Opiniones personales. Opiniones ajenas. Mafalda. Otros

domingo, 6 de mayo de 2018

El saber no ocupa lugar

LA CLONACION
·         A. ¿Qué es la clonación?
·         B. Ética de la clonación.
A. ¿QUÉ ES LA CLONACIÓN?
1. ¿Qué es la clonación? Puede decirse que clonación es la producción de un individuo básicamente igual a otro, mediante técnicas genéticas no sexuales.
2. Tipos de clonación.- Hay dos técnicas muy diferentes:
  • Clonación por excisión embrionaria.- Es un proceso similar al que se produce cuando nacen gemelos. Cuando el embrión tiene 4 u 8 células, cada una de ellas es totipotente, y si se separa de las demás puede originar un embrión gemelo del otro. La separación artificial se llama fisión gemelar, embryo-splitting, o clonación por fisión.
  • Clonación por transplante nuclear.- Se toma un óvulo o un embrión unicelular y se le extrae el núcleo; se toma una célula adulta y se funde con lo anterior; el resultado es una célula con el núcleo y cromosomas de la adulta, envuelta en un citoplasma de una célula totipotente. Esta nueva célula es también totipotente y desarrolla un nuevo ser, casi idéntico al adulto inicial. Casi, pues también el citoplasma influye en el resultado.
3. ¿Qué es la clonación humana terapéutica? Se llama terapéutica a una clonación por transplante nuclear que busca curar una enfermedad. La idea es crear un clon, tomar de él lo que se necesite y matarlo. Véase el final del tema células madre.
B. ÉTICA DE LA CLONACIÓN
1. ¿Es correcto realizar todo lo que la ciencia permita? No,no. El que sea posible no significa que sea bueno. Por ejemplo, la tecnología permite que un terrorista asesine a mucha distancia o use bombas de destrucción masiva. Pero no es correcto hacerlo.
2. ¿Qué dificultades éticas plantea la clonación humana? La clonación daña seriamente la dignidad humana en varios aspectos:
  • Un científico decide qué patrimonio genético va a tener un ser humano, y nadie desea que le manipulen tan profundamente.
  • El clonado sería una copia de un original. Su dignidad es menor. Puede hablarse de copia defectuosa según se parezca al original.
  • El clonado no es fruto del amor humano conyugal, sino un producto de fabricación. El clonado es utilizado para satisfacer deseos ajenos.
  • Las relaciones familiares se alteran. Por ejemplo, una mujer podría ser gemela de su madre y carecer de padre.
  • La mujer pierde valor en su maternidad, y pasa a ser un útero de alquiler o prestadora de óvulos.
3. Más dificultades éticas de la clonación en la actualidad.- Hoy día la técnica de la clonación no está perfeccionada, y origina graves problemas:
  • Para fabricar un clon, se experimenta con muchos embriones humanos que mueren. Por ejemplo, en la obtención de la famosa oveja Dolly se perdieron 276 embriones de oveja, sin contar los embriones de experimentos previos.
  • Hay un riesgo elevado de producir un ser defectuoso, como se ha comprobado en los resultados con animales (Dolly murió en poco tiempo).



sábado, 5 de mayo de 2018

¡El valor de la vida!


Leo en los medios de comunicación que ha muerto Alfie, ¡NO!, Alfie no ha muerto, lo han matado que es distinto.

Me pueden decir que tenía una enfermedad incurable y yo les contesto que un juez que no merece ese nombre, se ha creído un dios y lo ha condenado a muerte eligiendo el cuándo y el cómo.

No sabemos lo que hubiera pasado si lo hubieran llevado a Roma, pero se han saltado la voluntad de sus padres un juez que no merece ese nombre.

Protestas que, como siempre dentro de poco se quedarán en nada y mientras seguimos con la carrera de ir contra Dios.

Me temo que la tenemos perdida porque al final la victoria no va a ser del hombre.

martes, 1 de mayo de 2018

Para empezar el mes


Tomarse las cosas con humor es un privilegio de la inteligencia.

Esta frase no la encontré entre un elenco de frases lapidarias, estaba escrita en la servilleta de un bar. Me hizo gracia y además la comparto al cien por cien. 

