Opiniones personales. Opiniones ajenas. Mafalda. Otros

sábado, 10 de marzo de 2012

Veremos el fin del aborto en EEUU, afirma Eduardo Verástegui


(Publicado en ACIPRENSA)
El famoso actor, productor y activista pro-vida mexicano, Eduardo Verástegui, señaló que "creo que veremos la regeneración y el fin del aborto en este país" (Estados Unidos) en una reciente conferencia en la ciudad de Denver, estado de Colorado.
En el evento realizado en el Lighthouse Pregnancy Center, Verástegui –que regresó hace unos años a la fe católica luego de una vida de excesos en la farándula– se refirió a la apertura del Guadalupe Medical Center en Los Ángeles que ayudó a fundar, al que consideró un "oasis de vida" dado que se encuentra cerca a 10 clínicas abortistas.
Sobre su labor como activista pro-vida, el productor y protagonista de la película "Bella" explicó que la labor de ese lugar es "salvar lo más importante y que Dios más ama que es la vida humana".
"Lo más impresionante es que cuando entran al centro (las embarazadas) ya no se sienten solas porque hay muchos voluntarios, muchas personas que están allí para apoyarlas", añadió.
Verástegui cuenta además que se alegró mucho cuando supo que el Lighthouse Pregnancy Center busca abrir un centro similar al de Los Ángeles cerca a la segunda clínica abortista más grande de Estados Unidos de Planned Parenthood
"Me emociona mucho saber esto porque están haciendo aquí lo mismo que nosotros. Realmente es la mejor manera de derrotar a esta cultura de la muerte y convertirla en una cultura de la vida", dijo.
Eduardo Verástegui también se refirió a la labor de Metanoia Films, que fundó con dos amigos: Leo Severino y Alejandro Monteverde, que también se convirtieron luego de haber trabajado algunos años en los medios.
Metanoia es una palabra griega que significa "cambio de mente" o "conversión". Además de Bella, planean filmar el cortometraje "Little boy", que "busca alentar a los jóvenes para que no solo se diviertan sino que vivan de acuerdo a la ‘lista’" (de las obras de misericordia).
Verástegui mostró además su film "Crescendo" que relata la historia de una madre que lucha ante la idea de abortar a su hijo. La cinta estará pronto disponible en Internet.


viernes, 9 de marzo de 2012

La conquista de la voluntad y la educación de los sentimientos


Alfonso Aguiló
www.interrogantes.net
Como ha señalado Enrique Rojas, la voluntad es piedra angular del éxito en la vida, facultad capaz de impulsar la conducta y de dirigirla hacia un objetivo determinado.
La mayoría de los problemas que las personas se encuentran en la vida no se deben a una falta de información o de inteligencia, sino a una voluntad debilitada que impide poner en juego las propias capacidades.

Una voluntad fuerte es un elemento imprescindible en la búsqueda de la felicidad. Y muchas personas carecen de esa fuerza de voluntad porque han sido educadas en un clima de permisivismo. Y muchas veces ese permisivismo se ha originado por un mal entendido sentido de la libertad y la tolerancia.
—¿Eres partidario entonces de una educación muy exigente, recia, muy basada en el cumplimiento del deber y con pocas concesiones al sentimiento?

Soy partidario de la exigencia, de la reciedumbre, de cumplir los propios deberes. También de no caer en el sentimentalismo, en el sentido peyorativo de la palabra. En cambio, soy muy partidario de una correcta educación de los sentimientos, que es extremadamente necesaria.
—¿Cómo estableces ese matiz diferenciador entre sentimientos y sentimentalismo?

Hay que educar enseñando a esforzarse día a día en hacer lo que uno entiende que debe hacer, aprovechar el tiempo, sacar partido a los propios talentos, procurar vencer los defectos del propio carácter, buscar siempre hacer algo más por las personas que están a nuestro alrededor, mantener una relación cordial con todos, etc. Pero todo eso es muy difícil sin una motivación, puesto que la voluntad mejor dispuesta es la más motivada, y en la motivación está la clave de la educación de los sentimientos.
Hay que buscar que coincidan los juicios del propio sentimiento con la verdad moral y los valores en los que uno quiere educar.

