Este blog
permanecerá sin actualizarse desde hoy hasta el día 1 de marzo que retomaré mi
cita con ustedes; voy a poner en práctica su finalidad:
reflexionar yo y hacer reflexionar. La primera tarea está en mi mano y la voy a
poner en práctica, la segunda depende de cada uno. Un saludo y hasta el próximo
1 de marzo.
Opiniones personales. Opiniones ajenas. Mafalda. Otros
sábado, 24 de febrero de 2018
viernes, 23 de febrero de 2018
jueves, 22 de febrero de 2018
Reflexiones ajenas
Ser original es en cierto modo estar
poniendo de manifiesto la mediocridad de los demás. (Pedro Sabater)
Es mejor que aprender mucho, el aprender
cosas buenas. (José Hernández)
Cuando las palabras no son mejores que
el silencio, es mejor no pronunciarlas. (Maria Elena Walsh)
La novela perfecta rechazaría al lector.
(Carlos Fuentes)
La muerte es una vida vivida. La vida es
una muerte que viene. (Jorge Luis Borges)
El amor nace de un flechazo; la amistad
del intercambio frecuente y prolongado. (Octavio Paz)
martes, 20 de febrero de 2018
domingo, 18 de febrero de 2018
viernes, 16 de febrero de 2018
martes, 13 de febrero de 2018
Comentario a noticia
Ministerio de la soledad
Me pregunto ante la
noticia que recogen varios medios de comunicación sobre la creación en Francia
y puede que en España de un ministerio nuevo que vendría a llamarse “Ministerio
de la soledad”; me pregunto si a partir de entonces el Sr. Ministro me va a
decir por decreto ley a quién, cómo y cuando tengo yo que acompañar o quizás si
tengo que ser acompañada. El mundo de la estupidez es infinito pero me da la
impresión que en estos momentos nos estamos acercando a sus verdaderas dimensiones;
todo, menos admitir que el problema que tenemos no es de creación de nuevos
ministerios con todo lo que eso conlleva de gasto, sino más bien de admitir que
vivimos en un mundo muy egoísta, individualista y relativista, y esta mezcla
junto, con el olvido de Dios da como resultado una sociedad inhabitable e
infeliz que no va a ser arreglada con inventos absurdos sino más bien
reflexionando y sacando cada uno –que no el sr. Ministro de la soledad-
nuestros propias conclusiones que yo me atrevo a sugerir:
Que
el hombre fue creado por Dios para vivir en sociedad, no en egoísmo;
Que
el hombre necesita a Dios, ya lo decía San Agustín: “nos hiciste Señor para Ti y
nuestro corazón está inquieto hasta que no descanse en Ti”;
Que
hay que volver a vivir en familia que es la mejor compañía aunque eso nos lleve
a tener que renunciar a comodidades, pero los abuelos no sobran, ni tampoco los
padres mayores, etc.
En
definitiva que hay que reaccionar y cuanto antes mejor.
lunes, 12 de febrero de 2018
sábado, 10 de febrero de 2018
viernes, 9 de febrero de 2018
Cultura
Sobre la Iglesia Católica
"La Iglesia es el corazón de la humanidad"
"La Iglesia es la caricia del amor de Dios al mundo"
"Pido perdón por las injusticias infligidas a los no católicos en el curso de la atormentada historia de estas gentes; y al mismo tiempo aseguro el perdón de la Iglesia Católica por el daño que han sufrido sus hijos"
"La Iglesia de hoy no necesita 'cristianos a tiempo parcial', sino cristianos de una pieza"
(San Juan Pablo II)
"La Iglesia es el corazón de la humanidad"
"La Iglesia es la caricia del amor de Dios al mundo"
"Pido perdón por las injusticias infligidas a los no católicos en el curso de la atormentada historia de estas gentes; y al mismo tiempo aseguro el perdón de la Iglesia Católica por el daño que han sufrido sus hijos"
"La Iglesia de hoy no necesita 'cristianos a tiempo parcial', sino cristianos de una pieza"
(San Juan Pablo II)
jueves, 8 de febrero de 2018
miércoles, 7 de febrero de 2018
Dato escalofriante
Acabo de leer un dato escalofriante, cada día en España se suicidan diez personas..., los motivos dan para muchas reflexiones pero ahora quiero destacar lo que en un artículo dice Irene Villa, víctima de atentado terrorista, insiste en que hay que infundir en las personas fortaleza para encarar las situaciones de la vida; a la actual educación le sobra blandenguería y le falta fortaleza. Quizás este espantoso dato podría ser una llamada a padres, profesores, formadores, etc. hay caminos que no conducen a ninguna parte, valdría la pena que nos decidiéramos todos a recordar los valores de la fortaleza y del esfuerzo.