He pensado que quizás nos pueda ayudar a todos para encarar los dos últimos meses del curso, cansancio, calor, trabajos apremiantes que hay que acabar y un largo etc. que a veces nos quita el buen humor que a mi juicio es un bien preciado y muchas veces minusvalorado porque se le confunde con la simpleza.

Nada más ajeno.

sábado, 28 de abril de 2018

El saber no ocupa lugar

LA RESPONSABILIDAD
·       A. La responsabilidad: condiciones y tipos.
·       B. ¿Es bueno ser responsable?
·       C. ¿Cómo mejorar la responsabilidad?
A. LA RESPONSABILIDAD: CONDICIONES Y TIPOS.
1. ¿Qué es la responsabilidad? Una persona responsable toma decisiones conscientemente y acepta las consecuencias de sus actos, dispuesto a rendir cuenta de ellos. La responsabilidad es la virtud o disposición habitual de asumir las consecuencias de las propias decisiones, respondiendo de ellas ante alguien. Responsabilidad es la capacidad de dar respuesta de los propios actos.
2. Condiciones para que exista responsabilidad.- Para que pueda darse alguna responsabilidad son necesarios dos requisitos:
  • libertad.- Para que exista responsabilidad, las acciones han de ser realizadas libremente. En este sentido, ni los animales, ni los locos, ni los niños pequeños son responsables de sus actos pues carecen de uso de razón (y el uso de razón es imprescindible para la libertad).
  • ley.- Debe existir una norma desde la que se puedan juzgar los hechos realizados. La responsabilidad implica rendir cuenta de los propios actos ante alguien que ha regulado un comportamiento.
3. ¿Responsabilidad ante quién? El hombre responde de sus actos ante quien es capaz de dictarle normas, y esto pueden hacerlo Dios (responsabilidad moral), uno mismo (juicio de conciencia) y otros hombres. A su vez, la responsabilidad ante los demás puede ser de varios tipos: responsabilidad jurídica (ante las leyes civiles), familiar-doméstica (ante la familia), laboral, etc.
4. ¿Puede haber exceso de responsabilidad? Sí. Hay exceso de responsabilidad cuando se piden cuentas -a sí mismo o a otros- de comportamientos que no estaban regulados o que no era preciso regular. Suele darse cuando falta amor a la libertad; por ejemplo, si se pretende regular y controlar todo y al detalle, atenazando diversidad e iniciativas. Pero es más frecuente la irresponsabilidad.
B. ¿ES BUENO SER RESPONSABLE?
1. ¿Cómo disminuye la responsabilidad? Disminuye la responsabilidad lo que disminuye la libertad, es decir, lo que entorpece la voluntad y el entendimiento, que son las facultades necesarias para realizar acciones libres. Por ejemplo, la violencia, la ignorancia y el miedo.
2. ¿Es mejor ser poco responsable? No, no. Es preferible ser hombres libres, dueños de sus actos, capaces de tomar decisiones y de asumir sus consecuencias. Da gusto tener en el propio equipo a alguien que cumple los compromisos con responsabilidad.
3. ¿Por qué suena mal la responsabilidad? La palabra responsabilidad trae malos recuerdos a la imaginación por varios motivos:
  • Normalmente sólo se relaciona con errores o castigos, pues cuando la consecuencia de una acción es un premio no suele hablarse de responsabilidad sino de mérito. (En realidad el mérito exige una responsabilidad previa).
  • Responder ante otros parece ir contra la propia libertad. (Pero ambas cosas van unidas: sin libertad no hay responsabilidad, sólo quien es dueño de sus actos puede responder de ellos).
  • Responder ante uno mismo es contrario a los propios gustos o comodidades. (Pero ser esclavo de los gustos conduce al egoísmo).
