Opiniones personales. Opiniones ajenas. Mafalda. Otros

domingo, 11 de noviembre de 2012

Sobre el dinero

El dinero, puede comprar una casa pero no un hogar
El dinero, puede comprar un reloj pero no el tiempo
El dinero, puede comprar una cama pero no el sueño
El dinero, puede comprar un libro pero no el conocimiento
El dinero, puede pagar un médico, pero no la salud
El dinero, puede pagar una posición; pero no el respeto
El dinero, puede comprar la sangre, pero no la vida
El dinero, puede comprar el sexo, pero no el amor
Aprendamos a darle a cada cosa su auténtico valor.





viernes, 9 de noviembre de 2012

Algo que aprendí de mi madre

Carlos Soler
Ni un segundo de odio, ni un pensamiento de rencor hacia “los que mataron al abuelo”
      Hace una semana vi la película La conspiración. La historia es sencilla: USA, mediados del XIX. Los estados del sur acaban de perder la guerra. Un puñado de sureños despechados trama un complot y asesinan al presidente Lincoln. Para honrar al presidente y dar una lección, las más altas autoridades federales amañan un juicio en el que se condena a la horca, sin defensa real, a cuatro personas; entre ellas, una mujer inocente. Esta mujer es el personaje principal de la trama, junto con el abogado que intenta defenderla.  
      Pensé que si los huesos de Lincoln se levantaran de la tumba habrían deplorado semejante “homenaje”. Quienes así “honraron” la memoria de Lincoln parecían hacerlo movidos por una mezcla de sentimientos comprensibles pero no justificables: venganza, miedo, necesidad de demostrar autoridad y mantener el orden. En este episodio de la historia de América me pareció ver una constante de la humanidad que, por desgracia, ha estado muy presente en España durante el último siglo, y que, entre todos, deberíamos intentar superar.
      Mi abuela la superó. Mi madre la superó. Y creo que su ejemplo es una pequeña y preciosa contribución para esa tarea. Voy a contar mi pequeña historia.
      Antonio Ferrán, mi abuelo, murió durante la guerra civil. Como tantos españoles de uno y otro lado. Su caso fue especial… pero en realidad todos los casos fueron especiales: todos tenían nombre, tenían mujer, o marido, o hijos, o padres: eran únicos. Todos dieron su vida y todos tienen quienes les lloran. Y quienes, llorándoles, honran su memoria.
      No quiero detenerme en esto ahora, sino en la reacción de mi abuela y, siguiendo sus pasos, de mi madre y de mi tía. Pero voy a contarla tal como yo la viví desde mi infancia. Se resume así: nunca supe nada. Evidentemente, porque mi madre no lo contó.
      “Nunca supe nada”. ¡Cuánto silencio hay detrás de estas palabras! ¡Cuánto se empeñó en no sembrar el odio en el corazón de sus nueve hijos! Y efectivamente, lo consiguió: cada hermano tiene sus ideas, muy divergentes, en todos los terrenos: en lo religioso, en lo filosófico, en lo cultural, en lo político; cada cual ha seguido su evolución. Pues bien, una de las pocas cosas en la que todos coincidimos es ésta: ni un segundo de odio, ni un pensamiento de rencor hacia “los que mataron al abuelo”.
      Pasados muchos años, supe bastante más, porque mi madre se vio en la necesidad de decirlo. Acercándome a los 50, tuve que ayudar a mi madre a redactar su declaración (jurada ante notario) para un proceso eclesiástico sobre su padre. Tan discreta había sido que yo ni siquiera sospechaba que mi abuelo había entregado la vida por Cristo y que, por tanto, podría algún día entrar en un proceso de canonización por martirio. Con mi pequeña intervención en este proceso me enteré de algunos detalles desagradables, que omito aquí. Pero no puedo omitir que mi abuela y mi madre encerraron esos detalles en su corazón durante muchos decenios, para protegernos a nosotros del odio. Pensé: ¡Dios mío, cuántas cosas ha sobrellevado en silencio! ¡Y durante cuánto tiempo!
      Con ocasión del proceso, nos explicó un poco más. Al poco de terminar la guerra, identificaron a los supuestos autores y le ofrecieron, a mi abuela, la oportunidad de personarse en el juicio por la muerte de su esposo. Ella no quiso. Mi madre me transmitió la razón, una razón que ella le vio poner en práctica después, permanentemente. La razón principal era no entrar, ni hacer entrar a sus hijas, en una espiral de odio, rencor y venganza.
      Y desde luego, puedo asegurar que mi madre aprendió bien la lección: mis hermanos y yo hemos crecido ajenos a lo ocurrido con el abuelo, bien protegidos de cualquier semilla de rencor que pudiera haber brotado en nuestros corazones infantiles, adolescentes, juveniles.
      Hay demasiada cultura de la acusación: demasiado recordar lo malos que han sido los otros. Tenemos que acabar con esa cultura, o al menos reducirla. No será posible acabar de golpe ni del todo. Pero debemos dirigirnos todos firmemente en esa dirección.
      Ante las beatificaciones y canonizaciones de mártires tengamos esto muy presente, y hagámoslo comprender a todos. La Iglesia no canoniza para recordar que unos han matado a otros, sino para recordar que unos hombres han entregado su vida por Cristo, y lo han hecho perdonando. De este modo nos enseñan el camino de la fe: camino de entrega y reconciliación.
Carlos Soler. Profesor de relaciones Iglesia-Estado en la Universidad de Navarra