Como señaló Jaime Balmes, el corazón es un poderoso resorte que despliega y multiplica las facultades del hombre: cuando va por el camino de la verdad y del bien, los sentimientos nobles y puros contribuyen a darle fuerza y brío; pero los sentimientos innobles, o depravados, pueden acabar extraviando al entendimiento más recto.
La persona motivada –continúo glosando ideas de Enrique Rojas– ve la meta como algo grande y positivo que puede conseguir. En cambio, desde la indiferencia no se puede cultivar la voluntad.

El hombre ilusionado sabe lo que quiere y adónde va, está siempre en vela y no se desmorona. Incluso en los peores momentos, siempre hay un rescoldo de esperanza bajo las cenizas. Ahí se apoya esa capacidad de volver a empezar, que hace grandes a las personas.
Para mantener fuerte y bien dispuesta la voluntad que precisa para lograrlo, es esencial ejercitarse en pequeños vencimientos, aunque no reporten ningún beneficio inmediato. En esos vencimientos hay entrenamiento y aprendizaje. Hay que batirse con uno mismo, porque el enemigo principal habita en nuestro interior y tiene diversos nombres: pereza, apatía, orgullo, búsqueda desenfocada de comodidad, falta de visión de futuro de uno mismo, egoísmo, etc.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Mas frases sobre la lealtad




*Ser leal a sí mismo es el único modo de llegar a ser leal a los demás. (Vicente Aleixandre)

*Sólo el que manda con amor es servido con lealtad. (Francisco De Quevedo)

*La confianza produce muchas veces la lealtad. (Séneca)

*El ser humano nunca se excede en su lealtad. (Francisco Garzón Céspedes)

*El ser humano que pierde la lealtad pierde la vida. (Francisco Garzón Céspedes)

martes, 6 de marzo de 2012

Frases breves sobre la lealtad

La lealtad es una virtud que añoramos todos porque ¡que duda cabe!, facilita mucho la vida diaria; sin embargo siendo un bien tan preciado también es muy escaso. Hoy traigo unas frases sobre la lealtad con la esperanza de que le sirvan a alguien para animarse a tratar de ponerla en práctica.

-Los caminos de la lealtad son siempre rectos. (Charles Dickens)

- La amistad es una flor que se cuida con la lealtad y que se riega con la sinceridad. (Danikaze)

- La lealtad se determina con acciones y hechos no con palabras. (L.G. Carrillo Navas)

- No hay deslealtad mas grave y humillante que la de traicionar la propia conciencia. (J.L. Rodriguez Jimenez)

- Es dificil dar una definición de la lealtad, pero quizás nos acercaremos a ella si la llamamos el sentimiento que nos guía en presencia de una obligación no definida. (Gilbert Keith Chesterton)


domingo, 4 de marzo de 2012

Historia de una ranita

Olivier Clerc, filósofo nos cuenta la historia de una ranita con la que pretende alertarnos sobre el futuro que nos espera si no reaccionamos. Pienso que es interesante, que lo leamos, lo meditemos porque se trata de una realidad cruel de la que a veces no somos plenamente conscientes.

Imagínate una cacerola llena de agua fría en la que nada tranquilamente una ranita.
Un pequeño fuego se enciende bajo la cacerola y el agua se calienta lentamente. Despacio, despacio el agua se va poniendo tibia y la ranita encuentra esto mas bien agradable y continúa nadando.

La temperatura del agua sigue subiendo y ahora está mas caliente de lo que la ranita puede gozar, se siente un poco cansada pero no está asustada.
Ahora el agua está ya verdaderamente caliente y la ranita lo empieza a encontrar desagradable, pero como ya está muy debilitada, lo soporta y no hace nada. La temperatura sigue subiendo hasta que la ranita termina cocinándose y muriendo.