  • La responsabilidad se ve como opuesta a la diversión. (En realidad sólo se opone al tipo de diversión desenfrenada o sin medida; pues una persona responsable sabe divertirse en los momentos y modos razonables).
4. ¿Qué excusas hay para evitar responsabilidades? Como la responsabilidad suena mal, es frecuente inventarse razonamientos que eviten rendir cuentas. Podemos agruparlos en tres tipos:
  • Para evitar responsabilidades ante los demás, es frecuente echar las culpas a otro, o bien decir "soy libre y hago lo que me da la gana"; queriendo expresar que no rindo cuentas de mi comportamiento ante nadie. (Obviamente la libertad humana no es así).
  • Para quitarse responsabilidad ante la propia conciencia, un recurso habitual es evitar reflexionar: aturdir la cabeza hasta que no pueda pensar. Otro sistema es decir "yo paso de todo", o "ningún asunto me importa". (Pero la conciencia intenta protestar ante esta dejadez).
  • Y las excusas para evitar responsabilidades ante Dios son abundantes. Desde decir que no existe, hasta afirmar que Dios es tan bueno que todo le parecerá bien. (Pero la verdadera bondad desea el bien verdadero).
C. ¿CÓMO MEJORAR LA RESPONSABILIDAD?
1. ¿Cómo ser más responsables? El camino más rápido para mejorar en responsabilidad es apreciar claramente que de nuestro comportamiento dependen cosas grandes. Los hombres con ideales y metas elevadas se responsabilizan enseguida de sus decisiones.
2. ¿Qué cualidades ayudan a la responsabilidad? Hay varias virtudes que se relacionan mutuamente con la responsabilidad. Digamos tres:
  • valentía.- Para dar cuenta de los propios actos hace falta un valor capaz de superar el temor al castigo. (Responsabilidad ante los demás).
  • Humildad.- El orgullo dificulta pedir perdón; mientras que la persona humilde reconoce sus fallos. (Responsabilidad ante uno mismo).
  • Piedad basada en la filiación divina.- Quien aprecia el gran don de ser hijo de Dios procura que su comportamiento agrade a su Padre. (Responsabilidad ante Dios).
3. ¿La responsabilidad mejora con la edad? Con la edad suelen tomarse decisiones más importantes, y normalmente la responsabilidad aumenta. Pero no mejora por el simple paso de los años, sino por los hábitos que se adquieren. Puede verse el tema madurez.
4. ¿Cómo ejercitar la responsabilidad? La manera habitual de desarrollar esta virtud es aceptar responsabilidades por las acciones realizadas:
  • Responder de los encargos recibidos. Procurar cumplir los compromisos, las tareas, los deberes. No sólo laborales, también deportivos o familiares. Evitando atribularse con exceso de reglas que pueden conducir a rechazar regulaciones y responsabilidades.
  • Reflexionar ante la propia conciencia. Es bueno reconocer errores y culpas. Quien no reconoce culpas puede acabar siendo asesino en serie a quien todo da igual. En este sentido, la responsabilidad mejora con la práctica de la confesión.
  • La responsabilidad ante Dios se puede fomentar meditando la pasión, lo mucho que el Señor nos ama, y el cielo que nos espera. El infierno también ayuda a la responsabilidad.
5. ¿Cómo impulsar a otros en esta cualidad? Además de recordar lo anterior, hay varios modos de animar a la práctica de esta virtud:
  • Presentar favorablemente las cualidades de una persona responsable, por ejemplo hacer ver que da gusto tener en el propio equipo a alguien que cumple los compromisos.
  • Poner encargos y preguntar por su cumplimiento; con el correspondiente aplauso si se realizó bien.
  • También ayuda la existencia de premios y castigos según sea el comportamiento. Evitando que todo gire en torno a esto, pues se trata de obrar bien porque eso queremos, no sólo por esperar una gratificación, que no siempre existe.



