Opiniones personales. Opiniones ajenas. Mafalda. Otros

viernes, 25 de enero de 2019

Sobre la mujer. Interesante y real.


La mujer está llamada a desempeñar en la sociedad y en la Iglesia un papel tan relevante como el del hombre. Y digo “está llamada” porque, por desgracia todavía se suele reducir la presencia de la mujer al ámbito de lo privado, con escasa participación en tareas de responsabilidad pública.

Son pocas las mujeres que actúan en los mundos de la política, de la economía, de las relaciones internacionales; y siguen siendo los hombres los principales configuradores de nuestra sociedad. Pero los cambios en este terreno se están produciendo a gran velocidad, y en una medida sin precedentes en la historia.

El papel de la mujer está definido, en mi opinión, por dos elementos: su identidad y su autodeterminación. La mujer –como el hombre- tiene que estar en condiciones de orientar con autonomía su futuro, su proyecto vital. Para lograrlo ha de disponer de las mismas oportunidades que el varón. Y lo hará desde su identidad, siendo quien es, sin caer en la tentación del mimetismo, sin imitar las costumbres y ademanes del varón pensando que así se encontrará sí misma.

La mujer está reclamando, a veces en silencio, no discursos, promesas, adulaciones, sino hechos que confirmen las tan cacareadas buenas intenciones. Es decir, está reclamando dejar de ser un “tema”, un motivo de conferencias internacionales, un incómodo sector a quien se asigna –como una concesión- una cuota de poder. La mujer es, sencillamente,  una persona más, destinada a construir junto con el hombre la sociedad que junto con el hombre forma, con iguales derechos y oportunidades.

(Javier Echevarría. “Instantáneas de un cambio”. Ed. Palabra)

domingo, 13 de enero de 2019

Leelo entero


Conclusiones:

1. Para conseguir las cosas hay que esforzarse.
2. La felicidad no está en tener cosas, está en luchar por conseguir objetivos.
3. Si los objetivos se consiguen sin esfuerzo, no nos llenan.

viernes, 4 de enero de 2019

Buenos consejos


EVITEMOS  LAS EMOCIONES TOXICAS

Una persona realmente inteligente limpia sin cesar su espíritu y mente. De hecho, tú, cada día dedicas un momento al aseo corporal y material, ¿pero cuánto tiempo consagras a limpiar tu mente y tu alma?

Una ley espiritual asegura que el pensamiento determina nuestro comportamiento.

Tu alma y mente están condicionadas por un sistema de emociones y creencias que te conviene reprogramar. Según la ley de atracción, llamas a tu vida lo que crees y piensas.

Si tus creencias y emociones son negativas, a tu vida llegará lo oscuro, porque eso es lo que atraes, pero si son de amor y satisfacción, tu mente, alma y vida se llenarán de luz y paz.

Elige limpiar tu alma de todo lo que la contamina.

La desconfianza, el miedo, el rencor, la culpa, la infravaloración y el orgullo, son basura.

En especial, necesitas ser muy cuidadoso con estas siete emociones tóxicas:

ODIO
CULPA
MIEDO
RABIA
TRISTEZA
CELOS
ENVIDIA.

Busca por todos los medios que lo exterior, por más horrible que parezca, no afecte tu mundo interior. Eso es lo que logra el sabio y, por eso, permanece imperturbable cuando todos se alteran.

Una gran ayuda para estar armonizado y tener buenas emociones es regalarte pausas refrescantes para relajarte, orar y meditar.

Puedes hacerlo en silencio o con música serena; también, visualizando algo hermoso o enfocado en tu respiración pausada.

Hay muchas formas de meditar, y una de ellas es hacer muy bien lo que estás haciendo, sin distracciones.

Vive lo que haces cuando comes, caminas, lees o te bañas. Haz eso y nada más que eso. Hagas lo que hagas, hazlo totalmente, inmerso en lo que vives y apartado de todo lo demás

Entonces, no es raro que, de pronto, te sientas como flotando, en un estado sereno de fluir como el agua.

Parece raro, pero pocas personas logran hacer algo con toda el alma, porque su mente anda errática.

Mientras comen o se bañan ella está en otro lugar, y necesitan aquietarse y controlar a la ‘loca de la casa’.

Por eso dijo un sabio: “cuando te sientes, siéntate;  cuando camines, camina; cuando ores, ora”.

Aprende a respirar, huye del ruido y el acelere, y vive lo que haces en un estado de meditación serena y sin temores.