Si la misma ranita hubiera estado metida directamente en el agua a 50º, con un golpe de sus patas inmediatamente habría saltado fuera de la cacerola.
Esto demuestra que cuando un cambio viene de un modo lento, escapa a la conciencia, y no provoca en la mayor parte de los casos ninguna reacción, ninguna oposición.

Si miramos lo que sucede en nuestra sociedad desde hace algunas décadas, podemos ver que estamos sufriendo una lenta deriva a la cual nos estamos habituando. Una cantidad de cosas que nos habrán horrorizado hace unos años, poco a poco se han ido banalizando y hoy apenas preocupan y dejan completamente indiferentes a la mayor parte de las personas.
En nombre del progreso, de la ciencia, de la modernidad, se efectúan continuos ataques a las libertades, a la dignidad de las personas, a la moral, a la felicidad de vivir.

Lenta pero inexorablemente, con la constante complicidad de las víctimas, a veces inconscientes, a veces incapaces de defenderse. El martilleo continuo de informaciones por parte de los medios saturan los cerebros que no están ya en condiciones de distinguir las cosas.
Cuando hablé de esto la primera vez era pensando en el mañana.

¡¡Ahora, es para HOY!!
¡Conciencia o cocción, debemos elegir!

Si no estás como la ranita cocinado, da un saludable golpe con tus patas, ¡antes que sea demasiado tarde!.

 