jueves, 26 de abril de 2018

El deporte universal


Es el momento de recordar cual es la antítesis de la envidia que dice el Cristianismo: Contra envidia, Caridad

domingo, 22 de abril de 2018

La eterna juventud


Me hace pensar un hecho que vengo observando con frecuencia: voy por la calle y en un radio de 100 metros hay dos clínicas dentales y una clínica de medicina estética, todas compiten anunciando lo guapo/a y sano/a que vas a estar si acudes a sus servicios; además por ti no pasarán los años, siempre tendrás una piel tersa y joven y no te digo ya si tienes la dentadura perfecta y además vas al gimnasio… “el no va más”, nunca te dolerá nada y conseguirás una calidad de vida extraordinaria, ¡vamos la apoteosis!, ¿hay quién da más?

Les confieso que no me creo nada, cuando ya se tiene una edad respetable es muy difícil que te puedan hacer implantes por la sencilla razón de que los huesos están ya para un “mírame y no me toques” –que decía mi madre-. Lo de la piel tersa es el sueño de una noche de verano y lo del gimnasio tampoco es para tanto, si adquieres la costumbre de andar a diario, moverte y no pasar horas en actitud estática, lo notarás en que tendrás más agilidad pero ¡ojo al dato!, envejecer vas a envejecer porque es ley de vida, tenemos fecha de caducidad aunque no queramos pensar en ello y, aunque te pongas la cama en un centro de salud y te pases el día en la sala de espera del médico –que ya conlleva mal gusto-, no por eso vas a tener mejor calidad de vida y sigues teniendo fecha de caducidad, la que Dios te haya puesto, te guste o no la idea.

Así que lo que te aconsejo es que vivas en paz con Dios, pásalo bien haciendo lo que debes hacer cada día, y no te preocupes por la fecha de caducidad, cuando Dios nos llame a su presencia si hemos procurado vivir de acuerdo con Él, la Vida que te espera es mejor, ni dentistas, ni medicina estética ni zarandajas, a vivir feliz sin olvidarte que la felicidad está en vivir en paz con Dios, ¡¡que no te engañen!!.



viernes, 20 de abril de 2018

El saber no ocupa lugar

PERSONALIDAD
1. ¿Qué es personalidad? Se llaman personalidades a quienes destacan sobre el resto por algunas cualidades que poseen. Personalidad o carácter es el conjunto de cualidades de una persona.

2. ¿Cuándo es mejor una persona? Una persona es buena cuando realiza buenas acciones y mejor si lo hace con frecuencia. Estas obras repetidas originan hábitos o cualidades que si son buenos se llaman virtudes. La persona mejor posee abundantes virtudes.

3. ¿Cómo mejora una persona? La personalidad o carácter mejoran suprimiendo malas costumbres o adquiriendo hábitos buenos. Esto se consigue mediante repetición de actos: Quien trabaja se hace trabajador, quien roba se hace ladrón.

4. ¿Cómo hacerlo si precisamente falta esa cualidad?; por ejemplo, ¿cómo realizar actos de trabajo si uno es vago?.- Los defectos humanos son corregibles. A veces habrá que tomar medidas enérgicas. Otras veces se puede comenzar por esfuerzos pequeños. Siempre irá bien buscar ayudas.

5. ¿Ayudas posibles? Cambiar de costumbres o adquirir un nuevo hábito exige un esfuerzo propio. Pero también contamos con ayudas:
  • Rogar a Dios su auxilio, recibir los sacramentos, etc. La gracia de Dios nos mejora por dentro y nos fortalece para obrar bien.

  • Rodearse de buenas amistades. El buen ejemplo, los ánimos y consejos de otros son una gran ayuda.

  • La lectura y la asistencia a charlas de formación donde recuerden las buenas costumbres, de modo que así se acierta más fácilmente con el comportamiento correcto.



lunes, 16 de abril de 2018

Reflexiones para el comienzo de semana


Sobre la fe

"En realidad, todas las cosas, todos los acontecimientos, para quien sabe leerlos con profundidad, encierran un mensaje que, en definitiva, remite a Dios"

"Dios no es un ser indiferente o lejano, por lo que no estamos abandonados a nosotros mismos"

"La persona humana tiene una necesidad que es aún más profunda, un hambre que es mayor que aquella que el pan puede saciar: es el hambre que posee el corazón humano de la inmensidad de Dios".

(San Juan Pablo II)


viernes, 13 de abril de 2018

martes, 10 de abril de 2018

Coherencia

Es el valor que nos hace ser personas de una pieza, actuando siempre de acuerdo a nuestros principios.


Coherencia es la correcta conducta que debemos mantener en todo momento, basada en los principios familiares, sociales y religiosos aprendidos a lo largo de nuestra vida.

Con este valor somos capaces de cumplir con mayor eficacia nuestras obligaciones, pues hace falta ser honesto y responsable; en nuestras relaciones personales es indispensable para ser sinceros, confiables y ejercer un liderazgo positivo; para nuestra persona, es un medio que fortalecer el carácter y desarrolla la prudencia, con un comportamiento verdaderamente auténtico.