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Receso



Como lo admite a lo mejor tiene arreglo, lo malo es cuando nos empeñamos en algo y no hay manera de sacarnos de ahí. Un día escribiré sobre lo sano que es rectificar y pedir perdón, será muy pronto.

martes, 6 de noviembre de 2012

Enseñanza póstuma


En España ha ocurrido una tragedia y en ella han perdido la vida cuatro chicas, la más pequeña con 17 años. No quiero entrar en detalles del suceso, solamente quiero destacar cómo varios medios se han hecho eco de la reacción de la familia de Belén (así se llamaba); esta familia ha reaccionado de una forma serena como consecuencia de la fe que tienen tanto los padres como los hermanos, uno de ellos sacerdote y otro seminarista. Se trata de una familia cristiana que, ante el dolor que supone la prematura pérdida de un miembro de la familia, rezan y se consuelan con la certeza que tenemos los católicos, existe otra Vida, que existe un Cielo donde nos espera Dios.
Leyendo la noticia, pensaba una vez más, sobre la inmensa suerte que tenemos las personas que creemos en Dios y también pensaba en todas esas personas, unas por ignorancia, otras no se sabe por qué, presumen de no creer en Dios, se confiesan ateos o agnósticos como si eso fuera una suerte cuando realmente es una inmensa desgracia.

Con motivo del Año de la Fe, invito a todas las personas de buena voluntad a informarse y formarse en la religión que siempre da otro sentido a la vida. El ejemplo, en los padres y hermanos de Belén. 

lunes, 5 de noviembre de 2012

Aportación al Año de la Fe


Dios sale al encuentro del hombre: la Revelación
n  ¿Qué revela Dios al hombre?

Dios, en su bondad y sabiduría, se revela al hombre. Por medio de acontecimientos y palabras, se revela a sí mismo y el designio de benevolencia que él mismo ha preestablecido desde la eternidad en Cristo en favor de los hombres. Este designio consiste en hacer partícipes de la vida divina a todos los hombres, mediante la gracia del Espíritu Santo, para hacer de ellos hijos adoptivos en su Hijo Unigénito
n  En Las Confesiones, San Agustín proclama:

¨  "Tú eres grande, Señor, y muy digno de alabanza: grande es tu poder, y tu sabiduría no tiene medida (...). Y el hombre, pequeña parte de tu creación, quiere alabarte. Tú mismo le incitas a ello, haciendo que encuentre sus delicias en tu alabanza, porque nos hiciste, Señor, para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti".
Ideas principales

El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, que ha sido creado por Dios y para Dios; Dios no deja de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encuentra la paz, la verdad y la alegría, que no cesa de buscar. El hombre es un ser religioso. Como decía San Pablo en Atenas, "en Dios vivimos, nos movemos y existimos" (Hechos 17,28).
El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, que ha sido creado por Dios y para Dios; Dios no deja de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encuentra la paz, la verdad y la alegría, que no cesa de buscar. El hombre es un ser religioso. Como decía San Pablo en Atenas, "en Dios vivimos, nos movemos y existimos" (Hechos 17,28).