sábado, 3 de marzo de 2012

Los beneficios humanos de creer en Dios



Mientras se sigue discutiendo en no pocos lugares, especialmente en países de raigambre cristiana en Occidente, el papel de la religión en la vida pública, diferentes estudios científicos ponen de manifiesto los beneficios humanos de la fe.
En un reciente libro titulado «Cómo cambia Dios tu cerebro», Andrew Newberg y Mark Robert Waldman resumen años de investigación sobre la relación entre salud neurológica y fe, a partir de estudios a religiosas y monjes budistas. ¿La conclusión? Hay una influencia positiva de la fe en aquellos que verdaderamente creen.
A inicios de marzo de 2009 la universidad de Toronto ofrecía los resultados de una investigación realizada por uno de sus profesores de psicología, Michael Inzlicht, y que arrojaba datos sumamente interesante como el que creer en Dios puede bloquear la ansiedad y minimizar el estrés. El estudio fue publicado en la revista Psychological Science y en las muestras participaron no sólo creyentes sino también agnósticos.
Según un estudio del profesor Bradford Wilcox, docente de sociología en la universidad de Virginia, en los Estados Unidos, hay una evidencia de que la religión está desempeñando un papel que fomenta una orientación familiar entre los varones estadounidenses. ¿Cómo sustenta esta afirmación? A partir de la asistencia regular de los hombres a los servicios litúrgicos cristianos: los hombres que acuden regularmente tienen matrimonios más fuertes, estables y sus esposas son más felices. Pero no es todo. Un elevado porcentaje de las parejas casadas que asisten a misa, tienen un 35% menos de probabilidad de divorcio.
Respecto a los hijos, Wilcox evidenció que los padres que asisten a los servicios cristianos están más involucrados en las vidas de sus hijos: en el 65% de los casos, los padres también tienden a ser más afectuosos. Otro dato significativo es la alta tasa de hombres y mujeres que su vida cristiana activa propicia el concebir hijos sólo después del matrimonio.
En la misma línea va el estudio de Pat Fargan para la Fundación Heritage (se puede consultar en este enlace), análisis que, además, ahonda en el papel positivo que la religión tiene en la educación de los hijos, la prevención en el consumo de drogas y alcohol, sexualidad y salud mental y física y ausencia de violencia doméstica.
Según el estudio de Fargan, entre otros muchos datos, los jóvenes religiosos son hasta tres veces menos propensos a tener hijos fuera del matrimonio y a no abusar en el consumo de alcohol. Fargan también afirma que la gente que practica su fe tiene menos riesgo de caer en depresión o de suicidio.
En el mes de enero de 2009, la revista Pediatrics publicó un estudio de Janice Rosembaum donde queda de manifiesto que los jóvenes religiosos aplazan su edad de inicio sexual, algo sumamente bueno pare evitar embarazos no deseados, enfermedades sexuales e infidelidad en el matrimonio. Pero no es todo. Según el análisis del Journal of Drug Issues, de octubre de 2008, la religiosidad de los jóvenes influye en la resistencia a la influencia de amigos que suelen emborracharse o drogarse.
Hay otros estudios que confirman el bien que produce la vivencia práctica y real de la fe en la familia, en sintonía con las investigaciones de Wilcox, Fargan y Rosembaum. Es el caso del análisis del sociólogo de la universidad estatal de Mississippi, John Bartkowski, publicado en la revista Social Science Research (se puede consultar el estudio en este enlace).
Según la investigación de Bartkowski, si el padre y madre van a la iglesia y viven su fe, los hijos se desarrollan mejor: estudian con mayor disposición y tienen más habilidades sociales. Los niños cuyos padres asistían a la iglesia con frecuencia tenían las mejores puntuaciones en autocontrol, comportamiento y cooperación con sus iguales. ¿Por qué sucedía esto? Por tres razones:
1) Las redes religiosas de relación social apoyan a los padres, mejoran sus habilidades como padres, y los niños ven que los mensajes de los padres son reforzados por otros adultos.
2) Las comunidades religiosas tienden a promover valores de sacrificio y familia, que "podrían ser muy, muy importantes al definir cómo los padres se relacionan con los hijos y cómo los niños se desarrollan como respuesta".
3) Las comunidades religiosas aportan al ser padre una “significación sacra”.
El estudio comprobó que si los padres discuten en casa por razones religiosas perjudica a los hijos, que no se benefician de los resultados estadísticos positivos de otros niños.
También es posible que los padres con niños buenos puedan ser ambos asiduos a la práctica religiosa precisamente porque sus hijos se comportan bien; mientras que «el culto en una congregación es una opción menos viable si piensan que sus hijos se comportan pobremente», reflexiona Bartowski.
Ciertamente no se recurre a la fe para ser feliz. C.S. Lewis decía que para eso él siempre tenía presente que existían las botellas de alcohol. Los beneficios son una consecuencia natural de la fe, no una causa para creer. Sin embargo, los beneficios humanos de la fe no dejan de ser un valor añadido que no se puede olvidar nunca al hablar de la religión en la vida pública pues, en definitiva, son una riqueza para la vida de las naciones y de todos sus ciudadanos.

Artículo publicado por Jose Enrique Mújica.
(Lo suscribo al cien por cien).








viernes, 2 de marzo de 2012

Las causas de la crisis

“La crisis de nuestro tiempo depende principalmente del hecho de que se nos quiere hacer creer que se puede llegar a ser hombres sin el dominio de sí, sin la paciencia de la renuncia y la fatiga de la superación, que no es necesario el sacrificio de mantener los compromisos aceptados, ni el esfuerzo para sufrir con paciencia la tensión de lo que se debería ser y lo que efectivamente se es”.
Esta frase de Benedicto XVI a mi manera de ver nos sitúa en la realidad de lo que sucede hoy. Estamos oyendo en emisoras de radio, cadenas de TV, y demás medios de comunicación que estamos en crisis, las causas se ponen en el sector financiero, en el inmobiliario, etc., pero nadie se atreve a decir las verdaderas causas de la crisis: ¿por qué hemos llegado a esa situación?, que el sector inmobiliario está mal ya lo sabemos; que el sector financiero también, no es ninguna revelación. Sin embargo que pocos se atreven a bucear en las verdaderas causas de la crisis.