Al violento y el envidioso casi siempre un gran miedo los  apresa, devora y desequilibra. Ese miedo, en buena medida, nace de una gran inseguridad y serios vacíos emocionales.

El agresor infunde temor, quiere mostrar una fuerza que no tiene, y atacando, camufla su debilidad y fantasmas internos.

El miedo es el motor de muchas reacciones dañinas: agresión, ira, engaño, envidia, celos.

¿Cómo amansar el temor? Reconociéndolo, afrontándolo, amándose y buscando la paz interior.

Cuando un agresor recibe amor se desarma, ya que no hay antídoto más poderoso que el amor puro.

Haz todo con amor y verás como las tempestades se calman y los espíritus se desarman.

(Gonzalo Gallo G. Escritor y Conferenciante)




martes, 1 de enero de 2019

Empieza el Año

Pues sí, ya ha empezado el Año 2019 y como siempre abre nuevas expectativas, la forma de no vernos defraudados es seguir el consejo de Mafalda y si se está de acuerdo las orientaciones que he encontrado en Internet.

jueves, 15 de noviembre de 2018

Después de un largo silencio...

Soy consciente que he pasado 15  días sin decir ni "mu", lo cual es normal porque no soy una vaca, bromas aparte, quiero reincorporarme con un artículo de la página web "religión en libertad que me parece muy interesante y animo a leerlo. Un saludo


Las 4 preguntas para saber si en casa tenemos obesidad digital... y cómo desconectar para ganar vida
¿Usas Internet? Eso es como preguntar “¿usas electricidad?” Pero ¿usas demasiado Internet? Quizá es Internet la que te usa a ti y luego te deja tirado, quizá arrastrándote a la cama agotado a hora intempestivas, sin capacidad ni para tratar con su familia.

“Me desconecto, luego existo”
(Editorial Encuentro) es un libro ágil, directo, de 127 páginas, que busca responder a nuestras preguntas sobre cuál debería ser el uso moderado, sano, adecuado de Internet, las pantallas y las redes sociales.

Isidro Catela, doctor en Ciencias de la Información,
profesor de Comunicación en la Universidad Francisco de Vitoria y padre de 3 hijos, aborda el tema a partir del concepto de “obesos digitales”: igual que hay quien abusa de la comida, y le perjudica a la salud, también hay quien abusa de las pantallas. Como en otras adicciones, en las primeras fases podemos tender a negarlo, pero si interfiere en nuestra vida es motivo para preocuparnos. Hay 4 preguntas que sirven de termómetro para medir si estamos mal:
1) ¿Alguna vez experimentaste el impulso o urgencia de sacar el móvil mientras estabas hablando de un tema importante con otra persona?

2) ¿Alguna vez te ha dado la sensación de que algo (una fiesta, encuentro, cita) no te había sucedido de verdad hasta que conseguías colocarlo en las redes sociales?

3) ¿El parpadeo de la luz del móvil o las notificaciones del whatsapp han llegado a acelerar tus pulsaciones?

4) ¿Te has sorprendido pasando mucho tiempo en silencio con tus seres queridos mientras cada uno estaba inmerso en su universo digital?
Quien cumpla estos 4 criterios, probablemente ya puede considerarse un obeso digital y debería ponerse a régimen, cuidar su dieta.
"Estamos cortando relaciones humanas"
“Pensemos en nuestras conversaciones con nuestro cónyuge, en cuántos temas serios hemos ‘wasapeado’ pero sin llegar a hablarlos en persona, en profundidad. Tampoco llamamos ya a los amigos para felicitarlos, les mandamos un mensaje. Estamos cortando relaciones humanas”, señala Catela.

El síntoma del corazón que se acelera ante las notificaciones es na reacción psicofísica importante, un indicio que muestra el nivel al que puede afectarnos.

