucho más que eso!
¡Qué importa si cumplo cincuenta, sesenta o más!

Pues lo que importa: ¡es la edad que siento!
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.
Para seguir sin temor por el sendero,
pues llevo conmigo la experiencia adquirida y la fuerza de mis anhelos

¿Qué cuántos años tengo?
¡Eso!... ¿A quién le importa?

Tengo los años necesarios para perder ya el miedo y hacer lo que quiero y siento!!.
Qué importa cuántos años tengo.
o cuántos espero, si con los años que tengo, ¡¡aprendí a querer lo necesario y a tomar, sólo lo bueno!!