Es Benedicto XVI el que señala la verdadera causa: se ha engañado al hombre y se le quiere seguir engañando; se le ha ofrecido un mundo, una realidad inexistente en la cual la palabra esfuerzo ha sido borrada, igual podría decir de la palabra fidelidad a los compromisos adquiridos, si ello conlleva esfuerzo. Nos han vendido “humo” en forma de “sociedad del bienestar”, y todo, lo repito adrede, haciéndonos ver que no es necesario el esfuerzo, el trabajo, la responsabilidad.

Nos quieren dar una noción del hombre que es falsa. El hombre creado por Dios tiene que ganar el pan con el sudor de su frente, lo dijo Dios al principio del mundo. Sólo los animales funcionan únicamente por instintos, el hombre funciona con su inteligencia y sabe o debería saber y cuanto antes lo aprenda mejor que, necesita el esfuerzo, la lucha para dominarse; para tener paciencia ante los aconteceres de la vida, que hay cosas que no entendemos, que nos cuestan pero que son así.

El hombre no es infalible, tiene que aprender, tiene que estudiar, el sacrificio forma parte de su esencia. Pero hay una ideología que tiende a fomentar lo fácil y hemos creído que todo lo íbamos a conseguir sin esfuerzo: “aprenda inglés sin esfuerzo”, cantidad de frases hechas, y nos lo hemos creído. Si te cansas de tu mujer o marido porque “se ha acabado el amor” como si el amor fuera el azúcar que hay en un azucarero, pues cambia de “pareja”, (los animales son los que tiene pareja), y cuando ya no tiene remedio se descubre que tampoco en el cambio de “pareja” está la felicidad, ni en aprender inglés sin esfuerzo, ni en irse de viaje para ver el mundo en postal porque no da tiempo en una semana ver tres países (que es lo que se ofrece ahora), ni en tantas cosas que nos quieren hacer ver.
Yo invito a mis lectores a reflexionar, a convencernos que sigue siendo necesario el esfuerzo, el trabajo para todo. Sin esfuerzo nunca se hubieran levantado tantas obras de arte como tenemos; sin esfuerzo no existirían los sabios que han estudiado con tesón; sin esfuerzo no existirían tantos matrimonios unidos y ejemplares que tiene muy claro el orden de valores y saben renunciar a sus opciones personales a favor de su familia, de sus hijos.

He oído un argumento que me ha convencido: amar es un verbo, por lo tanto hay que ponerlo en acción aunque a veces cueste, pensar que es un mero sentimiento sujeto a estados de ánimo es no haber comprendido que el amor reside en la inteligencia y en la voluntad.
Como dice el Papa: “para sufrir con paciencia la tensión de lo que se debería ser y lo que efectivamente se es”, para eso hay que ponen empeño, hay que batallar. Solamente de esta forma superaremos crisis y todo lo que acontezca. Esfuerzo diario, contar y pedir la ayuda de Dios.

jueves, 23 de febrero de 2012

Me voy de viaje


Estaré de viaje desde el 24 de febrero al 1 de marzo. En esos días no voy a actualizar el blog. Nos vemos el 2 de marzo si Dios quiere. Muchas gracias.
                                                    
                      

                                                           