“Es paradójico que una herramienta maravillosa que nos acerca a los que están lejos nos esté también alejando de los que tenemos a nuestro lado”, advierte Catela. “Si estás con tu esposa o amigos y cada uno está inmerso en su pantalla estáis perdiendo conversación personal, profunda, cara a cara”.
Un primer paso que recomienda Catela es pararse y reconocer el nivel de dependencia que se tiene. Lo primero, contar las horas reales que se dedican a las pantallas, que no son de verdad necesarias y que nos hacen perder la posibilidad de hacer muchas otras cosas, desde pasear, a leer libros, a hablar con seres queridos. Hay un criterio clásico: cuando abandonas o desatiendes en serio tus obligaciones como estudiante, o padre de familia o profesional, por esas distracciones, cuando interfieren mal en tu vida, es adicción.
Para desintoxicarse: apagar, usar programas especiales
Después de tener el diagnóstico, es necesaria la desintoxicación. “Más que grandes terapias, en la mayoría de casos basta con cambiar nuestras rutinas diarias. Por ejemplo, estar un fin de semana sin pantallas. O apagarlas a ciertas horas. O establecer un par de momentos para atender el correo electrónico”. También hay aplicaciones y herramientas profesionales para mejorar el control, y el libro comenta algunas y las describe.
En el libro, Isidro Catela recoge algunos casos de “ermitaños” o “exiliados” digitales: aquellos que han decidido dejar por completo o casi por completo la conexión a Internet y redes sociales. Otros lo hacen para recordar como se vive “desconectado” y una vez desintoxicados vuelven a las redes con hábitos mucho más sanos y más autocontrol. Por eso, el libro se titula “Me desconecto, luego existo”.
“Tenemos que recuperar las experiencias reales: menos jugar a vídeojuegos de fútbol, y más jugar a fútbol de verdad, aunque sea con tus hijos”, recomienda a modo de ejemplo.
Ya casi nadie lo niega: hay adicción digital
Hace pocos años aún se negaba que existiesen adicciones digitales, a las pantallas y las redes. Hoy ya casi nadie lo niega: las evidencia son abundantes y el libro las repasa para refutar a escépticos.
“Este año, en 2018, se ha abierto por primera vez en Madrid un centro de terapias que habla directamente de tratar la adicción digital en adolescentes”, constata el autor. “Antes solo se hablaba de adicción a los vídeojuegos, pero las redes sociales pueden funcionar igual a nivel adictivo”.
Los más vulnerables son los niños y adolescentes, “aunque hoy parece que la adolescencia y su inmadurez se alarguen hasta los 40 años a veces”. Los universitarios han nacido ya con móvil, no conciben dejarlo. El móvil, siempre accesible en el bolsillo, puede ser puerta de entrada para otras adicciones, a las apuestas on line, a la pornografía, etc… Las apuestas on line, por ejemplo, que también son adictivas para muchas personas, te tientan en el móvil a cualquier hora pero además son potenciadas por la televisión, la prensa generalista, los clubes deportivos, etc… precisamente cuando el deporte es un ámbito de gran influencia en los jóvenes.

El libro habla del caso de los hikikomori, los jóvenes y adolescentes japoneses que se encierran en su cuarto y no salen ni se relacionan con el resto del mundo excepto por Internet. Sus padres (o empresas de comida a domicilio) les traen la comida. Se calcula que son unos 2 millones de personas en Japón. Se te considera hikikomori cuando cumples más de 6 meses de reclusión voluntaria. “Son como los prisioneros o esclavos de la caverna de Platón: no ven la vida, sino las sombras, las imágenes de la vida en las pantallas”.
“En España probablemente no lleguen ni a 2.000 las personas en una situación similar, pero existen y eso ya es muy preocupante”, advierte Catela.
Como los magnates de droga: no la dan a sus hijos
“Lo curioso es que los grandes empresarios y gurús de las empresas tecnológicas no dejan a sus hijos tener móvil, les regalan libros de papel, los llevan a bibliotecas todo el día, les hacen pasear, no les compran tablet. Si la mercancía es tan buena, ¿por qué no la venden a sus hijos? Recuerda a los grandes vendedores de droga, cuya primera norma para el negocio es nunca consumirla”.
Catela cree que hay que poder “integrar equilibradamente las grandes ventajas que nos aporta el mundo conectado, sin demonizar la tecnología, pero volviendo a poner en el centro a las personas”.
El efecto nocivo en los estudios y escuelas
“En el libro cuento cómo el más reciente estudio en Estados Unidos sobre el tema es pedía algo tan revolucionario como volver a coger los apuntes con bolígrafo y papel. Lo de exhibir un powerpoint o dejarlo colgado en Internet no es tan eficaz para enseñar”.