El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, que ha sido creado por Dios y para Dios; Dios no deja de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encuentra la paz, la verdad y la alegría, que no cesa de buscar. El hombre es un ser religioso. Como decía San Pablo en Atenas, "en Dios vivimos, nos movemos y existimos" (Hechos 17,28).
Pero a veces el hombre puede olvidarse de Dios e incluso rechazarlo o negar su existencia. ¿Motivos? La ignorancia, el rebelarse contra el mal que se sufre o se ve, los afanes del mundo y de las riquezas, el mal ejemplo de algunos que se llaman cristianos, ideas contrarias a la religión, y la actitud del pecador que -por miedo- se oculta de Dios y huye ante su llamada. Ninguno de estos pretextos justifica el olvido o la negación de Dios.

Se puede conocer la existencia de Dios por medio de la razón natural
n  Se puede conocer la existencia de Dios por dos caminos: el camino sobrenatural y el camino natural.

n  Camino natural: a partir de la creación.
¨  Con la razón, advertimos que nosotros y los seres que nos rodean no tenemos la razón de ser en nosotros mismos.
¨  Somos contingentes, seres creados y dependientes.
¨  Conocimiento de un Dios creador, ser necesario y eterno, causa primera y fin último de todo.

n  El hombre puede conocer la existencia de Dios por dos caminos, uno natural y otro sobrenatural. El camino natural para conocer a Dios tiene como punto de partida la creación, es decir, las cosas que nos rodean. Con la sola luz de la razón, el hombre sabe que ni las cosas ni él tienen en sí mismos la razón de ser, porque han tenido principio y tendrán fin: son seres contingentes, seres creados y dependientes. Por eso, a través de lo creado el hombre puede llegar al conocimiento de la existencia de Dios, creador, ser necesario y eterno, causa primera y fin último de todo.

Dios sale al encuentro del hombre
n  Dios se ha revelado al hombre.
n  Le da respuesta a las preguntas sobre el sentido y el fin de la vida humana.
n  Historia de la revelación:
¨  Adán y Eva, a quienes promete la salvación.
¨  Abrahán y elección de Israel.
¨  Envió a Jesucristo.
n  Dios además, por amor, se ha revelado al hombre, saliendo a su encuentro; de esta forma, le ofrece una respuesta definitiva a las preguntas que se hace sobre el sentido y el fin de la vida humana. Se dio a conocer, en primer lugar, a los primeros padres, Adán y Eva; después de la caída por el pecado original, no los abandonó sino que les prometió la salvación y ofreció su alianza. Luego, con Abrahán, eligió al pueblo de Israel. Por fin, Dios se reveló plenamente enviando a su propio Hijo, Jesucristo.

Jesucristo es el Hijo de Dios hecho hombre. Es la Palabra única, perfecta y definitiva de Dios Padre. Jesucristo ha dicho ya todo lo que Dios quería decirnos a los hombres, de manera que ya no habrá otra Revelación después de Cristo
Las fuentes de la Revelación: Sagrada Escritura y Tradición

n  Son dos las fuentes de la Revelación: Sagrada Escritura y Tradición.
n  Sagrada Escritura: palabra de Dios transmitida por escrito.
¨  La Biblia. Libros inspirados por Dios: 45 Antiguo Testamento + 27 Nuevo Testamento.
n  Tradición: Revelación dada por Cristo y por el Espíritu Santo a los apóstoles, y transmitida de viva voz a la Iglesia.

n  Cristo confió a su Iglesia la Revelación de Dios, contenida en la Sagrada Escritura y en la Tradición. A ese tesoro lo llamamos depósito de la fe. Cristo lo ha confiado a la Iglesia para que lo custodie, interprete, profese y predique a todo el mundo. Ésta es la doctrina cristiana, que la Iglesia no se cansa nunca de enseñar a los hombres y mujeres de todas las edades y de todas las épocas.
n  La Iglesia tiene gran veneración por la Sagrada Escritura, destacando los cuatro evangelios que ocupan un lugar verdaderamente privilegiado, pues su centro es Cristo Jesús. En la Misa, después de leer el Evangelio, el sacerdote lo besa en señal de veneración y de respeto. Es lógico que todo cristiano conozca la Sagrada Escritura, especialmente los Evangelios, y que dedique un tiempo a leerla y meditarla. Como dice San Jerónimo, "desconocer la Escritura es desconocer a Cristo".