Artículo muy interesante y real escrito por Belén Palop


Padres vs Profesores vs Políticos
Estoy dando clases en un máster que prepara a licenciados e ingenieros para ser profesores en Secundaria (el antiguo CAP)  Como es una asignatura de informática y se me han matriculado informáticos estoy teniendo mucho tiempo para discutir con ellos sobre educación y sobre cómo dar clase y me lo estoy pasando en grande
El martes pasado en uno de estos seminarios echaban la culpa de manera casi unánime de gran parte del fracaso a los padres A los chavales les faltan horas con sus padres y les sobran horas de tele Los padres no se preocupan por la educación y piden que se encargue el sistema Les compran el teléfono les ponen internet los dejan solos y luego se quejan de que se enganchan al tuenti— (Ya os imagináis el discurso,) Yo les dije que como madre oía en la puerta del cole el otro discurso, el de los padres echando las culpas a los maestros Porque no trabajan suficiente porque no se reciclan porque no motivan . (Ya os imagináis el discurso también. ¿verdad?; Entonces mis alumnos y futuros profesores intentaron echar balones fuera usando la política y las leyes de educación que si los cambios legislativos, que si los ratios que si los recursos... (Otro discurso conocido).
Intenté pasar del análisis de la situación a las propuestas para cambiarla situación Y una y otra vez volvíamos a lo mismo la culpa es de los otros ¿Y qué podéis vosotros hacer en vuestras aulas por las que pasarán cientos de adolescentes? Y vuelta la cabra al monte es que la sociedad es que la tele es que los padres...
No sé si lo conseguí pero os prometo que hice un gran esfuerzo porque entendieran que "la sociedad" somos todos como Hacienda Y que padres y profesores son los que tienen una influencia más directa en los chavales y que de todos es la responsabilidad Y no la responsabilidad de encontrar quién lo hace peor que parecemos políticos en campana sino de encontrar la manera de empujar juntos para que "la sociedad” valore el esfuerzo. y apague las telebasuras y respete el conocimiento. y quiera aprender Y eso lo tenemos que hacer a pesar de los Políticos A pesar de los recortes de las reformas y las contrarreformas Porque con la educación no se juega Los políticos igual si porque persiguen otros fines Pero los padres y los docentes no Porque mañana "la sociedad" serán esos chavales que hoy están en clase Y si tras un esfuerzo titánico 4 ó 5 de cada curso tienen una vida mejor gracias a algo que hicimos y son mejores ciudadanos de lo que habrían sido sin nosotros, ya hemos hecho una gran labor y nos podemos ir más contentos a casa A jubilamos habiendo dejado doscientos mejores ciudadanos en las calles Tampoco pido tanto Hay que tener en cuenta que si yo los convenzo de esto y ellos lo consiguen mis 5 alumnos habrán sumado ¡1000 ciudadanos mejores!
Brindo por ellos y por sus éxitos, que serán los de todos
 (Belén Palop)

martes, 21 de febrero de 2012

Pensamientos sobre la sabiduría

Vivir, sufrir, morir: tres cosas que no se enseñan en nuestras universidades y que sin embargo encierran toda la sabiduría necesaria al hombre. (Augues)
El sabio no sigue los mandamientos de las leyes, sino los de la virtud. (Aristóteles)
Es propio de los sabios ser desconocidos de los hombres y no hacer caso de lo que ellos dicen. (Francis Bacon)
El saber no es un almacén para ganancias y ventas, sino un rico depósito para la gloria del Creador y el consuelo de la condición del hombre. (Francis Bacon)
Saber que uno sabe lo que sabe y que no sabe lo que no sabe, he aquí la verdadera sabiduría. (Confucio)

domingo, 19 de febrero de 2012

Atículo de Monseñor Munilla. Muy bueno, ¡si señor!


¿Se equivocó de puerta?

       El mes de enero finalizaba con una de esas noticias que está a medio camino entre lo anecdótico, lo dramático y lo emotivo: Me refiero al hallazgo, por parte de un indigente, de un bebé abandonado dentro de una bolsa, en la Iglesia de los Padres Carmelitas de San Sebastián. Inmediatamente era detenida la madre de la criatura, una mujer inmigrante, quien declaró que se había visto obligada a abandonar a su hijo por falta de recursos.

       Personalmente, me llamó la atención que aquella noticia corriese como la pólvora por la ciudad y el resto de la provincia; y por un momento tuve la sensación de que se hablaba de ella con la misma admiración y extrañeza como cuando salta la noticia en el barrio de un premiado por la lotería. Recuerdo haber escuchado en aquellos días a muchas personas exclamaciones de este tenor: “¡Ya me lo podían dar a mí!”.