Parte del perjuicio a los estudios tiene que ver simplemente con dormir menos: hay tantas teleseries, tantas cosas interesantes, tantas notificaciones en redes a altas horas de la noche, que se duerme poco y luego en clase se rinde poco.
Niños de 9 años logran conectarse a juegos online con amigos durante largas horas nocturnas: eso no es bueno en absoluto. “Son auténticas luciérnagas, puedes ver que los compañeros de clase de tu hijo están conectados a las cuatro o cinco de la madrugada. Quizá lo hacen también sus papás, o quizá, simplemente, no hay ningún control en casa, y duermen con el móvil bajo la almohada”.
Como profesor universitario, le consta que hay gran cantidad de alumnos que estudian Humanidades o Periodismo y no han leído un libro entero en su vida. Han pasado su escasa vida "lectora" trabajando sólo con resúmenes o fragmentos bajados de Internet. “Se creen buscadores de información porque toman las tres primeras entradas que encuentren en Google, que son las promocionadas, no necesariamente las relevantes al tema. Después hacen corta y pega y les parece que eso ya es un trabajo".
“Si les pido un trabajo sobre, digamos, Cáritas, no irán a Cáritas ni hablarán con los trabajadores, o responsables ni el encargado de prensa: se limitarán a copiar lo que encuentren en su web y alguna más”, lamenta el profesor.
En una época en que deberíamos impulsar a los jóvenes a tener experiencias “fuera” de la pantalla, hay colegios que insisten en usar pantallas en clase, y en encargar deberes para casa que usan las pantallas… los arrojan, de nuevo, a ese ámbito único que todo lo absorbe.
“O volvemos pronto al equilibrio, como sociedad, familia y educadores, o las familias tendremos que organizarnos como sea, quizá en pequeñas islas de comunidades creativas para establecer un uso razonable de la tecnología en la educación y en la vida”.
Me desconecto, luego existo" es ágil, interesante, muy actualizado y bien documentado: puede adquirirse en librerías o aquí en Ediciones Encuentro.

sábado, 27 de octubre de 2018

Una historia real


Una de las causas que explican el fracaso de tantos matrimonios -no la única-, es la distorsión del significado de la palabra “amor”. No pienso disertar, solo voy a contar un hecho real y cada uno que saque sus consecuencias.

Hace ocho años a una amiga mía le diagnosticaron una rara enfermedad neurológica y degenerativa, los médicos no sabían bien cómo iba a evolucionar y mucho menos cómo podían atajarla. Desconcierto para ella, para su marido e hijos, amistades, etc. Empezó entonces ocho largos años de pruebas buscando que era lo mejor para ella, ¿ingresarla en alguna residencia en donde pudiera tener un trato más especializado?, se hizo la prueba, en la primera que estuvo sólo admitían a ella, no al marido, así que se decidió su traslado a otra porque su marido quería estar con ella; aquello tampoco dio resultado, como consecuencia de esa cruel enfermedad perdió la capacidad de hablar, entendía todo, nos conocía pero no se podía expresar.

El marido decidió que se volvían a su casa y allí mi amiga se vio que estaba mejor, al menos más tranquila; el marido ha estado con ella mañana, tarde y noche, la ha atendido en todas sus necesidades, si quería tomar una cerveza, se la tomaba sentado a su lado, manifestando una entrega y dedicación encomiable, adivinaba lo que mi amiga podía necesitar o le hacía ilusión. Ocho años con la misma actitud hasta que mi amiga ha muerto.

En esa relación ha habido lo que es el verdadero amor, se ha llevado a la práctica lo que la iglesia dice a los que se casan: “en la salud y en la enfermedad…”. Y su marido dentro del dolor lógico, pidiéndole a Dios que durase porque la necesitaba tener a su lado y también decía que su cariño hacia ella había aumentado precisamente en los años que ha durado la enfermedad.

Por eso me indigna que se pretenda desdibujar lo que une de verdad al matrimonio confundiéndolo adrede con la "chispa de la ilusión", "atracción física" o como se le quiera llamar.

Dejémonos de patrañas que no dan ningún buen resultado y vamos a la realidad, a lo que nos perfecciona como personas. Ese hombre ha sido feliz cuidando a su mujer, precisamente porque la quería de verdad.

viernes, 19 de octubre de 2018

Relativismo


Relativismo - Glosario de filosofía. Con el término relativismo nos referimos, en general, a toda posición filosófica que niega la existencia de verdades absolutas, ya sea en el   del conocimiento, de la moral o de la metafísica.
Relativismo Moral - ¿Qué es?
El relativismo moral  es la  idea de  que las opiniones morales o éticas, las cuales  pueden  variar de  persona  a  persona, son  igualmente  válidas y ninguna  opinión  de "lo bueno y lo malo" es realmente mejor que otra. El relativismo   moral   es   una   forma   aplicada   más  ampliamente,  más personalmente,  de otros  tipos de  pensamiento relativista, tales como el relativismo  cultural.  Todos  estos  están  basados  en  la  idea de que no existe ningún  estándar  definitivo  del  bien y  del mal, así que cualquier juicio  acerca del  bien  y  del  mal  es  puramente  un  producto  de   las preferencias  y entorno de la  persona. No existe un estándar supremo de moralidad, de acuerdo  con  el  relativismo  moral,  y  ninguna  opinión o posición puede ser considerada "correcta o incorrecta," "mejor o peor."