Un propósito para avanzar
n  Pensar esta frase de San Agustín: "Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti".
n  Leer cada día algo de la Biblia, comenzando por los cuatro evangelios.

 

domingo, 4 de noviembre de 2012

Nada es por casualidad


En la edición digital del Pais leí que en Irlanda, desde primero de año, se puso en vigor la “ley de Difamación”, en la cual se especifica que por blasfemar cualquier persona puede ser multada hasta con 25.000 €.
Se define como blasfemia una expresión "tremendamente abusiva o insultante en relación a una materia tenida como sagrada por cualquier religión, que cause indignación en un sustancioso número de seguidores de esa religión".

También se especifica, en este mismo diario, que hay países como Finlandia, donde el blasfemar está castigado con la cárcel.
En España el delito de blasfemia, se quitó del Código Penal en 1988.

Esta noticia es la que me ha hecho reflexionar, de cómo se ha ido deteriorando la sociedad española, en poco más de treinta años.
De cómo una sociedad, en masa, se ha ido convirtiendo en una plebe de gente grosera, falta de valores, chabacana … especialmente en alguna cadena televisiva en horario de tarde.

“Me lo paso por el… moñooooo” ... Y no pasa nada, al revés aplauden, imitan y pagan por ello a una madre con una hija por educar. ¿Así?, y además su grosería la asciende a otros programas
Se intentó dar una justificación de tinte político a todos estos cambios; se creó la idea de que fué Franco y su Régimen el que nos inculcó aquella moralidad y que por eso había que combatirla.

¿Pero se puede creer que es por casualidad, que la palabra Honor, hoy en día, no tenga ningún contenido? ¿Quién la pronuncia hoy?
¿Quién dice hoy día, aquella frase que antes era un determinante de veracidad, “te doy mi palabra de honor”; y ahí se acababan las dudas?. Antes dos hombres se daban la mano y no había documento que tuviera más fuerza. Esto ocurría desde tiempos remotos, antes del Dictador.

Pero se puede creer, que es por casualidad, que la palabra Dios, tampoco tenga significado para una gran mayoría de españoles?
Todo lo que diga la Iglesia, es criticable.

Por el contrario pretendemos de una forma casi ridícula “La Alianza de las Civilizaciones”.
¿Pero se puede creer, que es por casualidad, que hoy una mujer mayor de 16 años, si dice que es virgen, puede ser la noticia cómica del día?

¿Pero se puede creer, que es por casualidad, que España sea el principal consumidor de cocaína de toda Europa?
¿Pero se puede creer, que es por casualidad, que los estudiantes españoles sean los más ignorantes de toda la UE?

¿Pero se puede creer, que es por casualidad, cuando en España las calles se están llenando de velos islamistas, a nosotros nos prohíben los crucifijos, que en su día ya utilizo D. Pelayo?
¿Pero se puede creer, que es por casualidad, que desde la TV se esté fomentando, la droga, la homosexualidad, el anticlericalismo, el aborto, la mala educación, el vivir del cuento, y que cualquier personaje inculto y zafio se encumbra a niveles insospechados, cuando la TV es la principal escuela pública de la Nación?

Yo creo que son muchas casualidades. Me considero un ciudadano normal, no soy ni moralista, ni lo pretendo, pero tanta casualidad no puede ser de generación espontánea. Ahí falta algo.
Yo diría que detrás está el director de esa orquesta. ¿Quién es...? Todos lo sabemos.

Y lo que es peor, ¿a quién le importa...?

 

viernes, 2 de noviembre de 2012

Pequeño homenaje


El próximo día 4 de Noviembre la Iglesia católica celebra a S. Carlos Borromeo, es, por lo tanto  el santo del Beato Juan Pablo II cuyo nombre impuesto en el Bautismo fue Carlos. Además el pasado día 1 se cumplieron sesenta y seis años de su Ordenación Sacerdotal y con estos dos motivos quiero hacerle un pequeño homenaje publicando frases de este gran Papa al que tengo la esperanza de verle declarado santo dentro del Año de la Fe.
“Quienquiera que seas tú, cualquiera que sea tu condición existencial, Dios te ama. Te ama totalmente”.