       Pues bien, no es mi intención ‘aguar la fiesta’, pero pienso que el hecho de que aquel suceso haya ‘pasado de largo’, sin una reflexión crítica sobre los valores contradictorios de nuestra cultura, es un síntoma más de la dictadura del relativismo que padecemos, que nos prohíbe salirnos de la ‘partitura’ de lo políticamente correcto.

       A escasos metros de la puerta de esa Iglesia y en la misma acera, existe otra puerta muy distinta. Es la puerta de una clínica abortista, en cuyo escaparate se publicita el aborto, como si de una ortodoncia se tratase. Paradójicamente, si aquella joven madre hubiese elegido esta ‘otra puerta’, no habría sido noticia, ni habría sido detenida, ni tendría que afrontar ahora la previsible pena de dieciocho meses a tres años de cárcel, por abandono de un menor… ¿El mundo al revés?... ¡Lo cierto es que la vida ha triunfado sobre la muerte en este caso! Ese niño vive, y será acogido por unos padres que le amarán como a uno más de sus hijos.

       ¿Cómo es posible que tantos entre nosotros suspiren por conseguir una adopción en el extranjero, y al mismo tiempo sacrifiquemos la vida de miles y miles de inocentes? ¿No será que el materialismo y la secularización han reducido la vida a un mero objeto de deseo?

       El episodio del niño abandonado a la puerta de una iglesia, nos ha traído a la memoria aquel pasaje bíblico que narra la disputa entre dos mujeres, y el grito que una de ellas dirigió al rey Salomón: “Por favor, mi señor, ¡que le entreguen el niño a esa mujer, pero que no lo maten!”. Mientras que la primera mujer estaba cegada por la lógica posesiva y destructiva, la verdadera madre priorizó la vida y el bien de su hijo por encima de todo.

       El feminismo que reivindica el aborto como instrumento de emancipación de la mujer, vive de espaldas a la realidad. Lo cierto es que el aborto eleva exponencialmente las probabilidades de quebrantar la salud psíquica de las mujeres (cf. British Journal of Psychiatry, diciembre de 2008). Y por si hubiere alguna duda, el aborto se ha convertido en una criba selectiva del sexo; de forma que hay países como China, en los que nacen 119 niños por cada 100 niñas. ¡El aborto se ha traducido en un suicido demográfico, psicológico y moral de la mujer!

Por ello, y sin perder el tiempo en lamentaciones, en San Sebastián continúa trabajando un grupo “rescate” de niños con riesgo de ser abortados, bajo la coordinación de la Fundación “Red Madre”. Su método consiste en ofrecer alternativas: acompañamiento a las embarazas en riesgo, pisos de acogida, asistencia médica y jurídica, etc. He aquí los verdaderos y auténticos ‘progresistas’: los que luchan por la vida de los inocentes injustamente condenados, y por sus madres.

       Pero el aborto no es un mal aislado, sino un signo de una sociedad enferma. Y ‘para muestra un botón’: Las clínicas abortistas no tienen problema alguno para publicitarse, mientras que son censurados unos anuncios publicitarios que ‘osan’ recordar a los padres el derecho que tienen a decidir sobre la educación religiosa de sus hijos. Uno no puede por menos de dar la razón a Chesterton: “Quitad lo sobrenatural y no encontraréis lo natural, sino lo antinatural”.

       

sábado, 18 de febrero de 2012

Comentario al artículo de leopoldo Abadía


Comentario al artículo de Leopoldo Abadía

 He querido publicar en mi blog ese artículo porque lo veo lleno de sentido común y de sentido práctico. Hay muchas personas que se preocupan del mundo que se van a encontrar sus hijos o sus nietos y en esa incertidumbre sucumben al lamento, a la queja estéril. No está en nuestras manos arreglar ese mundo; sí está en nuestras manos preparar a la generación más joven para hacer frente a ese mundo; es más, ese mundo lo van a construir ellos.
Si contribuimos a darles una buena formación y educación, estaremos contribuyendo a hacer, a construir un mundo mejor, el que hagan ellos en su momento.