En primera instancia, el problema de vivir este valor es que somos muy susceptibles a la influencia de las personas y lugares a los que asistimos; por temor callamos, evitamos contradecir la opinión equivocada, o definitivamente hacemos lo posible por comportarnos según el ambiente para no quedar mal ante nadie. No es posible formar nuestro criterio y carácter, si somos incapaces de defender los principios que rigen nuestra vida. Lo mejor es mantenerse firme, aún a costa del cargo, opinión o amistad que aparentemente está en juego.

Una madre con varios hijos a los que adora y estando felizmente casada, se encontraba en la reunión de los miércoles con sus amigas, cada sorbo de café se acompañaba de comentarios a favor de la familia pequeña (matrimonio, con un hijo o sin él). Nunca en su vida se había visto tan incómoda, sin palabras ni objeciones, avergonzada... ¿Por qué callar? ¿Por qué no defender sus convicciones y lo que representa la razón de su vida? No se trata aquí de discutir sobre el motivo del diálogo, sino de la actitud, de la pasividad con que enfrentamos los temas álgidos, los importantes y los superfluos. ¿De cuántas cosas nos avergonzamos sabiendo que son correctas?

Lo mismo sucede con los compañeros de la universidad y sus “aventuras” a veces riesgosas; al disimular ante los negocios poco transparentes que se dan en una empresa; ante la infidelidad de nuestras amistades hacia su pareja... Debemos ser valientes para superar el temor a ser señalados como extraños, anticuados o retrógradas, porque un carácter débil inspira poco respeto y jamás lograremos demostrar la importancia de vivir de acuerdo a unos principios y valores.

Podemos suponer que actuando en base a nuestras propias convicciones basta para ser coherentes, pero existe el riesgo de adoptar una actitud traducida en un “soy como soy y así pienso”. Efectivamente, la coherencia exige esa firmeza y postura, pero se necesita un criterio bien formado para no caer en la obstinación.

Todo indica que en algunos momentos exigimos coherencia en los demás: recibir un justo salario, colaboración por parte de los compañeros de trabajo, que nos procuren atenciones en casa, la lealtad y ayuda de los amigos. Pero esto debe llevarnos a reflexionar si trabajamos con intensidad y en equipo, si correspondemos con creces a los cuidados que recibimos en casa, si somos leales y verdaderos amigos de nuestros amigos.

Siempre debemos estar conscientes que la coherencia hasta cierto punto es flexible. Por una parte es aprender a callar y ceder en las cosas sin importancia; pero en circunstancias en las que el prestigio y la seguridad de las personas, la unidad familiar o la estabilidad social están en juego, se tiene la obligación de enfrentar la situación para evitar un daño a los derechos de los demás. Este es el motivo por el cual, el ejercicio de la prudencia es determinante, para saber actuar acertadamente en cualquier circunstancia.

¿Qué se necesita para ser coherentes, voluntad o conocimiento de los valores? En estricto sentido, ambos. Voluntad para superar nuestro temor a ser “diferentes” con el implícito deseo de ser mejores y ayudar a los demás a formar los valores en su vida. Con el conocimiento, hacemos más firmes nuestros principios, descubriendo su verdadero sentido y finalidad, lo que necesariamente nos lleva a ejercitarnos en los valores y vivirlos de manera natural.

Para la práctica y vivencia de este valor puedes considerar:

- Examina si tus actitudes y palabras no cambian radicalmente según el lugar y las personas con quien estés. Que en todo lugar se tenga la misma imagen y opinión de ti.

- Piensa en la coherencia que exiges de los demás y si tu actúas y correspondes, al menos, en la misma proporción

- Se prudente para elegir amistades, lugares y eventos. Así no tendrás que esconderte, mentir y comportarte en forma contraria a tus principios.

- Evita hacer trampa o cumplir con tus obligaciones a medias. Aunque sea lo más fácil y nadie se percate de ello por el momento.

- Procura no ser necio. Considera que algunas veces puedes estar equivocado, escucha, reflexiona, infórmate y corrige si es necesario.