martes, 6 de febrero de 2018
lunes, 5 de febrero de 2018
domingo, 4 de febrero de 2018
Buen tema para reflexionar
Incluso
cuando el matrimonio está a punto de romperse hay una última oportunidad: es el
momento de acudir a El desafío del amor, un reto
de 40 días antes de cruzar el punto de no retorno.
Pero antes de llegar a ese extremo, cuando todavía no se avistan nubarrones en el horizonte, es bueno conocer qué podría contribuir a formarlos. Dave Wills, asesor matrimonial, propone en su blog en Patheos doce hábitos potencialmente destructivos sobre los que establecer vigilancia y, en su caso, corregir. Son éstos:
1. Criticar continuamente
Cuando se enciende una luz de aviso en el panel de tu coche, significa que algo no va bien bajo el capó y requiere atención inmediata. Una de las mayores "luces de aviso" en un matrimonio es el tono de constante criticismo. Cuando el marido y la mujer empiezan a ser los mayores críticos uno del otro en vez de ser sus mayores motivadores, y cuando empiezan a centrarse solo en lo negativo y no en lo positivo, se crea una espiral descendiente que con frecuencia conduce al divorcio.
2. Dividirlo todo entre "lo de él" y "lo de ella"
Cuando marido y mujer tienen cuentas bancarias distintas, aficiones distintas, amigos distintos y sueños distintos, corren el riesgo de crear vidas completamente distintas. El matrimonio va de combinar; el divorcio va de dividir. Cuanto más podáis compartir, más fuerte será vuestro matrimonio.
3. Poner el matrimonio "en espera" mientras se cría a los hijos
He visto derrumbarse demasiados matrimonios porque dos personas bienintencionadas se centraron demasiado en sus hijos y olvidaron seguir invirtiendo en el matrimonio. Algunas parejas reducen su relación a una sociedad de coeducación, y al final, cuando los niños han crecido, descubren que crearon un nido vacío y un matrimonio vacío. Dale a tus hijos el regalo de ver a sus padres en un matrimonio que se ama y que crece. Modela el tipo de matrimonio que hará que tus hijos deseen casarse algún día.
4. Darse mutuamente las "sobras"
Algunas parejas tienen lo que yo llamo "matrimonio de compañía de televisión por cable". ¿Te has dado cuenta de que la compañías de televisión por cable te dan su mejor producto y servicio al principio de la relación, pero que, cuando termina el "periodo inicial", te dan lo menos posible que te mantenga contratado? Algunas parejas casadas se daban uno al otro lo mejor al principio de la relación, pero con el paso del tiempo comienzan a darse uno al otro las sobras. Esforzaos por seguir dándoos lo mejor uno al otro. Profundizar en vuestro amor, vuestro respeto y vuestra amistad en todas las etapas del matrimonio.
5. Guardar rencores y "llevar la cuenta"
Si llevas casado más de quince minutos, lo más probable es que tu esposo o esposa haya hecho algo que te moleste y tú hayas hecho algo que le moleste a él o ella. Cuando nuestras palabras o actos hacen daños, es imprescindible admitir el error rápidamente y pedir perdón. Cuando tú cónyuge que ha hecho daño, es imprescindible que ofrezcas rápidamente la posibilidad de reconciliación, para reconstruir la confianza y para que la amargura no encuentre lugar para echar raíces en tu corazón. No utilices heridas antiguas como munición en las discusiones. Deja que el perdón circule libremente por tu matrimonio. Ningún matrimonio puede sobrevivir sin él.