“Gracias al amor y misericordia de Cristo, no hay pecado, por grande que sea, que no pueda ser perdonado, no hay pecador que sea rechazado. Toda persona que se arrepiente será recibida por Jesucristo con perdón y amor inmenso”
“¿Quién es Cristo? Cristo es quien sabe dar la respuesta a todos nuestros porqués. Comprenderéis que mil dificultades no tienen la fuerza de engendrar una duda”.

“El mundo donde vivimos está sacudido por diferentes crisis, entre ellas, una de las más peligrosas es la pérdida del sentido de la vida. Muchos de nuestros contemporáneos han perdido el verdadero sentido de la vida y lo buscan en sucedáneos, como el desenfrenado consumismo, la droga, el alcohol o el erotismo. Buscan la felicidad, pero el resultado es siempre una profunda tristeza, un vacío del corazón y muchas veces la desesperación”.
“Dirigíos con frecuencia a María en vuestras oraciones, porque “jamás se oyó decir que ninguno de los que han acudido a su protección, implorando su socorro y pedido su intercesión haya sido desamparado de Ella”

 

jueves, 1 de noviembre de 2012

Lo que todos querrían


Era una mañana agitada, eran las 8:30, cuando un señor mayor, de unos 80 años, llegó al hospital para que le sacaran los puntos de un pulgar. El señor dijo que estaba apurado y que tenía una cita a las 9:00 am.
Comprobé sus señales vitales y le pedí que tomara asiento, sabiendo que quizás pasaría más de una hora antes de que alguien pudiera atenderlo. Lo vi mirando su reloj y decidí, que ya que no estaba ocupado con otro paciente, podría examinar su herida.
Durante el examen, comprobé que estaba curado, entonces le pedí a uno de los doctores, algunos elementos para quitarle las suturas y curar su herida. Mientras le realizaba las curas, le pregunté si tenía una cita con otro médico esa mañana, ya que lo veía tan apurado. 
El señor me dijo que no, que necesitaba ir al geriátrico para desayunar con su esposa.
Le pregunté sobre la salud de ella.
Él me respondió que ella hacía tiempo que estaba allí ya que padecía de Alzheimer.

Le pregunté si ella se enfadaría si llegaba un poco tarde.
Me respondió que hacía tiempo que ella no sabía quién era él, que hacía cinco años que ella no podía ya reconocerlo. 

Me sorprendió, y entonces le pregunté,
 '¿Y usted sigue yendo cada mañana, aun cuando ella no sabe quién es usted?'
Él sonrió y me contestó:
'Ella no sabe quien soy yo,  pero yo aún sé quién es ella.' 

Se me erizó la piel, y tuve que contener las lágrimas mientras él se iba, y pensé,
'Ese es el tipo de Amor que quiero en mi Vida.'
El Amor Verdadero no es físico, ni romántico. 

El Amor Verdadero es la aceptación de todo lo que es, ha sido, será y no será.

martes, 30 de octubre de 2012

Seguimos con la esperanza


Los deseos de nuestra vida forman una cadena cuyos eslabones son las esperanzas. Lucio Anneo Séneca
Los sitios más alabados de la tierra son tristes y desprovistos de encanto cuando no llevamos a ellos nuestras esperanzas. Sainte-Beuve

Los vuelos naturales del espíritu humano no van de placer a placer, sino de una esperanza a otra. Samuel Johnson
Más sirven los hombres por lo que esperan que por lo que han recibido. Diego Saavedra Fajardo

Me siento, a veces, impotente pero no pierdo jamás la esperanza. Mohandas Karamchand Gandhi
Nadie está abandonado si no se abandona a sí mismo, si no renuncia a la esperanza. Georges Roux