- Evita discusiones y enfrentamientos por cosas sin importancia. Si hay algo que defender o aclarar, no pierdas la cordura. Serenidad, cortesía y comprensión

La experiencia demuestra que vivimos con mayor tranquilidad y nuestras decisiones son más firmes, al comportarnos de manera única; que a la larga, todos aquellos que alguna vez se burlaron de nuestros principios, terminan por reconocer y apreciar la integridad de nuestra persona. Por este motivo, la unidad de vida aumenta nuestro prestigio personal, profesional y moral, lo cual garantiza incondicionalmente la estima, el respeto y la confianza de los demás.
 



sábado, 7 de abril de 2018

El saber no ocupa lugar

LA LEY NATURAL
1. ¿Hay leyes en el Universo? El mundo no es caótico o amorfo sino que está regulado por disposiciones o leyes que producen un resultado general de armonía, orden y belleza, manifestando la sabiduría del Creador; (evolucionismo ; big bang).

2. ¿Qué tipos de leyes hay en el universo? Como cualquier persona inteligente, nuestro Señor al crear obró de acuerdo con un plan, con vistas a un fin. Y dispuso varias normas en el universo.
  • leyes físicas, que afectan a los seres materiales. Por ejemplo, la ley de la gravedad.
  • leyes biológicas, propias de los seres vivos. Por ejemplo, el instinto de supervivencia que hace volar a los pájaros al menor peligro.
  • leyes morales, que atañen a los seres humanos y regulan nuestro comportamiento orientándonos hacia la felicidad. Por ejemplo, el deber de respetar la vida del prójimo. Las leyes morales operan en el marco de la libertad humana, y el hombre puede tristemente saltárselas.
3. Definiciones.- Antes de definir la ley natural conviene hacer unas aclaraciones.
  • Ley moral es una regla de conducta por la que Dios dirige a los hombres hacia el bien.
  • ley eterna es la ley moral en la mente divina: los planes de Dios para sus criaturas.
  • ley revelada: la ley moral o eterna, manifestada a los hombres. Incluye las enseñanzas de Jesucristo, los diez mandamientos, etc.
4. ¿Qué es la ley natural? Hay varias definiciones muy parecidas:
  • ley natural es la misma ley eterna grabada en las criaturas racionales.
  • ley natural es la participación de la ley eterna en la criatura racional.
  • la ley natural, inscrita por el Creador en el corazón de todo hombre, consiste en una participación de la sabiduría y bondad de Dios, y expresa el sentido moral originario, que permite al hombre discernir el bien y el mal, mediante la razón. Se llama natural porque es propia de la naturaleza humana.
5. ¿Más explicado? De modo semejante a las demás criaturas, el hombre tiene un modo de ser propio -la naturaleza humana-. Y hay conductas favorables o que perjudican. Por ejemplo, en el plano material necesitamos comer; en el nivel espiritual nos conviene amar al prójimo. El hombre es así.

6. Propiedades de la ley natural.-
  • La ley natural posee un valor objetivo.- Está impresa por Dios en los hombres y no depende de ideas propias o pareceres subjetivos. Se puede juzgar con acierto o error respecto a ella, pero la ley natural es independiente de esas opiniones; (relativismo).
  • La ley natural es universal.- Abarca a todos los hombres. A pesar de diferencias de razas y culturas, todos poseen la misma naturaleza humana y por tanto los mismos derechos y deberes fundamentales; (discriminación).
  • La ley natural es inmutable.- Permanece a lo largo de la historia. Mientras el hombre sea hombre, no pueden alterarse las normas que le afectan por el hecho de ser humano.
7. ¿Cómo conocer la ley natural? Las leyes físicas o biológicas pueden conocerse, y también la ley natural. En este caso se trata de analizar la naturaleza humana cuidando de no confundir lo propio del hombre con los defectos humanos. Por ejemplo, en un alcohólico hay inclinación a la bebida, pero esto no significa que emborracharse sea bueno y natural.

8. ¿Un resumen de la ley natural? El resumen mejor de la ley natural se contiene en los diez mandamientos.

9. ¿Se puede saltar la ley natural? El hombre puede actuar contra la ley natural -y contra leyes biológicas- pero con malas consecuencias. Por ejemplo, una madre puede matar a su hijo (aborto), pero su conciencia le dice que no actúa bien.



lunes, 2 de abril de 2018

2 de Abril. Aniversario de S. Juan Pablo II


 

Hoy hace trece años que murió Juan Pablo II, con este motivo traigo dos frases suyas por si nos pueden servir.