6. Confiar en tus "sentimientos" más que en tus compromisos
Habrá días en los que no te "sentirás" a gusto estando casado/a, pero los sentimientos son volubles y nunca deben ser nuestros consejeros principales en las decisiones importantes. A menudo los "sentimentos" conducen a la gente al adulterio. Las parejas que mejor funcionan han descubierto que el amor es un compromiso, no solo un sentimiento. Su compromiso mutuo persiste independientemente de lo que sientan. La fortaleza de ese compromiso les permite tener una intimidad más profunda, una conexión más fuerte y un matrimonio más feliz.
7. Tomar decisiones sin consultar a tu esposo o esposa
Nuestro orgullo puede convencernos muchas veces de que no tenemos que preguntar nada a nadie y debemos ser capaces de tomar decisiones sin consultar a nadie. ¡El orgullo ha sido la perdición de tantos matrimonios...! Las parejas más sanas han aprendido que toda decisión que toman individualmente repercutirá de alguna manera sobre el otro, así que se consultan uno a otro respetuosa y amablemente toda decisión.
8. Intentar cambiar al otro
Cuando "intentas" cambiar a tu cónyuge, ambos acabáis frustrados. Como probablemente ya sabes, no puedes cambiar al otro, solo podéis amaros mutuamente. La única parte del matrimonio que puedes cambiar es la que ves cuando te miras al espejo. Estate dispuesto a cambiar tus respuestas al comportamiento de tu esposo/a. Buscad formas de amaros y serviros uno a otro cuando tenéis perspectivas o preferencias distintas. Probablemente ambos terminaréis "cambiando" a mejor durante el proceso.
9. Planificar una estrategia de salida
Las parejas más sanas han eliminado la "palabra con D" (divorcio) de su vocabulario. Cuando amenazamos con el divorcio o comenzamos calladamente a fantasear con la idea de vivir con alguien nuevo, estamos destruyendo el fundamento del matrimonio. Las parejas que funcionan bien no son las que nunca tienen una razón para divorciarse; son, simplemente, aquellas cuyo compromiso mutuo siempre es mayor que sus diferencias y fallos.
10. Ocultar el hecho de que estás casado
Si estás ocultando deliberadamente tu estatus como persona casada o estás transmitiendo "disponibilidad" flirteando, quitándote el anillo o actuando como soltero con tus amigos solteros o en los bares, entonces estás traspasando los límites. Esos engaños sutiles son en sí mismos formas de infidelidad, aunque nunca desemboquen en un encuentro sexual.
11. Ver pornografía o leer novelas o cómics eróticos como si fuese "entretenimiento inocuo"
Cuando tienes fantasías sexuales en las que no está tu cónyuge, es un acto de infidelidad mental. Toda intimidad auténtica y toda infidelidad comienza en la mente; no en la cama. Si tus ojos y tus pensamientos vagabundean lejos de tu espossa, entonces tu corazón irá detrás. Hace dos mis años, Jesús enseñó: "Quien mira a una mujer con lujuria ya cometió adulterio en su corazón". No seas solo físicamente monógamo. Esfuérzate por ser mentalmente monógamo.
12. Ser egoístas
Todos somos egoístas por naturaleza, pero el matrimonio solo puede funcionar cuando dejamos de lado nuestro egoísmo y ponemos las necesidades de nuestro esposo o esposa por encima de nuestras propias necesidades. Cuando ambos cónyuges están dispuestos a amarse generosamente y a servir así uno al otro, el matrimonio prosperará. La parte difícil es que tú debes querer ir por delante y ser generoso incluso en aquellos momentos en los que él/ella no está correspondiendo de la misma manera. Tus actos podrían dar la vuelta a las cosas. Elige ser un termostato, no un termómetro. Un termómetro siempre se ajusta a la temperatura de la habitación, pero un termostato cambia la temperatura de la habitación. Sé tú el factor de cambio. ¡Tienes más influencia de la que crees!