 

lunes, 29 de octubre de 2012

Respuestas

5. Para qué existe el hombre
n  Yo existo para dar gloria a Dios: para manifestar su bondad y su amor.
n  Dios no tiene otra razón para crear.
n  El hombre responde con amor al amor de Dios: en eso consiste su felicidad.
n  Ahora podemos responder de modo más explícito a esta pregunta que se debe hacer el hombre: yo ¿para qué existo?. Y tenemos que decir de modo absoluto: para dar gloria a Dios, es decir, para manifestar la bondad y el amor del Creador. Dios no tiene otra razón para crear. El hombre es objeto del amor de Dios, y responde a Dios amándole. En eso está la felicidad del hombre.
. Debemos conocer la doctrina cristiana
n  Debemos conocer las enseñanzas de Jesucristo, porque es:
¨  Nuestro Dios.
¨  Nuestro Maestro.
¨  Nuestro Modelo.
n  Sus enseñanzas muestran el camino para conocer y amar a Dios, ser felices en esta tierra y después eternamente en la otra.
n  Debemos conocer las enseñanzas de Jesucristo, ya que es nuestro Dios, nuestro Maestro, nuestro Modelo. Sus enseñanzas nos muestran el camino para conocer y amar a Dios, para ser felices en esta tierra y después eternamente en la otra.
Partes principales de la doctrina cristiana
  1. Las verdades de nuestra fe, en EL SÍMBOLO DE LA FE o CREDO.
  2. La celebración de la fe, en LA LITURGIA y LOS SACRAMENTOS.
  3. Qué quiere Dios que hagamos para ser felices y hacer felices a los demás, en LA MORAL CRISTIANA en LOS MANDAMIENTOS.
  4. El sentido y la importancia de la oración, en LA ORACIÓN EN LA VIDA CRISTIANA.
  5. Lo primero que hay que saber son las verdades de nuestra fe: quién es Dios, quién es Jesucristo, quién creó el mundo, quién es el Espíritu Santo, quién es la Virgen, para qué fundó Cristo la Iglesia, cuál es el premio o el castigo que nos espera, etc. Estas cosas las conocemos al estudiar EL SÍMBOLO DE LA FE o CREDO.
  6. Si queremos saber cómo se celebra nuestra fe cristiana, cómo nos hacemos cristianos, cómo se alcanza el perdón de Dios, de qué forma Dios nos ayuda para vencer las dificultades que encontramos..., lo aprendemos al estudiar LA LITURGIA y LOS SACRAMENTOS.
  7. También necesitamos saber lo que Dios quiere que hagamos para ser felices y hacer felices a los demás y poder llegar al cielo, cómo vivir en Cristo. Lo sabemos al estudiar LA MORAL CRISTIANA en LOS MANDAMIENTOS.
  8. Hay que conocer también el sentido y la importancia de la oración en nuestra vida; por eso la cuarta parte estudia LA ORACIÓN EN LA VIDA CRISTIANA.
Propósitos de vida cristiana
Un propósito para avanzar
n  Aparte de otros momentos del día, hacer la señal de la cruz -la señal del cristiano- al levantarse y acostarse. Poner empeño en conocer muy bien y practicar la doctrina cristiana.

domingo, 28 de octubre de 2012

Nos pasará a todos


Un hombre murió. Al darse cuenta vio que se acercaba Dios y que llevaba una maleta consigo.

Y Dios le dijo: - Bien
hijo es hora de irnos.

El hombre asombrado preguntó: - Ya? Tan pronto? Tenía muchos planes....

- Lo siento pero es
el momento de tu partida.

- Que traes en
la maleta? preguntó el hombre.

Y Dios le respondió, - Tus pertenencias!!!...

- Mis pertenencias?? Traes mis cosas, mi
ropa, mi dinero?

Dios le respondió: - Eso nunca te perteneció, eran de
la tierra.

- Traes mis recuerdos?

- Esos nunca te pertenecieron, eran del tiempo.

- Traes mis talentos?

- Esos no te pertenecieron, te los di yo en préstamo
- Traes a mis amigos, a mis familiares? ¿a mi mujer y a mis hijos?

- Lo siento , ellos nunca te pertenecieron, eran del camino.

- Traes mi cuerpo?

- Nunca te perteneció, te lo dí prestado

- Entonces traes mi
alma?

-No! Esa es mía.