El relativismo moral  es una  posición ampliamente sostenida en el mundo moderno, aunque es aplicada muy selectivamente. Como con otras formas de relativismo,  se   menciona   solamente   de   una  manera  puramente defensiva.  Los principios  de  relativismo moral sólo pueden ser utilizados para excusar o permitir ciertas acciones, nunca pueden ser utilizados para condenarlas. El relativismo moral toma diferentes formas, desde utilitarismo, evolucionismo  y   existencialismo,   hasta   emotivismo     y situacionismo. Todos  estos,  en  su  mayoría,  comparten  un único tema unificador:  que no existe la moral absoluta, y que lo que es "correcto" o "incorrecto" es enteramente un producto de la preferencia humana.


Relativismo Moral - ¿Existe un estándar fijo?

Resulta  fácil  ver  que  las  bases  de  la  civilización  moderna no fueron construidas  sobre  una  filosofía  de relativismo moral. El mismo acto de aprobar una ley y de hacerlas cumplir sugiere un estándar fijo al que todo el mundo debe  adherirse. Las  razones  para  esto son obvias: si todo el mundo en  una  sociedad actúa verdaderamente como si el bien y el mal fueran puramente una cuestión de opinión, entonces la sociedad estallaría en  una batalla  de  "el  poder  da  la  razón." En una cultura moralmente relativista la única razón universal de hacer (o no hacer) algo es evadir las consecuencias de nuestros compañeros.

Todas  las  leyes  humanas  involucran  algunos  principios  que  se hacen cumplir por amenazas o consecuencias. Los límites de  velocidad se hacen cumplir en la mayoría de las carreteras, debido a una convicción moral de que arriesgar  las  vidas  de  otras  personas  es  incorrecto. Lo mismo es cierto para los  asesinatos,  robos,  perjurios, fraudes, etc. Sin embargo, cuando el relativismo moral se vuelve dominante, los principios morales legítimos  no  son ya  las  bases  de esas leyes. Ya que todo es relativo, entonces estas  leyes son sólo una cuestión de opinión, y la única razón universal  para  seguirlas  es evadir  las  consecuencias.  Esto  exhorta poderosamente a las personas a buscar formas de "salirse con la suya"; después de todo, es sólo la opinión de uno en contra de alguien más.

Hasta en una sociedad que opera bajo las leyes, cortar la conexión entre esas leyes  y  un  estándar  objetivo invita al desastre. Como mucho, el relativismo moral hace a  la sociedad inestable, ya que los conceptos del bien  y  del  mal de pronto  se convierten en una cuestión de cambiar la opinión popular. El peor resultado posible de tal condición es el dictador: un gobernante  que  abusa  de un cambio temporal en la opinión popular para obtener el control, pero no reconoce ninguna autoridad superior a la suya,  y  ninguna  ley  más vinculante que la suya. Durante los juicios de Nuremberg,  después  de la  Segunda Guerra Mundial, el problema lógico del    relativismo    se   hizo   aparente.   Los defensores   de    los  nazis continuamente   pedían   su   exoneración, alegando que  sólo  estaban cumpliendo las leyes de su país. Finalmente, un juez preguntó frustrado: "pero,  ¿no  hay  una  ley  superior  a  nuestra ley?"  Un relativista moral estaría obligado a contestar "no."


Relativismo Moral - Una Conclusión

El relativismo en sí es autodestructivo. Lógicamente, debe existir algún estándar con el cual comparar dos afirmaciones morales diferentes para determinar  cuál es  la  "correcta." Obviamente, los relativistas morales niegan  la  existencia  de tal  estándar,  y   por   ello  alegan  que  tales comparaciones son imposibles. Esto ocasiona el  problema práctico más grande  del  relativismo,  como  se mencionó   arriba:   es  difícil,  si no imposible, condenar cualquier acción desde una posición de  relativismo moral.