Pero antes de llegar a ese extremo, cuando todavía no se avistan nubarrones en el horizonte, es bueno conocer qué podría contribuir a formarlos. Dave Wills, asesor matrimonial, propone en su blog en Patheos doce hábitos potencialmente destructivos sobre los que establecer vigilancia y, en su caso, corregir. Son éstos:
1. Criticar continuamente
Cuando se enciende una luz de aviso en el panel de tu coche, significa que algo no va bien bajo el capó y requiere atención inmediata. Una de las mayores "luces de aviso" en un matrimonio es el tono de constante criticismo. Cuando el marido y la mujer empiezan a ser los mayores críticos uno del otro en vez de ser sus mayores motivadores, y cuando empiezan a centrarse solo en lo negativo y no en lo positivo, se crea una espiral descendiente que con frecuencia conduce al divorcio.
2. Dividirlo todo entre "lo de él" y "lo de ella"
Cuando marido y mujer tienen cuentas bancarias distintas, aficiones distintas, amigos distintos y sueños distintos, corren el riesgo de crear vidas completamente distintas. El matrimonio va de combinar; el divorcio va de dividir. Cuanto más podáis compartir, más fuerte será vuestro matrimonio.
3. Poner el matrimonio "en espera" mientras se cría a los hijos
He visto derrumbarse demasiados matrimonios porque dos personas bienintencionadas se centraron demasiado en sus hijos y olvidaron seguir invirtiendo en el matrimonio. Algunas parejas reducen su relación a una sociedad de coeducación, y al final, cuando los niños han crecido, descubren que crearon un nido vacío y un matrimonio vacío. Dale a tus hijos el regalo de ver a sus padres en un matrimonio que se ama y que crece. Modela el tipo de matrimonio que hará que tus hijos deseen casarse algún día.
4. Darse mutuamente las "sobras"
Algunas parejas tienen lo que yo llamo "matrimonio de compañía de televisión por cable". ¿Te has dado cuenta de que la compañías de televisión por cable te dan su mejor producto y servicio al principio de la relación, pero que, cuando termina el "periodo inicial", te dan lo menos posible que te mantenga contratado? Algunas parejas casadas se daban uno al otro lo mejor al principio de la relación, pero con el paso del tiempo comienzan a darse uno al otro las sobras. Esforzaos por seguir dándoos lo mejor uno al otro. Profundizar en vuestro amor, vuestro respeto y vuestra amistad en todas las etapas del matrimonio.
5. Guardar rencores y "llevar la cuenta"
Si llevas casado más de quince minutos, lo más probable es que tu esposo o esposa haya hecho algo que te moleste y tú hayas hecho algo que le moleste a él o ella. Cuando nuestras palabras o actos hacen daños, es imprescindible admitir el error rápidamente y pedir perdón. Cuando tú cónyuge que ha hecho daño, es imprescindible que ofrezcas rápidamente la posibilidad de reconciliación, para reconstruir la confianza y para que la amargura no encuentre lugar para echar raíces en tu corazón. No utilices heridas antiguas como munición en las discusiones. Deja que el perdón circule libremente por tu matrimonio. Ningún matrimonio puede sobrevivir sin él.
6. Confiar en tus "sentimientos" más que en tus compromisos
Habrá días en los que no te "sentirás" a gusto estando casado/a, pero los sentimientos son volubles y nunca deben ser nuestros consejeros principales en las decisiones importantes. A menudo los "sentimentos" conducen a la gente al adulterio. Las parejas que mejor funcionan han descubierto que el amor es un compromiso, no solo un sentimiento. Su compromiso mutuo persiste independientemente de lo que sientan. La fortaleza de ese compromiso les permite tener una intimidad más profunda, una conexión más fuerte y un matrimonio más feliz.
7. Tomar decisiones sin consultar a tu esposo o esposa
Nuestro orgullo puede convencernos muchas veces de que no tenemos que preguntar nada a nadie y debemos ser capaces de tomar decisiones sin consultar a nadie. ¡El orgullo ha sido la perdición de tantos matrimonios...! Las parejas más sanas han aprendido que toda decisión que toman individualmente repercutirá de alguna manera sobre el otro, así que se consultan uno a otro respetuosa y amablemente toda decisión.