Entonces el hombre lleno de
miedo, le arrebató a Dios la maleta y al abrirla
se dio cuenta que estaba vacía..... Con una lágrima de desamparo brotando de
sus
ojos, el hombre dijo:

- Nunca tuve nada?

- Así es, cada uno de los momentos que viviste fueron oportunidades qye yo te dí para hacer el bien a los que te rodean.
Vive el ahora! Haz todoel Bien que puedas. Las cosas materiales, los placeres te van a durar muy poco. Las cosas materiales se quedan aquí. NO TE LLEVAS NADA, más que tus buenas obras. Piénsalo.

sábado, 27 de octubre de 2012

Sobre la esperanza


La esperanza tiene tanto de mérito cuanto de paciencia. Félix Lope de Vega Carpio

La esperanza ve lo invisible, siente lo intangible y logra lo imposible. Autor desconocido

La fe se refiere a cosas que no se ven, y la esperanza, a cosas que no están al alcance de la mano. Santo Tomás de Aquino

La juventud vive de la esperanza; la vejez, del recuerdo. George Herbert

La mayor parte de las cosas importantes en el mundo han sido logradas por personas que han seguido intentando cuando parecía que ya no había esperanza. Dale Carnegie

La mentira es la bomba que tras la verdad destruye la esperanza. Antonio Caballero

La misma esperanza deja de ser felicidad cuando va acompañada de la impaciencia. John Ruskin

La verdadera medida del tiempo no es el reloj. La verdadera medida del tiempo se llama esperanza. G. Ebelyng

Las convicciones son esperanzas. Bertolt Brecht

jueves, 25 de octubre de 2012

Descanso con risillas

-Una profesora de catecismo estaba discutiendo los Diez Mandamientos con sus pupilos de 5 y 6 años. Después de explicar el mandamiento de 'Honrar a tu Padre y Madre, les preguntó: ¿Hay algún mandamiento que nos enseñe cómo tratar a nuestros hermanos y hermanas?
Un muchachito contestó: —SI, "No matarás".

-Un día una niñita estaba sentada observando a su mamá lavar los platos en la cocina. De pronto notó que su mamá tenía varios cabellos blancos que sobresalían entre su cabellera oscura. Miró a su mamá y le preguntó inquisitivamente, ¿Mami, por qué tienes algunos cabellos blancos? Su mamá le contestó: - Bueno, cada vez que haces algo malo y me haces llorar o me pones triste, uno de mis cabellos se pone blanco'. La niñita se quedó pensativa por un rato y luego dijo: - Mami, ¿por qué todos los cabellos de mi abuelita están blancos?

-Todos los niños habían salido en la fotografía y la maestra estaba tratando de persuadirlos a cada uno de comprar una copia de la fotografía del grupo.
Imagínense qué bonito será cuando ya sean todos grandes y digan: allí está Catalina, es abogada; o también ese es Miguel, ahora es doctor.. Sonó una vocecita desde atrás del salón,

- Y allí está la maestra. Ya se murió

miércoles, 24 de octubre de 2012

Pensamientos

La gente más feliz no necesariamente tiene
lo mejor de todo; ellos sólo hacen todo lo mejor que pueden.  
Que vivas el tiempo que Dios quiera,
 y que siempre quieras vivir plenamente y rectamente.
Recuerda siempre olvidar las cosas que te entristecieron,
 pero nunca olvides recordar aquellas que te alegraron.
Recuerda siempre perdonar a los amigos que resultaron falsos,
 y nunca olvides recordar a aquellos que permanecieron fieles.
Recuerda siempre olvidar los problemas que ya pasaron,
pero nunca olvides recordar las bendiciones de cada día.









martes, 23 de octubre de 2012

lunes, 22 de octubre de 2012

Homenaje a Juan Pablo II

Es la primera vez que cuelgo un video en este blog, lo hago el día que la Iglesia Católica dedica a la memoria del Beato Juan Pablo II. Espero que os guste.

domingo, 21 de octubre de 2012

El Año de la Fe


El fin del hombre: dar gloria a Dios, conocerle y amarle
n  Compendio del Catecismo 1. ¿Cuál es el designio de Dios para el hombre?
n  Dios, infinitamente perfecto y bienaventurado en sí mismo, en un designio de pura bondad ha creado libremente al hombre para hacerle partícipe de su vida bienaventurada. En la plenitud de los tiempos, Dios Padre envió a su Hijo como Redentor y Salvador de los hombres caídos en el pecado, convocándolos en su Iglesia, y haciéndolos hijos suyos de adopción por obra del Espíritu Santo y herederos de su eterna bienaventuranza.