Los mas importante de un edificio es justo lo que no se ve, los cimientos; si los cimientos están bien hechos soportarán un gran edificio, de otra forma, por muy bonito que sea la fachada, se acabará cayendo porque no tenía buenos cimientos.

Vamos nosotros a hacer unos buenos cimientos en las personas de la generación que viene detrás procurando ser coherentes, dándoles buen ejemplo y unos valores imperecederos.

viernes, 17 de febrero de 2012

Artículo interesante y divertido de Leopoldo Abadía

     
Leopoldo Abadía (autor de " La crisis Ninja ") dice en su
artículo: Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos.
Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que
estudien o gastarse el dinero con su mujer y que "Dios
les coja confesados".
Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo,

pero me parece que no tiene que ver con su
preocupación.
En muchas de mis conferencias, se levantaba una

señora y decía esa frase que a mí me hace tanta
gracia: "qué mundo les vamos a dejar a nuestros
hijos?"
Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos

ya están crecidos y que se manejan bien por el
mundo, me suelen decir "qué mundo les vamos
a dejar a nuestros nietos?"
Yo suelo tener una contestación, de la que cada

vez estoy más convencido:
"y a mí, qué me importa?!"
Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente,

me importa muy poco.
Mis padres fueron un modelo para mí. Se

preocuparon mucho por mis cosas, me animaron
a estudiar fuera de casa (cosa fundamental,
de la que hablaré otro día, que te ayuda a
quitarte la boina y a descubrir que hay otros
mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de          
tu piso), se volcaron para que fuera feliz.
Y me exigieron mucho.
Pero qué mundo me dejaron? Pues mirad, me

dejaron:
1. La guerra civil española
2. La segunda guerra mundial
3. Las dos bombas atómicas
4. Irak ….
Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido

de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo
un libro.
Vosotros creéis que mis padres pensaban en

el mundo que me iban a dejar? Si no se lo podían imaginar!
Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré

bastante: intentar darme una muy buena          
formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.
Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si

me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro,
me entrará la depre y además, no servirá para nada,
porque no les ayudaré en lo más mínimo.
A mí me gustaría que mis hijos y los hijos
de ese señor que me ha escrito y los tuyos
y los de los demás, fuesen gente responsable,
sana, de mirada limpia, honrados, no
murmuradores, sinceros, leales.
Lo que por ahí se llama "buena gente".
Porque si son buena gente harán un mundo bueno.
Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más

darles una buena formación:
que sepan distinguir el bien del mal,
que no digan que todo vale,
que piensen en los demás,
que sean generosos. . . .
En estos puntos suspensivos podéis poner todas las

cosas buenas que se os ocurran.
Al acabar una conferencia la semana pasada, se

me acercó una señora joven con dos hijos pequeños.
Como también aquel día me habían preguntado lo
del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos,
ella me dijo que le preocupaba mucho qué hijos
íbamos a dejar a este mundo.
A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo

pensar.
Y volví a darme cuenta de la importancia de
los padres. Porque es fácil eso de pensar en el
mundo, en el futuro, en lo mal que está todo,
pero mientras los padres no se den cuenta de
que los hijos son cosa suya y de que si salen bien,
la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal,
también, no arreglaremos las cosas.
Pero lo fundamental es lo otro: los padres.
Ya sé que todos tienen mucho trabajo,
que las cosas ya no son como antes,
que el padre y la madre llegan cansados a casa,
que mientras llegan, los hijos ven la tele basura,

que lo de la libertad es lo que se lleva,
que la autoridad de los padres es cosa del siglo

pasado.
Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como

lo sabemos todo, no hagamos NADA.
Leopoldo Abadía
.
P. D .
1. No he hablado de los nietos, porque para

eso tienen a sus padres.
2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir

tonterías y a reírnos, y a contarles las notas
que sacaba su padre cuando era pequeño.
3. Y así, además de divertirme, quizá también

ayudo a formarles.