8. Intentar cambiar al otro
Cuando "intentas" cambiar a tu cónyuge, ambos acabáis frustrados. Como probablemente ya sabes, no puedes cambiar al otro, solo podéis amaros mutuamente. La única parte del matrimonio que puedes cambiar es la que ves cuando te miras al espejo. Estate dispuesto a cambiar tus respuestas al comportamiento de tu esposo/a. Buscad formas de amaros y serviros uno a otro cuando tenéis perspectivas o preferencias distintas. Probablemente ambos terminaréis "cambiando" a mejor durante el proceso.
9. Planificar una estrategia de salida
Las parejas más sanas han eliminado la "palabra con D" (divorcio) de su vocabulario. Cuando amenazamos con el divorcio o comenzamos calladamente a fantasear con la idea de vivir con alguien nuevo, estamos destruyendo el fundamento del matrimonio. Las parejas que funcionan bien no son las que nunca tienen una razón para divorciarse; son, simplemente, aquellas cuyo compromiso mutuo siempre es mayor que sus diferencias y fallos.
10. Ocultar el hecho de que estás casado
Si estás ocultando deliberadamente tu estatus como persona casada o estás transmitiendo "disponibilidad" flirteando, quitándote el anillo o actuando como soltero con tus amigos solteros o en los bares, entonces estás traspasando los límites. Esos engaños sutiles son en sí mismos formas de infidelidad, aunque nunca desemboquen en un encuentro sexual.
11. Ver pornografía o leer novelas o cómics eróticos como si fuese "entretenimiento inocuo"
Cuando tienes fantasías sexuales en las que no está tu cónyuge, es un acto de infidelidad mental. Toda intimidad auténtica y toda infidelidad comienza en la mente; no en la cama. Si tus ojos y tus pensamientos vagabundean lejos de tu espossa, entonces tu corazón irá detrás. Hace dos mis años, Jesús enseñó: "Quien mira a una mujer con lujuria ya cometió adulterio en su corazón". No seas solo físicamente monógamo. Esfuérzate por ser mentalmente monógamo.
12. Ser egoístas
Todos somos egoístas por naturaleza, pero el matrimonio solo puede funcionar cuando dejamos de lado nuestro egoísmo y ponemos las necesidades de nuestro esposo o esposa por encima de nuestras propias necesidades. Cuando ambos cónyuges están dispuestos a amarse generosamente y a servir así uno al otro, el matrimonio prosperará. La parte difícil es que tú debes querer ir por delante y ser generoso incluso en aquellos momentos en los que él/ella no está correspondiendo de la misma manera. Tus actos podrían dar la vuelta a las cosas. Elige ser un termostato, no un termómetro. Un termómetro siempre se ajusta a la temperatura de la habitación, pero un termostato cambia la temperatura de la habitación. Sé tú el factor de cambio. ¡Tienes más influencia de la que crees!
viernes, 2 de febrero de 2018
Reflexión
Realidad innegable; en este mundo y en esta sociedad en la que nos ha tocado vivir bastante egoísta e individualista nos creemos todos con muchos derechos y pocos deberes y veces abusamos de los demás, la frase que hoy recojo no tiene firma pero está cargada de razón, pensemos si a lo mejor tú y yo a qué bando pertenecemos.
jueves, 1 de febrero de 2018
Comienza febrero
Y hoy quiero traer dos frases de Agustín de Hipona que más tarde llegó a ser San Agustín, que a mi juicio no tienen desperdicio y sí muchas horas de reflexión si queremos profundizar en ellas y aprovechar sus enseñanzas, ahí van:
Los hombres están siempre dispuestos a curiosear y averiguar
sobre las vidas ajenas, pero les da pereza conocerse a sí mismos y corregir su
propia vida. (San Agustín)
La soberbia entró en el Cielo y algunos ángeles se volvieron demonios. (San
Agustín)
miércoles, 31 de enero de 2018
martes, 30 de enero de 2018
Reflexiones ajenas para leer despacio
Los hombres y pueblos en decadencia viven
acordándose de dónde vienen; los hombres geniales y pueblos fuertes sólo
necesitan saber a dónde van. José Ingenieros
Coged las rosas mientras podáis veloz el
tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis, mañana estará muerta... Walt Whitman
La misma flor que hoy admiráis, mañana estará muerta... Walt Whitman
lunes, 29 de enero de 2018
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