Ser cristiano: pertenecer a una familia
n  El bautismo es como un segundo nacimiento, que nos introduce en la familia de la Iglesia.
n  Hemos de sentir el orgullo de pertenecer a la Iglesia.
n  La Iglesia nos enseña muchas cosas: las más importantes, las únicas verdaderamente importantes.

Al nacer formamos parte de una familia que nos da el nombre y apellidos; en esa familia nacemos, crecemos y desarrollamos nuestras capacidades naturales. El bautismo produce en nosotros un segundo nacimiento —esta vez a la vida sobrenatural de la gracia—, que nos hace cristianos y nos introduce en la gran familia de la Iglesia. Los bautizados somos y nos llamamos cristianos. Ése es nuestro nombre. Como los primeros discípulos de Cristo: Pedro, Santiago, Juan..., también nosotros somos  discípulos de Cristo.
n  Del mismo modo que estamos orgullosos de pertenecer a nuestra familia, en donde aprendemos muchas cosas, hemos de estarlo por pertenecer a la familia de la Iglesia. La Iglesia nos enseña también muchas cosas, que además son las más importantes, las únicas verdaderamente importantes.

Para qué estamos en la tierra

Los cristianos tenemos la suerte de saberlo: Cristo lo predicó y la Iglesia nos lo enseña.
Respuesta a las preguntas fundamentales:
a.      De dónde vengo.
b.     Quién soy.
c.      A dónde voy.

Hay personas que se preguntan para qué están en la tierra, para qué han nacido, y nadie se lo ha explicado. Los cristianos —seguidores de Jesucristo— tenemos la suerte de conocer estas cosas. Jesucristo las predicó y la Iglesia las enseña. La doctrina de Jesucristo o doctrina cristiana da respuesta a las preguntas fundamentales. Y las preguntas fundamentales que los hombres nos hacemos son: de donde vengo, quién soy, hacia dónde voy.

De dónde venimos

n  Dios ha creado libremente al hombre.
n  Lo ha creado para que participe en su vida bienaventurada: en su felicidad.
n  Cada hombre ha sido creado por Dios con la colaboración de sus padres: VENIMOS DE DIOS.

          La doctrina cristiana dice que Dios ha creado libremente al hombre para que tenga parte en su vida bienaventurada, es decir, en su misma felicidad. Cada hombre ha sido creado por Dios, con la cooperación de sus padres. Por eso, a la pregunta de dónde venimos, se contesta: venimos de Dios.

Quiénes somos

Dios está de continuo junto al hombre: lo llama y le ayuda a encontrarle.
Creados a imagen y semejanza de Dios. Hijos adoptivos de Dios por el bautismo. SOY HIJO DE DIOS.

Dios no sólo ha creado al hombre, sino que está junto a él en todo tiempo y lugar. Dios lo llama y le ayuda a buscarlo, quiere que lo conozca y lo ame. Sabemos que hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios y por el bautismo los cristianos somos hechos hijos adoptivos de Dios, herederos de su gloria. Por tanto, si nos preguntan quiénes somos, la respuesta es clara: soy hijo de Dios.

Hacia dónde vamos

Dios ha creado al hombre para que le sirva libremente en esta vida y goce de Él después, para siempre en el cielo.
¿Hacia dónde vamos los cristianos? AL CIELO.
Si no conseguimos esta meta, nuestra vida será un fracaso

Dios ha creado al hombre para manifestar y comunicar su bondad y amor de forma que pueda conocerle y amarle cada día más y así le sirva libremente en esta vida, gozando después con Él para siempre en el cielo. Dios quiere que seamos felices aquí en la tierra y después eternamente con Él en el cielo. Si nos preguntan a los cristianos hacia dónde vamos, la respuesta también es clara: al cielo. Si no consiguiéramos esta meta, nuestra vida sería un fracaso