En  el  mejor  de  los  casos, una vez que lo correcto y lo incorrecto son relegados  a  cuestiones  de opinión, o son puramente subjetivos, en el mejor de  los  casos,  cualquier  conversación  de  moralidad se vuelve incoherente.



miércoles, 17 de octubre de 2018

Tan de moda hoy

EL AGNOSTICISMO
1. ¿Qué es el agnosticismo? El agnosticismo es una teoría filosófica que considera inaccesible al conocimiento humano lo que no pueda captarse por los sentidos. Renuncia a buscar la verdad fuera del campo de lo sensible. En especial, el agnosticismo renuncia a buscar a Dios.
2. ¿Para los agnósticos, Dios existe? El agnosticismo no se pronuncia respecto a la existencia de Dios. No dice que exista, ni que no exista. Sin embargo, en la práctica los agnósticos viven como si Dios no existiera.
3. ¿El agnosticismo es sólo una teoría? Aparentemente el agnosticismo es sólo una teoría, pero en la realidad tiene consecuencias prácticas importantes. En la práctica es un ateísmo.
4. ¿El agnosticismo es científico? Las ciencias positivas (ver positivismo) sólo admiten lo que se puede captar por los sentidos. Bajo este aspecto, el agnosticismo tiene aires de científico. Pero la realidad es más amplia que lo medible. Por ejemplo, usted decidió leer este artículo, y ningún aparato científico es capaz de detectar su pensamiento; sin embargo, su inteligencia y voluntad existen realmente, aunque no se vean. Igualmente, el sentimiento de odio no es detectable por aparatos, pero es tan real que causa guerras. Reducir lo razonable a lo medible es una limitación de la razón.
5. ¿Se puede conocer la existencia de Dios? Dios es un ser espiritual, y por tanto los agnósticos aciertan en que no se le puede ver ni tocar. Sin embargo, la existencia de Dios se puede conocer observando las obras divinas. Analizando la creación, se descubre al Creador, del mismo modo que viendo las pirámides se habla del pueblo egipcio.
6. ¿Ejemplos?: ¿Quién ha organizado el sol, la luna, la ley de la gravedad?, ¿Quién ha diseñado el dedo con que usted hace clic en el ratón? Estas cosas tan bien pensadas es imposible -verdaderamente imposible- que surjan por casualidad. Si se encuentra un bolígrafo en un planeta, nadie piensa que ha salido sólo; inmediatamente será noticia la existencia de seres racionales en ese planeta. Si se ve un ser humano, es razonable aceptar la existencia de su Creador. No somos dioses sino criaturas. (Ver evolucionismo).
7. ¿Podemos conocer a Dios? Los agnósticos aciertan en que el entendimiento humano es limitado y nunca podremos conocer por completo a Dios. (Ni a las mujeres, dirá un amigo; ni a los hombres, responderá otro). Sin embargo, sí es posible saber algo respecto a Dios, de varios modos:
  • Empleando únicamente la razón, podemos conocer que Dios existe, que hay un único Dios, que es eterno, bueno, inteligente, creador del mundo, etc. Cualquier perfección de las criaturas procede del Creador y se encuentra al máximo en Él.
  • A esto se añade lo que sabemos porque Dios mismo nos ha manifestado, principalmente con las enseñanzas de Jesucristo. Y lo que el Señor muestra a los hombres en los ratos de oración.
  • Finalmente, en el cielo se otorgará una gracia especial para que podamos conocer más íntimamente a Dios.

(www.ideasrapidas.org)

domingo, 14 de octubre de 2018

Receso


Después de este fin de semana el humor hará más fácil la vuelta al trabajo.

sábado, 13 de octubre de 2018

Otra reflexión sobre la felicidad

Disiento de Marco Aurelio pero la felicidad es algo más; lo que él dice yo lo pondría como ingrediente de la felicidad, saber disfrutar de lo que se tiene. Tener una visión positiva de uno mismo y de los demás. Desde luego la dependencia ansiosa es un obstáculo para la felicidad y quiero llamar la atención que en nuestro s.XXI y en nuestra sociedad actual esa actitud está a la orden del día. Quizás por eso hay tanta gente infeliz. 

Recapacitemos, aprendamos y rectifiquemos, es mi deseo para todos.

jueves, 11 de octubre de 2018

Reflexiones sobre la felicidad


Está claro no?, pues tengo para mi que no nos acabamos de convencer y con mucha frecuencia la ponemos en cosas que hoy son pero que mañana han pasado, viajes, éxitos profesionales, amoríos... y un largo etcétera. Ya lo dijo San Juan Pablo II, el hombre es importante no por lo que tiene, sino por lo que es.
Invito a los lectores a descubrir lo que cada uno es.