Sobre la santidad

"La vocación del cristiano es la santidad, en todo momento de la vida. En la primavera de la juventud, en la plenitud del verano de la edad madura, y después también en el otoño y en el invierno de la vejez, y por último, en la hora de la muerte".

"Hoy más que nunca la Iglesia necesita sacerdotes santos cuyo ejemplo diario de conversión inspire en los demás el deseo de buscar la santidad a la que está llamado todo el pueblo de Dios"


domingo, 1 de abril de 2018

A por la coherencia


Hoy es el día más grande para los católicos, conmemoramos la Resurrección del Señor, nuestra Redención. He visto las calles de España llena de gente contemplando el paso de las procesiones que según he leído han duplicado el número de cofrades en estos últimos años. Me dirán algunos que esos mismos cofrades, que esas mismas personas que han ido a ver las procesiones, una vez pasada este Semana Santa no van a Misa los domingos, ni pisan las iglesias; en bastantes casos es cierto, pero el problema, la causa no es por falta de fe, es para muchos por falta de formación, porque no se han preocupado de conocer la doctrina de la religión que profesan.

Para otros porque se han dejado influir por el ambiente imperante en esta sociedad que afirma que las cosas son como cada uno las ve, -el Subjetivismo-. 

Otros porque opinan que no necesitan del Papa, ni de los curas, ni de nadie, se bastan ellos que saben lo que tienen que hacer.

Vuelvo a repetir, en definitiva falta de formación y falta de cultura porque todas estas “razonadas” no resisten un solo argumento serio.

Invito a todos a tomarse la vida en serio y sobre todo la religión que es la que da sentido a la vida, pero no una “religión a la carta” que eso no convence ni contenta a nadie. Opino que compensa dedicar un tiempo a la propia formación para llevar una vida coherente. Desde aquí aconsejo un libro que puede ayudar: “Para ser cristiano” de Juan Luis Lorda.

¡Feliz Pascua de Resurrección a todos!

martes, 27 de marzo de 2018

Semana Santa


Los católicos estamos celebrando nuestra Semana Santa; al igual que el año pasado no veo oportuno publicar cosas que no vienen al caso con estos días, por eso hasta el Viernes Santo -día que he seleccionado un vídeo que espero les guste-, este blog no se va a actualizar. Volveré a mi cita con ustedes el próximo 1 de Abril.

jueves, 22 de marzo de 2018

Volvemos a lo mismo


Muy poquito ha tardado Gabriel Cruz a ser el antepenúltimo de los niños asesinados en España, ya tenemos otros dos, y estos a manos de su padre que estaba en proceso de separación de su mujer. Volveremos a los minutos de silencio, a las declaraciones torticeras de algunos políticos y después la nada.
Está claro que esto no es cuestión de más leyes, con las que hay son suficientes si se cumplen, aunque hay muchos dispuestos a cambiarlas en beneficio del criminal y contra las víctimas. Muy lógico todo.

No es cuestión de leyes, es cuestión de formación en principios y valores cristianos, sí señor, ya sé que más de uno me va a tachar de retrógrada e incluso de radical, confieso que me importa tres pepinos. Lo voy a repetir por si queda alguna duda, la solución pasa por educar y formar a niños, jóvenes y adultos en valores cristianos. Es el Cristianismo la religión que prohíbe matar a los demás, y dejarnos de sandeces con el cuento del “buenismo” con que algunos nos quieren convencer. Hace ya muchos millones de años que Caín mató a su hermano Abel y ya se ve que seguimos igual.

La solución pasa por la educación y la formación, no pasa por levantarse de la mesa abandonando un pacto nacional por la educación que tanta falta hace porque quizás es más rentable políticamente desentenderse. Así no vamos a ninguna parte.

La solución pasa por la formación cristiana, porque en España pese a quien pese tiene mayoría de católicos y ya me gustaría que todos actuásemos como tales.
No hay otras soluciones, aplicar las leyes vigentes sin miedo, abandonar el “buenismo”, actuar con sentido común, y cuanto antes reaccionemos mejor porque así lamentaremos menos tragedias.